- 22-02-2012
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Los Senadores de EP participarán de la Comisión Bicameral sobre Malvinas
18:30 | Los senadores de Encuentro Popular, Osvaldo López y María Rosa Díaz, presentaron ante la Comisión de Relaciones Exteriores un proyecto de declaración vinculado a la reivindicación argentina de soberanía sobre las Islas Malvinas.
“La idea es realizar nuestro aporte a un debate nacional que comprende intereses de nuestra provincia para que, juntamente con las presentaciones de los diferentes Bloques de Diputados y Senadores, se pueda articular y aprobar la mejor iniciativa, que refleje a todo nuestro pueblo”, expresó López.
El proyecto en cuestión, además de formular un enérgico repudio al “desacato a las resoluciones de los organismos internacionales por parte del Reino Unido de Gran Bretaña, a través de las ilegítimas e intempestivas pretensiones de militarización del Atlántico Sur, de las apropiación y explotación de los recursos naturales, y del ejercicio del colonialismo, en las islas Malvinas y mar adyacente”, avanza en expresar el respaldo a “la política de sostenimiento de la reivindicación de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, llevadas adelante por el Gobierno Nacional, a través de la Cancillería y de las Embajadas, basada en el ejercicio de la diplomacia como camino a un diálogo bilateral conforme a lo ordenado por la Organización de Naciones Unidas, en el marco del proceso mundial de descolonización, avalando asimismo las continuación y profundización de la misma”.
Por otra parte, López y Díaz aspiran a que el Congreso formule expresos y claros reconocimiento y valoración al “acompañamiento y el apoyo, a la posición argentina, de los países de Mercosur, ALBA, y CELAC, en la convicción compartida de que la Patria Grande que integra a la nación latinoamericana no tolera la sumisión colonial de sus pueblos, la usurpación de sus territorios, ni la expoliación de sus riquezas correspondiendo, en consecuencia, profundizar la integración, abarcando incluso el ámbito de la defensa”. Citando al investigador del CONICET Jorge BATTAGLINO, bregan por ‘un modelo progresista de la defensa’ que, entre otras cosas, aspire a ‘una postura defensiva y de proyección de la paz’.
Asimismo los Senadores proponen que el Parlamento deje asentado su deseo de “que las provincias productoras de hidrocarburos nucleadas en la OFEPHI se abstengan de renegociar contratos de concesión con empresas de capitales y/o marcas británicas hasta tanto Gran Bretaña dé cumplimiento a las Resoluciones emitidas por Naciones Unidas en el ámbito del Comité de Descolonización, dictando las provincias la normativa adecuada a tal fin”.
Consultado sobre la pretensión británica de excusar su postura en la supuesta libertad de autodeterminación de los colonos que actualmente habitan nuestras islas, el Senador Lopez respondió que “el argumento encierra una trampa, dado que no estamos ante un colectivo que conforme un pueblo, ni una etnia distinta de la británica, reconocida ni admitida como nacionalidad por la Comunidad de Naciones”, agregando que “Gran Bretaña utiliza el argumento en interés propio, siendo claro que sólo podrán ejercer tal libertad de autodeterminación sobre su propio territorio, sin posibilidad de usar a esta gente como instrumento de su vocación colonial”.
A su turno, la Senadora Diaz aclaró que ve “el tema dentro del contexto más amplio, de la integralidad de la reivindicación de la soberanía de nuestro pueblo, al cual no escapan otros debates interesantísimos que se están dando y que ponen en crisis las políticas petrolera, minera, de energía y recursos naturales en general, con la posibilidad de que profundicemos en serio el camino de desactivación de la ingeniería neoliberal que heredamos de la dictadura y del menemismo, y que tanto daño y tanta pobreza ha provocado”.
Entre los fundamentos del proyecto, con cita de la socióloga y ensayista, docente de la UBA, María Pía LOPEZ, se sostiene la necesidad de ‘otra idea de nación’, apropiada a ‘nuestra época’, y que la caracterice como ‘la resultante de nuevos acuerdos’.
Esa ‘noción material de la nación’, la cual ‘involucra los cuerpos y las tierras, las palabras y las riquezas’, es conteste con la noción de soberanía ‘de origen popular’.
“Pensar las islas –sugieren- más que ‘como un territorio a sumar’ requiere ‘partir de una idea de tierra que implique esta soberanía popular. O sea, una tierra de riquezas y habitada’, cimentando así la idea de soberanía sobre ‘la capacidad de un pueblo de ejercer la soberanía nacional: tomar decisiones, someter a la discusión democrática, hacer visibles las heterogeneidades necesarias’”.
