"Las repercusiones son muy buenas, se consolida la idea que yo tenía que la máquina es muy transparente", dijo Aramburú
En este sentido, Aramburú explicó que "es la misma votación tradicional de siempre, solo que en vez de haber un cuarto oscuro con infinidad de boletas, se entrega una en blanco, la coloca en la máquina, elige una opción, se imprime y la boleta impresa se coloca en la urna".
Asimismo, consideró que "lo que tiene de bueno la Boleta Única Electrónica es que la máquina es una impresora. No almacena ningún tipo de información. No está conectada a internet, no tiene información, ni nada. El ciudadano obtiene su boleta impresa, que introduce en la urna y podemos contar voto por voto".
En cambio, "la urna electrónica almacena información, que luego procesa la máquina y envía al centro de cómputos. En lo que a mi humilde conocimiento respecta, allí sí hubo dudas respecto al procesamiento".
Respecto a los escrutinios definitivo y provisorio, Aramburú narró que el primero "es abriendo las urnas y contando voto por voto", mientras que en el segundo "se abre la urna y se sacan los votos. Luego se acerca cada uno de los votos a la máquina, que detecta un chip y en la pantalla refleja lo que hay en la boleta. Así que empieza a contar los votos".
El Juez no descartó la posibilidad de que la Boleta Única Electrónica se implemente en elecciones de otros estamentos y expuso que "es un buen muestreo en toda la provincia. Es en las tres ciudades, un electorado de 31.600 agentes. Todos podrán probarla. Una vez que hagamos esta experiencia será muy interesante escuchar el rebote respecto del uso de esta máquina".
"Esto es aplicable a elecciones generales, porque se viene usando hace mucho tiempo en distritos de Argentina y otros países de Sudamérica. Frente a un sistema electoral muy complejo, con una amplia proliferación de la oferta política, cada vez se vuelve más complicado organizar la logística y se perturba al ciudadano. No es fácil ver 80 boletas, con cuatro categorías, boletas espejos y diferentes colores".
Finalmente, Aramburú señaló que "la misma máquina imprime el acta de cierre de escrutinio, lo que evita que se malinterpreten votos a mano y tachaduras. Esto facilita tener los datos e inmediatamente se tiene el resultado".
"Normalmente se pide un padrón y medio de boletas impresas en papel. La cantidad de recursos económicos y del papel que se tira, es muy importante. Estamos contribuyendo con conducta y no con palabras a la preservación del medioambiente", cerró.