Escándalo libertario
Rolando Correa confirmó que los asesores de Coto y Pauli los obligaban a transferir el “desarraigo” para gastos de La Libertad Avanza
Correa relató: “Los que estamos nombrados en Río Grande somos 4, a los que nos pedían el desarraigo. Hasta el día de hoy piden la plata. Por cuestiones familiares les dije que más de 200 mil pesos no les podía pasar y les ofrecí alguna alternativa como vender empanadas o sorrentinos para recaudar dinero, pero no quisieron”.
Además, el exmilitante libertario insistió en que era el diputado Pauli quien pedía “el desarraigo a los asesores”: “Son viáticos, alojamiento y todo eso. No viajábamos a Ushuaia, porque ellos nos dijeron que no íbamos a hacer trámites legislativos para que se queden con el desarraigo”, explicó.
Y agregó: “Estamos hablando de 500 mil pesos por mes. Nos venía pidiendo el 100% del desarraigo. Se lo rendíamos todos los meses. Yo se lo pasé retroactivo porque estuve dos o tres meses en el Congreso de la Nación. Luego me di de baja, porque tenía que nombrar a un abogado y me dijo ‘te vamos a nombrar en la Legislatura provincial’”.
Correa narró que “en diciembre del año pasado fue nombrado asesor del legislador Agustín Coto: ‘En enero me lo pidieron. Yo lo cobré en febrero y le pasé en mano diciembre, enero y marzo. Luego, Pauli puso a otro asesor, que actualmente está en el Congreso, para que le transfiramos la plata’”.
“Después había una abogada que trabajaba en el Congreso, que le transfería directamente todo el sueldo. El primer mes se lo transfirió a este asesor y después a Pauli, quien le mandaba el comprobante a esta persona”.
Asimismo, contó que “venía trabajando en distintas campañas. Por eso me llamaron para que me una. En realidad, soy como un puntero político. Mi trabajo es en la calle: visitar afiliados, convencer de que voten una fórmula, llevar la propuesta y hacer reuniones”.
“Como Milei venía diciendo que quería cambiar la Argentina y basta de casta, uno fue engañado. Milei, Coto, Natalia Gracianía y Pauli decían que no iba a haber recortes, iban a cuidar a los jubilados y los discapacitados, pero nos engañaron a todos”, continuó.
Por último, manifestó: “Seguramente estén tramitando mi baja en la Legislatura. Yo soy un hombre de 52 años. Basta de mentiras y de no tener palabras. El trato con Santiago Pauli no fue este. Ellos me hablaron para hacerles la campaña”.
“Hay fotos caminando y visitando afiliados y vecinos. No sabían de calle, porque eran nuevos. El trato era que les hacía la campaña a cambio de un lugar en la Legislatura o el Concejo Deliberante”, culminó.