2025-10-15

Jornada provincial sobre cáncer infantil

“El sistema de salud de la provincia es uno de los más sólidos del país”

El pediatra y hematooncólogo explicó que la realización de la jornada “tiene que ver con un trabajo que viene haciendo la provincia hace muchos años. Uno de los hitos fue la Ley de Cáncer Infantil que promovió Victoria Vuoto junto con la comunidad. Eso consolidó un trabajo muy bien acompañado por el sistema de salud”.

 

En esta línea, destacó la capacidad instalada del sistema sanitario fueguino, “más allá de que hoy atraviese una crisis nacional de desfinanciamiento, porque el Ministerio de Salud de la Nación abandonó sus prioridades, desfinanciando hospitales centrales como el Garrahan o el Bonaparte. A pesar de todo esto, la provincia está a la altura, con todos sus efectores públicos y privados”.

 

Según Pesce, “por suerte, el cáncer infantil es una enfermedad rara. Hay 1400 casos al año, estables. En promedio, 5 en la provincia. Los registros nacionales son reconocidos internacionalmente”.

 

“No hay tanta prevención del cáncer en los niños. Suele tener que ver con una vida sana. Hacemos hincapié en el diagnóstico oportuno, más que en la prevención. Luego está el tema del cuidado de las embarazadas. La incidencia es baja”, explicó.

 

Además, mencionó que “la mortalidad infantil descendió hace muchos años, por suerte. Lamentablemente sigue pasando, pero bajaron mucho las muertes por diarrea y neumonía. Hoy por hoy, el cáncer infantil es la principal causa de muerte por enfermedad. Es un conjunto de enfermedades que, más allá de ser raras, generan un gran impacto en la familia y la comunidad. Es raro que uno no se entere cada vez que hay algún caso”.

 

El facultativo indicó que “otra cosa es que, para curar a estos chicos, que se curan en su inmensa mayoría, hay que hacer redes de tratamiento. Es importante que el diagnóstico se haga en tiempo y forma y que las derivaciones sean buenas. Yo recuerdo, en Buenos Aires, que llegaban pacientes graves por malas derivaciones. Otra cosa es que tiene que haber centros de alta complejidad. Los países que laburan en salud en serio son pocos.  Vos necesitás concentrar pacientes”.

 

Y ejemplificó: “Hace poquito diagnosticamos dos leucemias, junto a las pediatras del hospital. A esos pacientes los tratamos todos: el equipo de acá, el de Buenos Aires, y seguiremos acá, porque van a volver. Buena parte de sus peleas se hacen acá. Recién vi a una paciente que se enteró de que estaba y pidió un turno. Tuvo una enfermedad rara, curada, y hoy formamos parte de su tratamiento. A eso hay que articularlo, y el programa nacional de Cáncer Infantil llevaba a esto. Hay centros que tratan a todos, y otros diagnostican, refieren y siguen. En esta articulación nacional, el rol del Hospital Garrahan es muy importante”.

 

Al mismo tiempo, Pesce subrayó que, a la jornada, vendrá el jefe del Servicio de Hematooncología del Hospital Nacional de Pediatría “Prof. Dr. Juan P. Garrahan”, Dr. Pedro Zubizarreta: “Está entre los oncólogos más importantes del país. Tiene una trayectoria intachable. Me da mucha pena verlo peleando. La sensación es muy triste. Cuando se armó el Garrahan, que fue una gran definición de Alfonsín, había otros hospitales que tenían la excelencia. El Garrahan empezó con un equipo joven que no destacaba, hasta que los consolidó, con una estrategia interesante: sueldos altos y a tiempo completo. Todo ese equipo viene trabajando hace muchos años y ahora ve que no puede continuar”.

 

Por elevación, Pesce advirtió sobre las consecuencias del desfinanciamiento del Gobierno de Javier Milei al Hospital Garrahan: “La situación es compleja. El miedo que debemos tener es que, si esto se desmiembra, armar estos equipos llevó más de 10 años de preparación. Es interesante trabajar el concepto de redes y discutir los roles”.

 

Durante estas jornadas, harán dos charlas: “Una es dirigida a la comunidad. La Red de Mamás nos pidió que demos una charla en Río Grande. Luego, a la tarde, en la Secretaría de la Mujer, vamos a tener una charla con Judit Di Giglio, parte de su equipo, Victoria Vuoto, la Defensoría Nacional”, precisó el pediatra.

 

Pesce insistió en la importancia de contar con un sistema médico con la capacidad del de Tierra del Fuego para el trabajo articulado: “Las dos veces que me tocó participar de un diagnóstico, lo hicieron las y los pediatras, que son maravillosos y saben cuidar a sus pacientes. La primera bajada de mortalidad histórica en el mundo, que fue de los alemanes, fue por aprender a manejar las primeras 24 o 48 horas de los pacientes. Eso cambió un poco la historia”.

 

“Se empieza a tratar acá. Se sigue en los centros importantes a los que se derivan. Luego los pacientes vuelven. Una leucemia tiene 2 años de tratamiento, son 6 meses intensos y luego vienen acá. Los pibes toman pastillas de quimioterapia, van al jardín y, cuando tienen fiebre, van a la Guardia”, dijo.

 

También brindó detalles sobre la campaña de vacunación contra el coqueluche y sentenció: “Hay cosas que ya no tenemos que discutir: la Tierra es redonda y las vacunas son buenas”.

 

El pediatra enfatizó que “el brote de coqueluche tiene una sola explicación y es la caída de la tasa de vacunación. Pregunten a los viejos qué fue la epidemia de polio; si alguien vio un caso de viruela y si piensan si es magia o vacuna; o que nos cuenten a los pediatras de hace muchos años, lo que eran los casos de meningitis por haemophilus. Yo presencié el cambio. Cuando vino la vacuna se terminaron esas intervenciones graves”.

 

“Podemos discutir esquemas, pero vacunen a los pibes. Ayer me enteré y me enojé mucho, porque nuestras enfermeras me llamaron porque una mamá no quería vacunar al nene, porque el médico le dijo que le hacía mal. Pregúntenle a la nena que estuvo en terapia intensiva por no estar vacunada, qué es peor, si la vacuna o poner en riesgo la vida”, insistió.

 

Para cerrar, explicó que la vacuna contra “el coqueluche forma parte de las vacunas tradicionales, dentro de la triple, la quíntuple y la séxtuple, que se les da a los pibes de dos, cuatro, seis meses, año y medio y el refuerzo de los cinco. La gente tiene que saber que no hace falta que se acuerden. Todos los datos están registrados. Si tienen la libreta, bien, y si no, se acercan a cualquier centro de salud y les dirán lo que falta”.

 

“Los síntomas para darse cuenta son los respiratorios que tienen una duración mayor a la habitual y una tos característica. Ante cualquier proceso catarral de más de una semana tienen que concurrir al médico”, finalizó. 

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