2024-07-19

OSEF

“En la medida que no nos pongamos de acuerdo con ver cómo sale adelante, no va a salir”

Posleman marcó que “hace tiempo que hablo sobre que el sistema de salud está en crisis. Si asemejo lo que es una empresa, hoy el sistema está en una etapa de convocatoria de acreedores: viendo cómo arregla sus números y si es posible sacarlo adelante”.

 

Y explicó que “al ser OSEF el prestador más importante de la provincia, esto afecta a todo el sistema de salud, público y privado. Eso hace que el volumen de atención sea menor y eso también afecte a pacientes de otras obras sociales. Será difícil sostener cosas de alta complejidad que hoy tenemos”.

 

“Carlos Córdoba es un dirigente que hace 20 años está frente al gremio y yo tengo 40 años en el efector privado. Tenemos que trabajar para ver qué propuestas presentamos al Ejecutivo. No es lógico que, después de tantos años, siempre estemos esperando que el Gobierno de turno nos dé soluciones. Que además necesitamos de forma rápida”, narró.

 

Y entendió que desde el sector gremial “reclaman sus ingresos”, aunque recordó que “también son parte del sistema de salud y de la dirigencia. Han dirigido la obra social por mucho tiempo. Entre ellos y los prestadores hay que ver cuáles son las problemáticas que hay entre afiliados y prestadores, y cómo solucionarlas. A eso lo elevamos al Ejecutivo o Legislativo, para lograr acuerdos y ayudar”.

 

“Una minoría ruidosa impide el avance de cosas aceptadas por la mayoría silenciosa”.  

 

El cardiólogo consideró que “es nuestra responsabilidad ver cómo hacemos para bajar el gasto. Debemos entender qué estudios corresponden. A veces se piden de más. Hay que trabajar en compartir recursos profesionales y tecnológicos. Hay una gran serie de cosas que se están trabajando. El sistema necesita un cambio con consenso. Sin consenso, no hay cambio. Si esto no se logra, la minoría ruidosa es la que se impone ante la mayoría silenciosa”.

 

En esta línea, insistió con la importancia de incrementar los aportes y contó: “Los jubilados, que son los que más usufructúan el sistema y toman la real dimensión de lo que significa, entienden mucho más rápido que lo que aportan es insuficiente y están dispuestos a aportar más para tener las prestaciones que se ofrecen en este momento”.

 

No obstante, “en los activos, algunos entienden y otros no. Creo que no entienden porque gracias a Dios no han necesitado el sistema. Ven que aportan y no lo usan y no entienden el concepto de sistema solidario, en el que todos pagamos al enfermo”.

 

El titular de la Clínica San Jorge indicó que “esto sucede en las obras sociales y en las prepagas. Vos pagás una cuota alta, pero no alcanza como para que te operes del corazón. Cuando uno compara lo que aporta al sistema de salud, frente al costo de cable o de seguro de auto, ve la magnitud de lo poco que aporta por todos los beneficios que recibe”.

 

Y aclaró que el sistema actual era útil en los tiempos en los que “se pagaba la mano de obra, porque no había tecnología y tantos medicamentos. Se creó antes de que empiece la tomografía computada. Los sueldos ya no pagan mano de obra, sino tecnología y medicamentos. El aumento de esto, ha impactado mucho en el gasto de la salud”.

 

“En el presupuesto de la OSEF de 2022, los medicamentos impactaron el 30% y hoy superan el 55%. No es como ir al supermercado, que puedo dejar algo si está caro. Si tengo que tomar medicamento para mi diabetes, mi hipertensión o mi colesterol, no puedo dejarlo, porque me aumenta el riesgo de padecer alguna enfermedad que, si no me causa la muerte, puede producirme una invalidez”, ejemplificó.

 

Al mismo tiempo, expuso que “la idea es generar un fondo. No sé de dónde provendrán los recursos, si de algunos impuestos que ya se estén cobrando, o de la coparticipación, antes de que baje a los poderes. A nivel nacional la Superintendencia tiene un fondo al que aportan todas las obras sociales, acá las provinciales no lo tienen. Al tener poco volumen, cualquier caso puede voltear nuestro sistema. Estamos hablando de 50 mil afiliados, más otros 50 que no tienen cobertura. A estos 100 mil afiliados hay que sostenerlos con un fondo”.

 

De igual forma, enfatizó: “Hoy el principal problema es económico. Puede haber un problema de gestión y eso puede mejorarse, pero no impedirá que se mejore el sistema. Pueden decir que la OSEF tienen muchos empleados, pero no por prescindir de ellos va a resolver el problema”.

 

El médico también manifestó: ¿Hay problemas de gestión que se pueden mejorar? Sí, si tenemos más plata. Esta gestión está haciendo magia. Consiguieron medidas paliativas. Este fondo de rescate que era de la Caja de Jubilados y pasó una parte a la OSEF ha ayudado mucho para salir adelante. Tiene un límite de un año y debemos trabajar en una solución definitiva”.

 

El problema se ha profundizado tanto, que esto necesita mayor celeridad de toma de decisiones. No se puede dilatar más en el tiempo. Estas medidas, como el fondo de apoyo, han dado una buena mano y respiro, para seguir en línea de flotación. Esto se va a acabar en cualquier momento y tenemos que tomar medidas de fondo”, subrayó.

 

Por último, habló sobre las dificultades para captar profesionales médicos y advirtió que “antes venir a Tierra del Fuego era atractivo por la calidad de vida y por lo económico. Hoy, lo único que tenemos como mejor es la tranquilidad y la seguridad”.

 

“En la parte económica no hay diferencia en las mayorías de las especialidades. Más trabajando en el sector público, donde tengo un ingreso fijo. En Buenos Aires, ese ingreso se consigue con una guardia de ambulancia por semana. Teniendo en cuenta que el enorme problema de la provincia, sobre todo en la ciudad, es lo habitacional. En una encuesta que hicimos, el 48% considera que el primer problema es el habitacional”, culminó. 

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