2024-10-17

Bocalán Patagonia

“Buscamos que las familias y las personas tengan una vida social más inclusiva”

En esta línea, habló sobre la inminente entrega de dos perros en Ushuaia y destacó que “en Tierra del Fuego la gente es muy receptiva. En las cafeterías y supermercados nos han recibido muy bien. El perro tiene que estar identificado con un chaleco. Nuestros perros tienen derecho de acceso totalmente cerrado. Hoy hay ley, hay reglamentación, estamos categorizados y no hay motivos por los que no puedan acceder. Nuestros usuarios tienen un carnet que deben mostrar obligatoriamente si se lo piden”.

 

“Vamos a tener que trabajar mucho en la concientización. Hemos ingresado a distintos lugares. Nosotros les explicamos que no se pueden distraer, porque están trabajando. Un perro con chaleco en un shopping es un imán. Llaman mucho la atención, pero no hay que intervenir. No tenemos que hablarle al perro, ni darle comida. En todo caso, hablar con la persona a cargo”, aseguró.

 

Ziade mencionó que “estamos haciendo la primera entrega en diciembre. Es un evento muy sensible y lindo de presenciar. Todos los que quieran venir, podrán ser parte. Para aplicar a un perro de asistencia se tendrán que poner en contacto con Bocalán Patagonia. Tenemos pocos perros y mucha demanda, por lo que analizamos cada caso”.

 

Además, aclaró que tomaron “la decisión de armar esta filial de Bocalán Patagonia, para que sea más fácil para las familias. Es más accesible, para que la gente tenga la posibilidad de tener un perro de asistencia. En diciembre, hay dos niños con espectro autista que accederán a su perro. Cuando ya lo tengan, volveremos en febrero, para seguir trabajando”.

 

La referente de Bocalán explicó que “los problemas se empiezan a dar cuando los padres tienen que manejar al perro y trabajar con el niño. Si hay un alto nivel de compromiso, tenemos muchos casos de éxito. Las cosas fallan cuando no se sostienen con el compromiso y la continuidad que se debe”.

 

También aclaró que las y los interesados pueden escribirles “al mail general, que es info@bonanargentina.org. Yo los voy a derivar a Constanza, que es la responsable de Bocalán Patagonia”.

 

Sobre Bocalán, Ziade dijo: “Ya hace 15 años que realizamos esta tarea. Es un proceso que dura dos años por cada perro. Nos convocan del norte, del perro y del sur. Aunque hay una entrevista para conocer las características de la familia y de la persona, y si cumple los requisitos, esto lleva tiempo. Hay familias que han tenido la posibilidad de viajar, instalarse unas semanas y luego volver con nosotros a su casa para que puedan recibir el perro”.

 

“No entrenamos perros guías, sino perros de servicio para personas con autismo o con movilidad reducida. Un cachorro es un futuro perro de asistencia. Si se cumplen las condiciones, posiblemente llegue al estándar. No cualquiera puede tenerlas. Yo me dedico a seleccionarlos. Puedo ver algo en un bebé, pero hay una cuestión ambiental o de neurodesarrollo que debe darse”, aclaró.

 

Asimismo, manifestó que hacen “hincapié en la vida pública, porque la familia tiene que tener una vida. Buscamos autonomía familiar. Necesito un proceso de enseñanza y aprendizaje al niño; cuando lo ha aprendido, pasamos a la etapa de acoplamiento, en la que le tengo que enseñar el manejo y entrenamiento. No puedo decir ‘está entrenado, fijate’”.

 

“Hay un proceso de enseñanza para que aprendan a manejar su cuidado y sus necesidades. Es un perro de trabajo, tiene cuidados distintos a los de una mascota. Hay que mantener su entrenamiento”.

 

Consultada por las diferencias con un perro de terapia, indicó: “Los perros de terapia se forman para dar asistencia dentro de un proceso de rehabilitación o habilitación de una persona con discapacidad o riesgo social. Es un perro que vive con un entrenador y trabaja con muchas personas. Los perros de asistencia se entrenan para trabajar con una familia o persona, en la búsqueda de su autonomía. Buscamos que tengan una vida más independiente. Son modalidades diferentes”.

 

Por último, aseguró que los perros “se entregan en comodato y siempre tienen que estar supervisados. Tienen la obligación de acreditarse, pasando por un test. Es por una cuestión de trabajo y de lineamiento. Nuestra función es siempre que se quede, en tanto y en cuanto no haya maltrato animal”.

 

“Con el perro no tenemos problemas. La parte más compleja suele ser la de los papás. Todo este proceso de ir por la vida pública con el perro y el niño, es estresante; con una persona en silla de ruedas también es estresante”, cerró. 

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