Juventudes
“Todos los recursos de la Municipalidad tienen que estar a disposición de los vecinos y vecinas”
En principio, el funcionario municipal ponderó la importancia del programa “La Fiesta de la Promo”, que va por su tercera edición: “Fue el primer programa que el Intendente me pidió que pongamos en funcionamiento. Lo realizamos desde el 2022. Ponemos el Esther Fadúl a disposición. Este programa viene a darle un poco de tranquilidad en el último momento en el que los chicos pueden compartir con sus compañeros”.
Sobre los beneficios del programa, detalló que “la técnica tiene sonido, luces, el escenario con mesas y sillas, más las telas. Las familias que hacen la fiesta en el centro cultural Esther Fadúl se ahorran unos 8 millones de pesos. El año pasado tuvimos 11 colegios y más de 700 estudiantes. Nos pone contentos que nos elijan y sigan siendo parte de nuestros espacios”.
“Se está realizando. Es parte de un proyecto de Cultura y Educación, que se llama Construyendo Caminos, y es para que tengan el acto de egresados los chicos de primaria. Es increíble la cantidad de colegios que lo piden. El Esther Fadul es un espacio de la comunidad”, continuó, sobre la versión para alumnos de primaria.
Respecto a las y los jóvenes emprendedores, Monzón manifestó que “hay mucha reventa. Están en boga las prendas vintage y los emprendimientos veganos. Estamos intentando formalizar algún tipo de núcleo o herramienta para trabajar con las Cámaras de Comercio. En este contexto de crisis constante, en un país en el que cada vez es más difícil subsistir, buscamos que los jóvenes puedan impulsar sus emprendimientos”.
“No sé si es una opción laboral, sino que se fusionan el trabajo y el emprendimiento. Hay muchos jóvenes que se dedican a emprender, porque la plata empieza a faltar”.
El coordinador de Juventudes destacó que “hay una nueva generación que está menos dispuesta a soportar la precarización laboral. Me parece que muchos jóvenes vieron que estudiar era garantía de tener un buen pasar. Hoy, en una Argentina en crisis, es cada vez más difícil estudiar, porque hay que tener dos laburos y fijarse si se puede ir a la universidad, o ver en cuánto te recibís. Cada vez menos pibes se van. Se quedan acá a estudiar un oficio”.
“Hay muchos jóvenes profesionales que cobran miserias. Eso es una realidad. Los jóvenes ven esto y tienen la intención de no dejarse explotar y emprender su propio camino. Esto no desalienta que uno estudie, pero es cierto que un estudio ya no es garantía de un buen pasar económico”, sentenció.
En esta línea de espacios puestos a disposición para las juventudes, Monzón habló sobre la disponibilidad de la Casa de Juventudes (el ex medio caño) para que ensayen los jóvenes que realizarán sus intertribus: “El medio caño tiene un espejo enorme. Nos llegaron un montón de mensajes de las escuelas. Es un lugar para los chicos y chicas. A veces no llegamos a hacer saber todas las posibilidades que tienen”.
“Estamos trabajando en el Ushuaia Joven para septiembre. Tenemos nuestro programa, que este año cumple 25 años. Son las bodas de plata. Trabajamos en una versión que, además de ser superadora, sea única frente a lo que se ha visto en los últimos años. Siempre fue modificándose y teniendo nuevos desafíos. Antes había carrozas”, marcó.
“Ushuaia se convirtió en un centro urbano al que se puede volver a desarrollar una vida joven. Hay un arraigo fuerte, que se fue construyendo. Hay una identidad fueguina”.
En materia de política juvenil, puso en valor que “el año pasado lanzamos el programa Flamea, que es para contener a estudiantes secundarios. Lo importante es que nació de la necesidad de los chicos. Nos pusimos a flamear lo que hoy se necesita. Tiene cuatro redes: la primera es un kit que se les da para que inicien el centro; la segunda es la parte de capacitaciones; la tercera es el kit electoral, y la cuarta es la de ‘Conectando centros’, en la que recopilamos la información para que no se pierda y quede un registro en la Municipalidad”.
El funcionario municipal también analizó el rol de las juventudes en la llegada de Javier Milei a la presidencia: “Yo no creo que el presidente haya ganado por las redes. Algunos nos echan la culpa a los jóvenes. Yo lo conocí a Milei en 2016, en Intratables. Ahí lo empecé a escuchar. Nunca comulgué con nada de lo que decía. Desde ese momento empezó a conocerse más en redes. Detrás de él hay una gran estructura mediática y de redes”.
Y reflexionó: “Creo que la política tradicional les puso palos en la rueda durante muchos años a los jóvenes, y por eso dejaron de creer. Tenemos que ver cómo recuperamos a los jóvenes. No creo que la gente que lo haya votado quiera el mal para el país. Hay que volver a hablar de lo que les pasa a los jóvenes de Argentina, la provincia y la ciudad. Eso los va a acercar mucho más”.
De igual forma, hizo un llamado a militar y aseveró que “en el Partido Justicialista sí tenemos jóvenes militantes. Creo que hay una gran crisis de representación política, pero algunos sectores sí saben cuáles son sus representaciones. Uno cree profundamente en lo que ve. La realidad te lleva a militar en algún espacio. Invito a las personas a que participen en el Partido Justicialista, porque es una herramienta para cambiar la realidad. Pero lo importante es que se sumen y busquen un espacio”.
“Creo que el individualismo está reinando fuerte. Es importante volver a poner en agenda que nos tiene que importar lo que le pasa al de al lado”.
Por otro lado, advirtió que “tenemos una crisis de salud mental importante. Trabajar 12 horas y no llegar a fin de mes, te hace decir ‘¿cómo hago?’. Más si tenés algún chico joven; si no podés alquilar; si tenés que recortar el ocio, y demás”.
Finalmente, Monzón habló sobre el vejamen de las apuestas online y la venta de contenido sexual por plataformas digitales: “Creo que vivimos una pandemia digital. El año pasado hablábamos en medio del Ushuaia Joven. Hay muchos chicos para hablar y ellos te cuentan que apuestan si viene la profesora de Lengua o no. Cuando la concejala Laura Ávila hizo su evento, hablaron sobre el chico que debía una gran cantidad de dólares. Es una locura, muy desmoralizante para la ciudad. No lo interpretan con la gravedad que tiene. Es una constante”.