“De la perspectiva de esta construcción–concluyen- ‘es tan denunciable la ocupación colonial de las Malvinas como la expropiación mercantil de las reservas petroleras y la desidia con la que algunas empresas tratan la explotación de un territorio al que ven sólo como superficie extractiva. Petroleras y mineras tienen mucho sobre lo que dar cuenta ante una discusión efectivamente soberana, porque soberanía no puede ser algo que se omite ante relativas regalías’”.
El proyecto en cuestión, además de formular un enérgico repudio al “desacato a las resoluciones de los organismos internacionales por parte del Reino Unido de Gran Bretaña, a través de las ilegítimas e intempestivas pretensiones de militarización del Atlántico Sur, de las apropiación y explotación de los recursos naturales, y del ejercicio del colonialismo, en las islas Malvinas y mar adyacente”, avanza en expresar el respaldo a “la política de sostenimiento de la reivindicación de nuestra soberanía sobre las Islas Malvinas, Georgias y Sandwich del Sur, llevadas adelante por el Gobierno Nacional, a través de la Cancillería y de las Embajadas, basada en el ejercicio de la diplomacia como camino a un diálogo bilateral conforme a lo ordenado por la Organización de Naciones Unidas, en el marco del proceso mundial de descolonización, avalando asimismo las continuación y profundización de la misma”.
Por otra parte, López y Díaz aspiran a que el Congreso formule expresos y claros reconocimiento y valoración al “acompañamiento y el apoyo, a la posición argentina, de los países de Mercosur, ALBA, y CELAC, en la convicción compartida de que la Patria Grande que integra a la nación latinoamericana no tolera la sumisión colonial de sus pueblos, la usurpación de sus territorios, ni la expoliación de sus riquezas correspondiendo, en consecuencia, profundizar la integración, abarcando incluso el ámbito de la defensa”. Citando al investigador del CONICET Jorge BATTAGLINO, bregan por ‘un modelo progresista de la defensa’ que, entre otras cosas, aspire a ‘una postura defensiva y de proyección de la paz’.
Asimismo los Senadores proponen que el Parlamento deje asentado su deseo de “que las provincias productoras de hidrocarburos nucleadas en la OFEPHI se abstengan de renegociar contratos de concesión con empresas de capitales y/o marcas británicas hasta tanto Gran Bretaña dé cumplimiento a las Resoluciones emitidas por Naciones Unidas en el ámbito del Comité de Descolonización, dictando las provincias la normativa adecuada a tal fin”.
Consultado sobre la pretensión británica de excusar su postura en la supuesta libertad de autodeterminación de los colonos que actualmente habitan nuestras islas, el Senador Lopez respondió que “el argumento encierra una trampa, dado que no estamos ante un colectivo que conforme un pueblo, ni una etnia distinta de la británica, reconocida ni admitida como nacionalidad por la Comunidad de Naciones”, agregando que “Gran Bretaña utiliza el argumento en interés propio, siendo claro que sólo podrán ejercer tal libertad de autodeterminación sobre su propio territorio, sin posibilidad de usar a esta gente como instrumento de su vocación colonial”.
A su turno, la Senadora Diaz aclaró que ve “el tema dentro del contexto más amplio, de la integralidad de la reivindicación de la soberanía de nuestro pueblo, al cual no escapan otros debates interesantísimos que se están dando y que ponen en crisis las políticas petrolera, minera, de energía y recursos naturales en general, con la posibilidad de que profundicemos en serio el camino de desactivación de la ingeniería neoliberal que heredamos de la dictadura y del menemismo, y que tanto daño y tanta pobreza ha provocado”.
Entre los fundamentos del proyecto, con cita de la socióloga y ensayista, docente de la UBA, María Pía LOPEZ, se sostiene la necesidad de ‘otra idea de nación’, apropiada a ‘nuestra época’, y que la caracterice como ‘la resultante de nuevos acuerdos’.
Esa ‘noción material de la nación’, la cual ‘involucra los cuerpos y las tierras, las palabras y las riquezas’, es conteste con la noción de soberanía ‘de origen popular’.
“Pensar las islas –sugieren- más que ‘como un territorio a sumar’ requiere ‘partir de una idea de tierra que implique esta soberanía popular. O sea, una tierra de riquezas y habitada’, cimentando así la idea de soberanía sobre ‘la capacidad de un pueblo de ejercer la soberanía nacional: tomar decisiones, someter a la discusión democrática, hacer visibles las heterogeneidades necesarias’”.
“De la perspectiva de esta construcción–concluyen- ‘es tan denunciable la ocupación colonial de las Malvinas como la expropiación mercantil de las reservas petroleras y la desidia con la que algunas empresas tratan la explotación de un territorio al que ven sólo como superficie extractiva. Petroleras y mineras tienen mucho sobre lo que dar cuenta ante una discusión efectivamente soberana, porque soberanía no puede ser algo que se omite ante relativas regalías’”.