Matriz productiva
“La acuicultura es un tema que hay que debatir más allá de las salmoneras”
En principio, Sciurano marcó postura frente a las salmoneras y recordó que “hace unos años la Legislatura votó la Ley de Salmoneras por unanimidad y marca una postura respecto a la mirada que trae Tierra del Fuego. Creo que hay dos perfiles distintos. Una cosa es cuando hablamos del Canal Beagle y la zona de lagos, otra es la producción en tierra con el sistema RAS. Luego están los grises en los que la Legislatura trata de discernir”.
El legislador provincial por FORJA detalló que “hay un proyecto original de Agustín Coto. Luego presentó otro, que busca modificar el sistema del RAS, más alineado con la mirada de lo que le pasa a Tierra del Fuego. Hay un tercer proyecto presentado por el Gobierno y trae un debate distinto. Creo que hay que dejarlo que avance, se proyecte y tenga las conclusiones y los análisis que correspondan, partiendo de la base de que hay una provincia que tomó la decisión de prohibir las salmoneras”.
No obstante, hizo una diferenciación frente a la acuicultura como práctica productiva, y explicó que “tiene otros perfiles. Nosotros aprobamos la Ley de Macroalgas. Es mucho más amplio y complejo. Newsan tiene un proyecto muy interesante en Almanza, que tiene que ver con mejillones. Es una inversión muy grande. Ya está dando la vuelta en la primera etapa”.
“Tierra del Fuego tiene que cuidar lo que es y mantenerlo a lo largo del tiempo”.
Por otro lado, Sciurano señaló que nos encontramos “en un momento político muy particular, con cambios no habituales para lo que estamos acostumbrados, Tierra del Fuego elige senador. Eso nos pondrá en la mira de todo el país. Un tercio elegirá senadores. Soy consciente del impacto que eso tendrá para la provincia. Todos los funcionarios son importantes, pero los tres senadores en una Cámara en la que estamos a la par de Buenos Aires, hacen que sea una elección atípica e importante”.
“Me da la sensación de que hay un panorama muy parecido al 2017, con un Gobierno que trata de consolidar su mirada. Hay un sector que les reconoce aciertos y otro entiende que estamos peor que antes. Eso se va a trasladar a la elección de octubre. Luego habrá que ver cómo lee el Gobierno, porque el mundo continúa y hay que tener esa mirada”, indicó.
Al mismo tiempo, resaltó que “en el contexto de tener solamente 7 senadores, no les ha ido mal. Si la elección fuera brillante, los números van a cambiar, pero no va a ser magia. Lo que puede transmitir el Gobierno es un crecimiento político que pretenda encontrar permeabilidad en otros sectores del Congreso, sobre que trabajar con ellos puede ser útil”.
Federico Sciurano entendió que “hay que ver qué bancas gana. Si va a ganar bancas de sectores que le son afines, como el PRO, el esquema político de la Cámara no va a cambiar. Para que uno diga que están más fuertes, debería ganar bancas de Fuerza Patria. Ahí está la disputa a evaluar. Si me quedo con bancas de mis aliados, no me tendré que sentar con los Gobernadores, o menos con el PRO, pero no hay punto de crecimiento”.
Y analizó que “hay un sector de la Argentina que quiere determinados resultados y ha cambiado el liderazgo. Por errores propios, ha desaparecido el liderazgo de Macri y lo ha ganado Milei. No creo que haya crecido un sector ideológico, sino que el de Cristina Fernández mantiene cierto liderazgo y el del PRO lo ha cambiado”.
“Lo que le pasa a la Argentina es que a los sectores que plantean racionalidad los licuan. Si no sos un extremista fanático dispuesto a inmolarte en el fuego sagrado, no servís. Argentina no vive un proceso de renacimiento. Hay mucha tensión social, mucha disputa política mal reflejada en reflejos intrascendentes. Sirven para la tapa del diario, pero son irrelevantes a 10 años”, continuó.
Además, consideró que “Milei es candidato gracias a Macri, por la estrategia que usó para dirimir la interna del PRO”. Aunque reconoció que “más allá de eso, creo que el voto del PRO naturalmente iba a Milei. No fue una decisión altruista de Macri, de decir ‘todos acompañen a Milei’. Creo que fue más la necesidad de acomodarse al revés político de que el PRO perdió una oportunidad histórica de volver al Gobierno”.
Finalmente, expuso que “hasta un año antes Milei no figuraba. Ese espacio ideológico que supo representar Juntos por el Cambio se diluyó por la pérdida de liderazgos. Eso generó que mucha gente, cuando vio el manejo que tuvieron en la decisión de candidatos, definiera que era un espacio que había perdido la capacidad de hacer lo que la Argentina necesitaba”.