Subrégimen industrial
“Somos una industria eficiente que puede competir en el mercado nacional”, indicó García
García señaló que “hace un tiempo que Argentina es más competitiva y esta situación de conseguir productos más baratos en el exterior, ya no ocurre. En ese planteo hay una idea de pintar Tierra del Fuego como una industria insuficiente que obliga a los argentinos a pagar costos exorbitantes”.
Asimismo, explicó que “la competitividad tiene muchos elementos, uno muy importante es el tipo de cambio. El valor del dólar para nuestra economía es lo que tomamos como referencia para comerciar con el resto del mundo”.
“Argentina está con un tipo de cambio alto, lo que hace que tengamos mejor competitividad. Pero si esto no es complementado con eficiencia productiva, empezamos a perder el colchón que da el tipo de cambio”, continuó.
“Hay una renuncia al cobro de impuestos que sirve para generar una industria y un desarrollo económico. Sobre esta situación se monta un relato que busca mostrar ineficiencia y falta de dólares”.
Además, explicó que “los precios desfasados del pasado estaban mucho más distorsionados que los actuales. Esos eran los que hacían que nuestros productos cuesten más que los comprados en Chile. Tiene que ver con la actualidad, que es un contexto especial. Creo que iremos a un tipo de cambio intermedio, que nos exigirá un esfuerzo productivo mayor. Seguramente en un futuro podremos estar a un precio similar al de Brasil y Chile”.
García remarcó que “tenemos una industria muy eficiente, que compra los insumos en Asia. Como pasa con todos los países del mundo que instalan terminales electrónicas o automotrices. En este contexto dependes de materia prima importada y el aporte de valor propio es más bajo. Sobre esto se juega la competitividad y ahí las prácticas productivas son esenciales”.
Y aclaró que “en los años de precios más altos, se inflaron de forma especulativa los costos de transporte, metro cuadrados y servicios. Muchas empresas no tenían la eficiencia productiva necesaria. Pero en los últimos años atravesaron un proceso de ordenamiento y eficiencia productiva”.
“Las empresas tienen que hacer un esfuerzo para ser mejores en su producción, es una condición para sobrevivir. La competitividad macro es algo que nos cuesta. Pero en la medida que consigamos acuerdos y consensos en torno al mercado, será más fácil”.
Por otro lado, dijo que “es muy difícil que la empresa pueda escindirse de la macro, salvo sectores puntuales como el sector agro o el turismo. Pero el resto necesita una convivencia armónica entre estos dos factores”.
Por último, habló sobre los conflictos que atraviesan los trabajadores industriales y señaló que “los modelos virtuosos se consiguen con trabajadores y empresarios tirando para el mismo lado. Los trabajadores merecen su reconocimiento y las empresas necesitan trabajadores comprometidos”.