Aumento del gas
“La discusión pasa por las formas en que se hicieron las cosas”, dijo Brisighelli
Aunque reconoció que “el gas estaba en un costo bajo y lo sabemos en la práctica, porque conocemos cuánto pagaban los establecimientos más grandes. El reclamo no pasa no se hayan hecho o no. Sino porque uno espera que se haga de forma escalonada. El golpe más preocupante es en la economía de los hogares”.
Y aseguró que “los grandes establecimientos tienen un régimen más elevado, por lo que ya pagaban más desde antes. El que más recibe el golpe es el pequeño establecimiento. El negocio o pequeña hostería, que tiene un régimen similar al doméstico. Son los que reciben facturas del 1000% o 1200% de aumento. Son facturas por fuera de los valores planificados”.
Brisighelli criticó que el aumento se da mientras “estamos en la temporada con menor movimiento y con mayor necesidad de gas. Nos encontramos con estos cambios de tarifas en establecimientos que estaban pagando 15 mil pesos y encuentran facturas de 250 mil”.
Consultado por la situación actual, el Presidente de la Cámara de Turismo mencionó que “hay una reducción respecto de verano y lo que fue la temporada de los dos últimos años. De cualquier manera, si bien las previsiones que hacíamos eran de que la expectativa era volver a unos meses con números previos a la pandemia”.
“No estamos en una mala posición. Si comparamos frente al año pasado, es malo, pero esos números fueron excepcionales. Si comparamos con el 2017, 2018 o 2019, tenemos el doble de movimiento. No son números fantásticos, pero no son malos”, enfatizó.
Sobre cómo se lleva adelante la operatoria, explicó: “Si no sabemos dónde vamos a estar en junio, menos en el verano siguiente. Los valores en dólares siempre se mantienen, más o menos, y tratamos de ver cómo se acomoda la economía. Eso no está exento de complejidades. Si ponemos la lupa en nuestra actividad, pasamos de un dólar súper alto a un dólar atrasado. Esas son las cuestiones en las que no tenemos capacidad de adivinación”.
“Si hoy cobro 60 mil pesos, el costo de temporada alta será de 100 mil. Se hace la reserva y esos son los valores, con fecha de pago a 15 días. Cerramos la operatoria de verano, pero con pago ahora”, ejemplificó.
En cuanto a las proyecciones, indicó que están “esperando una retracción del turismo nacional. Tenemos un segmento que tiene un poder adquisitivo más alto, que seguramente se desarrollará bien. El segundo mercado que tenemos es el de turismo brasileño. El problema es que la ventaja cambiaria del año pasado se ha perdido. Ya no somos un destino tentador. Entonces, tenemos afectados los dos mercados principales”.
“Creo que volveremos a la figura en la que los ingresos del verano son la rentabilidad del año y en invierno salimos empatados. Vamos a tener una mejora frente a los tiempos más viejos, aunque no estamos en los niveles del año pasado”, cerró.