2025-09-03

OSEF

“O renunciamos a algunos beneficios de la obra social para con los afiliados o se aumentan los aportes”

Según el cardiólogo, “el aumento de los aportes es fundamental. La provincia no está en condiciones económicamente. La medicina es un derecho, pero es muy caro sostener el tipo de medicina que hay acá. Hay un prepago que tiene un plan 210, 310 o 410, que con el 210 no puede bancar el Hospital Italiano de Buenos Aires. Nosotros, con la obra social y con menos aportes, se lo damos a la gente”.

 

“O se va a un médico de cabecera con derivación a especialistas y prioridad en el sector público y que el privado sea una rueda de auxilio. Cambiamos de prestadores de alta complejidad de derivaciones y buscamos otro de igual calidad o que satisfaga las necesidades de la gente, pero no en el nivel de uno de los números 1 del país, como el Hospital Italiano”, sentenció.

 

Asimismo, consideró que “el aumento de los aportes no es bajarle el sueldo a la gente, sino asegurarles que va a alcanzar para cuidar su salud, que es el bien más importante”.

 

Y agregó: “No me están bajando el sueldo, estoy destinando un poco de mis recursos a asegurar lo más importante que tengo, que es mi salud y la de mi familia. La gente habla para la tribuna y dice ‘no le voy a tocar el sueldo a los trabajadores’, porque su capital político son los trabajadores. No piensan en la realidad”.

 

Sánchez Posleman aseveró que “la respuesta de la obra social es superior a la de cualquier obra social sindical o prepago. No tiene límite. La gente está acostumbrada a pedir todo. El otro día, una persona con problemas de movilidad que vive en un barrio con dificultades de acceso fue a pedir a la obra social que le alquile un departamento”.

 

“Nos han ido mal acostumbrando. La obra social hasta daba pasajes para irse de vacaciones. Venimos de un estándar muy alto. Mi madre era bioquímica de hospital y la obra social daba pasajes a la familia para irse a San Juan, porque era su origen. En épocas gordas se despilfarró la plata y hoy no hay. Está quebrada. La gente se queja fundamentalmente por desconocimiento”, expuso.

 

Por otro lado, habló sobre el aporte que deberán realizar los cónyuges que cuenten con otra cobertura: “Si quieren seguir manteniendo la obra social de OSEF, tienen que aportar el 1,5% de su salario, como un adherente. Es sólo para los cónyuges, no para los hijos. Ese es uno de los artículos de la ley. Aquel que tiene doble cobertura tiene capacidad económica, pero aporta a otra obra social y no a la OSEF”.

 

Además, explicó que “la decisión de la OSEF fue dar de baja a todos, pero la información no fue suficiente para que llegue a todo el mundo. A veces van a la consulta y, cuando ingresamos al sistema, el afiliado figura como dado de baja. Tienen que hacer un trámite, darse de alta y se acabó el problema.  Pueden usar las dos opciones, pero aportando el 1,5%”.

 

No obstante, criticó que “la falta de comunicación lleva a este tipo de confusiones y a un desconocimiento de la realidad de la situación de la salud. Eso hace que tengamos estas cosas, y esta ley que no resolvió absolutamente nada. Se abordó el tema, pero no hay ninguna solución al desfinanciamiento de la obra social. Con esta ley que, teóricamente, venía con un salvataje del Puerto, que no es real, porque los dividendos del 2024 ya estaban comprometidos”.

 

También se refirió a la situación de los afiliados que no aportaron en actividad, pero al jubilarse se incorporan a la OSEF: “Está en discusión. Hay que esperar la reglamentación. La ley dice que hay que tener 20 años de aportes. Es inviable que una persona pueda pagarlos de un día para otro. En su momento, el espíritu de la ley era que, si yo no tenía los 20 años y quería seguir en la obra social, tenía que pagar el 3% más el 9% que aportaba la patronal”.

 

Sánchez Posleman precisó que “la gran masa crítica era de empleados bancarios, que tienen una cobertura de prepagos en actividad y cuando se jubilan deciden por OSEF. La ley dice que esas personas tienen que poner 20 años, lo que es inviable. El espíritu de la ley era que el afiliado empezaba a pagar ese 9% a la obra social, más el 3% por obligación. Es mucho menor que la diferencia a aportar si se mantenía a un prepago”.

 

Para cerrar, insistió en que la Ley aprobada por la Legislatura es insuficiente y entendió que “es difícil que en la reglamentación pueda cambiar la letra chica y hacer lo que digo. Por ahí, no sé cómo irán a hacer. En noviembre se tratará de nuevo, porque no fue para nada beneficioso. Habrá que esperar y aclarar ciertas cosas”. 

Te puede interesar