Búsqueda de Elio Rubén Torres
“Confío en que Elio está bien y se trata todo de un problema de comunicación”
Torres es un expedicionista de 42 años con experiencia en travesías como la que emprendió hacia la Península Mitre, el 16 de julio. El 20 del mismo mes fue la última vez que se tuvo contacto con él a través de su teléfono satelital.
En contacto con Radio Nacional Ushuaia, Giménez dijo: “Conociendo el terreno, confío en que no está perdido. Quienes conocemos la Península Mitre sabemos que no es posible perderse. Ya hemos hecho esto. Es un chico fuerte, ha hecho este recorrido en 11 días. Estimo que la vuelta le puede llevar un mes, considerando las pocas horas de luz solar”.
Asimismo, consideró que “una expedición terrestre desde Policarpo es completamente inútil, porque lo estarían siguiendo desde atrás. Tiene que haber gente que los guíe. No es un caminante que se perdió yendo a Laguna Esmeralda. La inmensidad de la Península Mitre hace que las patrullas terrestres no tengan sentido”.
“Es improbable que vaya para Cabo San Pablo. Estaría bueno ver en Bahía Valentín, que sí hay un libro y Elio debería estar llegando ahí. Hay un refugio muy bien armado. Entre Suceso y Valentín”, agregó.
Según comentó Giménez, no se imagina “que le haya pasado algo. No hay avalanchas de nieve, ni de roca. No hay chance de caerse en un río. Salvo que haya ocurrido algo trágico y repentino, imagino que en 15 días Elio estará de vuelta en Moat”.
Además, afirmó que esta expedición en invierno “no es común. Elio es el primero que intenta hacerlo. Esto requiere mucha preparación. Estábamos preparando una expedición en invierno. Es la primera vez que alguien lo intenta y en soledad, que es más complejo hacerlo”.
Consultado por dónde puede estar Torres, Giménez estimó que “está en Bahía Valentín, donde hay un buen refugio, con motosierra para cortar leña y una buena salamandra. El esfuerzo de mandar a alguien debería ser establecerse ahí, con dos o tres conocedores. Todos los que conocemos la Península Mitre estamos dispuestos a ir y guiar”.
En este sentido, expresó que Elio todavía está en un plazo como para no generar preocupación y manifestó: “Los cálculos que estoy haciendo son 30 días desde que salió. En verano son 20 días, dependiendo del clima. A veces te obliga a refugiarte del clima por 5 días. De golpe empieza a nevar y no te podes mover. A mí me pasó. El contacto tendría que ser entre el 10 y el 16 de agosto”.
Por otro lado, Giménez explicó que el teléfono satelital “es un aparato muy sofisticado con transmisión de datos, posicionamiento y climatología en tiempo real. El botón SOS nunca se activó, lo que me hace creer que Elio está bien. Es un chico muy bien entrenado, muy fuerte física y mentalmente”.
“Es un servicio que sigue funcionando igual, porque es de emergencia. Si hubiese sido activado, la empresa pone en marcha el mecanismo de rescate. En caso de una emergencia hay códigos como para saber la gravedad y los medios en los que se debe emprender el rescate”, siguió.
Por último, entendió el pedido de paradero y dijo que “son preocupaciones propias de las familias. Al tener comunicación diaria, la preocupación es propia. Hubo un problema de comunicación que se solucionó. A veces un descuido hace que se fundan las baterías. También pudo haber perdido el equipo”.