Reforma laboral
“A priori, es más proempleador que protrabajador”, advirtió Castiglione
La funcionaria expuso que “hay algunos lineamientos que son muy claros. Si yo junto lo que dice este proyecto, más algunas declaraciones del secretario de Trabajo, puedo tener una idea mucho más acabada sin tener el texto original. Como siempre, hay que tener mucha prudencia a la hora de opinar sobre algo que no está consolidado y escrito como corresponde”.
“Hay un avance bastante importante en algunos puntos sobre la debilidad del trabajador. Por ejemplo, con esta facultad del empleador de hacer cambios y modificaciones en las modalidades de trabajo y de prestación, mientras no sean irracionales”, dijo.
Sobre estos cambios en las condiciones, explicó: “Esto existía, pero daba la posibilidad de que el trabajador hiciera algún cuestionamiento legal o una presentación en el área de Policía de Trabajo. Este proyecto la saca y dice ‘el trabajador puede optar por considerarse despedido sin causa’. Vas a cobrar una indemnización, aunque hay una parte que está modificándose en cuanto a las posibilidades de litigar y con el pago en 12 cuotas”.
Además, advirtió que el “techo” en los honorarios de los profesionales en juicios laborales “hace que los profesionales no estén tan interesados en representar al trabajador por cuestiones de derechos que, quizá, no le den un ingreso muy alto. Son un año y medio o dos de trabajo, con un techo en los honorarios. Es un montón de variables que se van ajustando para sacarle respaldos jurídicos y de acción a los trabajadores”.
“Eso debilita muchísimo el sistema sindical en sí mismo, porque el poder de negociación de un sindicato a la hora de tratar paritarias no lo tiene un trabajador individualmente. A más grande la empresa, menos poder de negociación tendrá el empleado. Eso es peligroso y de un grado de vulneración importante”, consideró.
A esto sumó que “el concepto de irrenunciabilidad es muy fuerte. No sé si el final será así, pero este proyecto dice que será nulo y sin valor cualquier acuerdo de partes empleador-trabajador que suprima derechos, pero si hubiese alguno que reduzca algún derecho previsto en la Ley o los acuerdos colectivos, podrían solicitar una homologación a la autoridad de aplicación”.
“Es decir, la Ley dice ‘no podés renunciar, suprimir o reducir derechos’, pero si pasara, hay una autoridad que lo va a homologar. Entonces el empleador lo lleva a la Nación y lo puede homologar tranquilamente. Hay una ventana para que el exceso sea avalado”, precisó.
La ministra entendió que “la autoridad de aplicación debiera tener una custodia de los derechos del trabajador. Vas a tener tantas remuneraciones por una misma tarea, como acuerdos individuales haya ¿Cómo dimensionás la tarea?, ¿cómo la evaluás? Lo mismo pasa con un concepto que no está en el proyecto, pero sí mencionó el secretario de Trabajo, que es ‘salario dinámico’. Hay actividades en las que no se puede medir la productividad”.
Sobre el concepto de “salario dinámico”, Castiglione manifestó que no saben “cuáles serían las variables a tener en cuenta como productivas y la subjetividad que pueda llegar a tener. Para cada empleador, la subjetividad dependerá de su criterio. Esto es peligroso en las normas. Es un tema para considerar. Lo mismo con todos estos nuevos beneficios considerados no remunerativos. Eso hace que, de alguna forma, se disminuya la base de cálculo de lo remunerativo para la seguridad social”.
“Todo lo que pasa a ser un beneficio como gastos en guardería o pagos con vouchers, pasan a no ser remunerativos. En el cálculo de la seguridad social final, por la modalidad que sea, te baja la base, por lo que vas a cobrar menos jubilación. Hay un tema con debilitar la historia laboral del trabajador”, continuó.
Y agregó que “el banco de horas es un tema muy cuestionable. Se deben respetar a rajatabla las 12 horas de descanso. Vos el lunes tenés que trabajar 10 horas, en vez de ocho. El martes también 10 horas. Entonces, el viernes te descuento de tu jornada las 4 horas que trabajaste de más, por lo que en vez de 8 vas a trabajar 4. Eso es un lío. No sabés si vas a salir más temprano o tarde, o cuánto vas a tener de horas de trabajo. Es realmente un trastorno”.
Al mismo tiempo, Castiglione opinó que “el estar bien de una empresa no tiene sólo que ver con esto. Este proyecto habla de beneficios fiscales y tributarios con un período de vigencia. Si fuese de esa manera, ¿qué pasa después, cuando terminaron esos periodos?, ¿puedo despedir y tomar a otra persona?, ¿empiezo a pagar y los costos son los mismos?”.
Para cerrar, analizó que estos beneficios también tienen que ver “con períodos electorales. De acá al 2027 vas a tener la posibilidad de no pagar cargas patronales, por lo que el valor laboral va a bajar. Capaz que es probable que haya un poco más de empleo y vas a llegar al 2027 con los números del Excel que le gustan al Gobierno nacional más acomodados ¿Después qué va a pasar? Vamos a volver con la misma situación. No seamos ingenuos”.
“Pensar que, con una modificación en la dinámica laboral de todos los días, en este sentido y con este tipo de medidas, se va a modificar el trabajo en blanco, es bastante corto. La dinámica de las empresas y la economía cambia, pero pensemos un poquito en qué estamos hablando. Hay cosas que se pueden revisar, pero hay que ir a un equilibrio muy difícil entre lo sindical, lo empresarial y la salud de las empresas y los trabajadores”, culminó.