2025-04-25

Hospital Regional Ushuaia

“Mandé cartas documentos a las obras sociales, intimando a que paguen las deudas”

Según Guglielmi, las obras sociales “no pagan, y yo tengo que empezar a cortar prestaciones. Hoy corté cirugías por esto. El servicio de anestesia es contratado. Si yo no le pago al anestesista, él no quiere atender. Entonces, le exigimos a las obras sociales que hagan sus convenios, porque es imposible sostenerlo si yo tengo que pagar con lo poco que recaudo”.

 

Respecto al rol de OSEF en esto, dijo que “es un tema aparte. Es la obra social provincial y la primera en deuda. Ahí tenemos un grandísimo problema. Lo bueno que tiene, es que cuenta con convenios con el privado. Cobran un coseguro, y priorizan pagarle al privado para sostener el servicio, en vez de los hospitales. Entonces, uno sabe que va al privado, paga el coseguro y se atiende”.

 

El director del HRU apuntó contra los gremios y subrayó que “el problema son las obras sociales gremiales, con las que el privado no quiere trabajar, porque no pagan. Entonces, un paciente de la UOM no va al privado, porque lo sacan corriendo, y viene acá. Aprovechan la situación, porque uno los atiende y brinda todo, pero yo tengo que comprar los insumos”.

 

“¿La plata del afiliado adónde va?, ¿qué pasa con la plata que aportan todos los meses?, ¿qué hacen con ese dinero? Yo estimulo a que los afiliados se desafilien, porque de nada sirve aportar a una obra social con la que no me atienden. Se aprovechan”, cuestionó.

 

“Esto es una cuestión de contagio. Cuando una obra social no paga, las otras dejan de pagar, y esto se quiebra. El hospital tiene un límite. Lógicamente que atendemos la urgencia, porque si el paciente corre peligro lo vamos a atender. El problema está en los programados. Ahora, las obras sociales no dan respuestas”.

 

Además, denunció que “ellos desconocen deudas. Después vienen y quieren pagar 4 años en 20 cuotas fijas, porque acordaron con la Legislatura. Entonces, terminan arreglando las cuotas en un dinero que no me sirve, y después están otros 4 años sin pagar. Es todo manejo, con el que el perjuicio es terrible. Los estudios son cada vez más caros, como los insumos. Es realmente difícil sostenerlo de esta manera”.

 

Consultado por la falta de profesionales, preguntó: “¿Por qué el privado no tiene terapia pediátrica, ni atiende chicos? Tienen pediatras muy escasos, porque no es rentable. La mayoría de los chicos están sanos. El 70% de la atención de pediatría es por guardia. No hay interés en formarse como pediatras, porque les pagan muy poco”.

 

“Este año empezamos a contratar médicos itinerantes. Nunca en la vida lo habíamos hecho. Tenemos un equipo de Rosario y Buenos Aires. Es una empresa que se contrata, y tiene una bolsa de pediatras, que envían a cubrir guardias. Cuestan carísimas. Terminan siendo de 500 o 600 mil pesos por día”, advirtió.

 

Por elevación, Guglielmi volvió a apuntar contra los gremios y manifestó: “Hay que decir la verdad. No nos faltan sólo pediatras y profesionales. Hay que dar a conocer que los últimos convenios colectivos de trabajo fueron muy perjudiciales. No sólo los gremios no pagan, sino que generan situaciones en las que dan beneficios que arreglan y nos dejan absolutamente vulnerables. Cuando tenés 70 u 80 días de vacaciones al año y te obligan a tomarlas, es muy difícil reemplazar al personal”.

 

“Todo el ambiente público es exagerado, por lo que cuesta muchísimo poner gente. Tenemos mucha cantidad de personal para cubrir falencias por ausencias. Es algo terrible. Tenemos un montón de pediatras con licencias por maternidad, que cuentan con el beneficio por 2 o 3 años. Es muy difícil cubrirlos”, criticó.

 

Al mismo tiempo, expresó que “no es una sola razón por la que la salud se deteriora. Es multifactorial, y todos somos responsables en esto. No se ponen todas las cartas en juego. La gente no se da cuenta que estamos perdiendo profesionales y esto genera que, cuando uno vaya a atenderse, se busque la derivación. Somos culpables de esto, que repercute en la atención personalizada”.

 

Sobre los cambios necesarios para resolver la crisis del sistema de salud, indicó que “lo primero que hay que hacer es dejar de mirarse uno mismo. Todos los oferentes buscan por sus intereses. La parte económica es muy importante. Si las obras sociales no hacen el aporte correspondiente es muy difícil de sostener. Uno hace acuerdos con el privado, pero no quiere terminar de privatizar la salud”.

 

“Este toda la vida fue un hospital de autogestión. En el hospital de Buenos Aires si entra un paciente con obra social, se lo manda al privado. Se reserva sólo para pacientes que no tienen obra social. Al ser de autogestión y tener que comprar los insumos, necesito recaudar, si no, no puedo crecer”, recordó.

 

Guglielmi anticipó que “se viene la tercerización de los servicios, porque si no es imposible. La finalidad es que las personas vengan al hospital y puedan atenderse ¿Quién le paga al profesional? A la persona no le importa. Nosotros como Estado tenemos que brindar una solución. Estamos en la coyuntura de buscar de qué manera se puede generar productividad para los médicos. Es una situación muy compleja”.

 

Para cerrar, habló sobre el CAPS inaugurado por la Municipalidad de Ushuaia, y señaló que “no sé bien cuál será su dinámica de atención en días y horarios, ni cuántos pacientes pueden atender. Por ejemplo, sabemos que odontología está explotada. Casi ninguna obra social toma esta especialidad, y todos cobran. Como cuesta, van a pedir el turno acá, donde se atienden muchísimos pacientes por mes. Los CAPS también están saturados”.

 

“Ahora vamos a ver si pueden sostener la demanda insatisfecha. Una vez que uno larga, no puede dejarlo. Esta es una apuesta, y no podés abandonarla. Se irá viendo hasta dónde pueden llegar y qué sumatoria pueden hacer al sistema de salud de la provincia. Es un paso nuevo que da la Municipalidad”, culminó.  

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