OSEF
“El fondo del problema es el financiamiento de la obra social”
En esta línea, Sánchez Posleman indicó que “la gestión puede mejorar, pero es muy difícil cuando lo que gastás es mucho más que lo que entra. El aumento desproporcionado de la farmacología, las prótesis y los nuevos métodos de diagnóstico fue superior al de los sueldos. Eso hace que sea muy difícil de gestionar”.
“Es una obra social con un déficit y llegó hasta acá con prestaciones, porque cubre todo a todo el mundo. No es tan ágil como la gente quiere, pero no deja de cubrir medicamentos, ni grandes cirugías. Se puso en boca que hay una mala gestión, pero yo creo que lograron una gestión sin recursos. Tuvieron que hacer magia. Eso fue con el recorte de los prestadores, que hoy se hace insostenible”, indicó.
Asimismo, el cardiólogo advirtió que “ni el Estado, ni los hospitales públicos, ni los prestadores privados podemos seguir aguantando este ajuste. Entonces, estamos buscando que la obra social se asegure de que más de esto no va a gastar, y si nosotros logramos gastar menos, pagan menos. Esa es la variable más importante”.
Respecto al nuevo contrato, el titular de la Clínica San Jorge explicó: “Antes se discutía un monto fijo global y, lo bajen o no, nos pagaban el monto fijo. La propuesta actual es que si lo bajamos porque mejoramos la gestión, es un ahorro para la obra social y un aumento para el hospital. Tendremos que articular entre los dos, para respetar un presupuesto”.
“Lo que se está haciendo es un modelo en el que piensan en un techo presupuestario. Más de eso no se puede gastar. Si nosotros como prestadores gastamos más, es responsabilidad nuestra. Si logramos un ahorro por eficiencia en la gestión como prestadores, se va a distribuir en tres partes: una para la OSEF, otra para la clínica San Jorge y la otra para el hospital público. Eso se piensa para fortalecer la integración de los sistemas e involucrarnos a gestionar los magros recursos que hay, hasta tanto se puedan aumentar de forma sostenible y no esporádica”, detalló.
De igual forma, llamó a “pensar en el propio afiliado. En el nuevo contrato se está poniendo un coseguro a toda la parte ambulatoria, y en algún momento se pensó para internación. También en la cobertura de los medicamentos. Hoy los jubilados tienen el 90”%.
“No pensamos en una minoría vulnerable que está enferma y, si le ponés coseguros, van a gastar más que si le duplicás los aportes. Es una discusión que uno tiene con los gremios, que no quieren que se toquen los aportes porque eso disminuirá sus sueldos, pero a mi modo de ver el que disminuirá es el del que está enfermo, porque pagará más que si hubiera puesto el 3%”, criticó.
Al mismo tiempo, aclaró que “de acuerdo a los aumentos que va a percibir la obra social, va a poder cumplir con los contratos pactados con los aumentos de salarios. Hoy el nuevo contrato va a estar atado al aumento genuino del recurso de la obra social. Ese presupuesto se va a actualizar según el ingreso”.
Aunque previó que habrá “un recorte en la cobertura de algunos medicamentos y demás, porque es un agujero importante. El tema es que si no tenés plata, uno termina comprando más caro. Hoy hay que hacer toda una reestructuración para bajar el costo prestacional y farmacéutico”.
Sánchez Posleman manifestó que “al no haber inflación, es más previsible que las cosas no vayan aumentando. En épocas inflacionarias, el aumento de los medicamentos fue superior al aumento de los ingresos de la obra social. Hace dos años atrás, el presupuesto de farmacia de alto costo y alta agotación era más o menos de un 33% del ingreso de la obra social. Hoy está rayando el 60%”.
“Son variables que el sistema de salud no puede bancar. Por eso todo el sistema está quebrado, salvo las prepagas que aumentan el aporte de acuerdo a los índices de inflación sanitaria. El resto depende de los sueldos. Si no me alcanza para ir al supermercado, y mi salud depende de mi sueldo, no me va a alcanzar para el cuidado. Estamos trabajando mucho, y espero llegar a buen puerto”, expuso.
Respecto al conflicto con UP, aclaró que “como cualquier otra obra social es la más castigada, porque es la del personal civil de la Nación, en la que los aumentos fueron mucho menores que las demás actividades gremiales. Las paritarias de las privadas fueron mayores que las del Estado nacional. El achique de puestos de trabajo significó que el ingreso a UP disminuyó, pero el egreso no. Se le fueron los sanos. Estamos tratando de ver cómo pagan la deuda de la gerenciadora anterior”.
Y expuso que están en discusión: “Llevamos mucho tiempo con las prestaciones cortadas. Hay tratativas, pero todavía no logramos destrabar algunas cosas. Yo también espero resolverlo lo antes posible, porque hay mucha gente que depende de UP y hoy está a la deriva”.
El cardiólogo insistió con que “el sistema de salud está quebrado. El mismo problema lo tiene la UOM, Gastronómicos, Comercio, UTEDYC. Los sindicalistas tienen ese problema. En Suiza tienen una inflación del 2% y en salud es del 12% anual. Hay incorporación de cosas nuevas que hacen que las patologías vayan cambiando”.
Y sostuvo que la única manera de hacerle frente a esto “es incrementando aportes. Si comparamos lo que sale un sistema privado, con lo que aporta una obra social o sindical, hay una diferencia importante. Si hablamos de que un matrimonio en una prepaga ronda los 500 mil pesos, es muy difícil si la otra parte pone 50 mil. No es que la prepaga se inunde en plata. Tienen serios problemas, porque su variable de ajuste es a través de los médicos”.
También lamentó que “hoy, prepagos prestigiosos, pagan aranceles similares a los de la seguridad social, porque no tienen más posibilidades de aumentar las prestaciones. Esto va a perjudicar el sistema de salud, que va a entrar en una crisis profunda”.
Finalmente, comentó que “el mayor ejemplo es la pediatría. En las residencias cada vez hay menor ingreso. El valor que pagan de consulta es insignificante frente al sacrificio que tiene que hacer el médico. Es una profesión que está devaluada, con especialidades que no están bien reconocidas”.
“El sistema no puede pagar más, porque son de mucho volumen. La pediatría es una de ellas: requiere mucho sacrificio. En el país casi no hay terapistas pediátricos. Todo esto se irá profundizando y cada vez será más difícil encontrar gente con capacidad profesional para satisfacer las necesidades del sistema de salud y los afiliados”, culminó.