6ta edición de Vinos Al Sur
“Este año habrá 10 enólogos reconocidos y 38 stands con más de 60 bodegas”
En esta línea, narró: “Se viene la sexta edición. Estamos lejos de todos. Lo bueno es que viene el productor a representar su vino. Desde el productor, el enólogo, el sommelier o algún representante de la bodega. Cuando hice la primera feria pensé ‘no van a venir, porque estamos lejos’. La sorpresa que se repite todos los años es que esta feria convoca”.
“Trabajamos mucho para que salga bien. Hay mucha gente que va a aprender. Los enólogos se van felices. En las primeras ediciones teníamos música en vivo y la sacamos, porque la gente de los stands planteaban que no se puede hablar”, expresó.
Ferreyra expuso que “aprender es ir tomando y llevando nota de lo que a uno le gusta. En Argentina el vino es mágico. Tenemos una producción vitivinícola muy intensa. Vos tomás un malbec salteño y uno patagónico y no tienen nada que ver. Es bueno identificar cuál te gusta más. Lo importante es recorrer, probar y conocer el paladar de uno”.
“Hay gente que junta toda la semana para comprarse un vino el sábado y no quiere arriesgar. Al que no entiendo es a quien va a la feria a tomar los vinos que conoce”.
También invitó “a la gente a que tome cada vez más blanco y rosado. Cuando yo vivía en Buenos Aires y empezaba el auge de los shoppings, yo tenía una consultora y trabajaba para una casa de pastas, que estaba sorprendida por vender cada vez más en verano. Era por el aire acondicionado del shopping. Acá pasa lo mismo. En Ushuaia es recurrente que haga calor en las casas”.
“Siempre digo que el vino debe maridar con un amigo. Mañana me invitás a comer un asado y yo elijo el vino según mis amigos. Mi trabajo es probar vinos todo el día y la verdad es que recibo vinos nuevos y tengo de alta gama en el depósito. Siempre pienso con quién quiero compartirlos, y no con qué quiero comer”, valoró.
Sobre esto, indicó que “lo que uno no puede permitir es que te digan que lo que vos tomás es feo o malo. Argentina tiene un consumo de casi 60 o 75% de malbec. En una mesa, si alguno quiere blanco y otro quiere tinto, yo siempre recomiendo que tomen un rosado o un pinot”.
Finalmente, brindó recomendaciones para el disfrute: “El vino tiene una temperatura y eso es fundamental. Si lo tomás caliente, a 187 o 20 grados, lo primero que sale es el alcohol. Genera un efecto adverso en el paladar. El vino tiene que estar fresco”.
“El pinot se toma un poquito más fresco. Es clave la temperatura. Yo tenía la vinoteca y le decía a la gente que los ponga media horita en la heladera”, culminó.