Arancel cero
“El Gobierno de Javier Milei está implementando un plan de desmantelamiento de la industria fueguina”
El mandatario riograndense expuso que “esto tiene diferentes aspectos. Uno de ellos tiene que ver con la caída de la protección a nuestra industria. Es una medida directa que nos pega de lleno. Los celulares, los aires acondicionados y televisores tendrán arancel cero, por lo que será muy difícil competir con esas marcas”.
“Además, está afectando la industria con la caída del consumo a nivel nacional y la imposibilidad de vender los productos. En Rosario, Santa Fe, Córdoba, Mendoza, Buenos Aires han cerrado casas de venta de electrodomésticos, porque no le venden a nadie. Eso también nos pega de lleno”, continuó.
Asimismo, mencionó que “otra cosa que no es menor es la cuestión de la soberanía. Lo vamos a seguir sosteniendo hasta el cansancio. Tierra del Fuego es un polo industrial pensado desde el punto de vista estratégico. En este contexto internacional, con más razón hay que defenderlo. Se ve a un Gobierno nacional que tomó la decisión de ir de rodillas ante Donald Trump. Se ve con mucha preocupación lo que pueda llegar a suceder con esto”.
Pérez advirtió que “no son solamente los puestos de trabajo directos, sino que se genera una incertidumbre y un golpe a toda la actividad conexa a la industria electrónica en sí: logística, seguridad, limpieza y actividades vinculadas. En lo que va de este último año y medio, la industria electrónica perdió más de 2 mil puestos de trabajo. Esta medida pone en riesgo 2 mil 500 puestos de trabajo más”.
Respecto a los referentes locales de La Libertad Avanza que celebraron la medida, opinó: “Veo algunos que salieron a celebrar la medida, cuando deberían estar dando batalla, pidiendo que se modifique el decreto y se derogue. Me parece que es un momento en el que tenemos que comprender la magnitud. Lo digo con la responsabilidad de ser el intendente de una ciudad que congrega el 80% del trabajo industrial de Tierra del Fuego. Hay que ser consciente de esta situación y estar a la altura de las circunstancias”.
“La salida más sencilla sería que el presidente derogue el decreto. Hay responsabilidades del Gobierno nacional y de todos los que son parte de un espacio que está propendiendo desmantelar la industria de Tierra del Fuego. Esto es así. En la provincia hay quienes han creído el discurso de que no somos competitivos. Somos un polo industrial y tecnológico, que ha desarrollado capacidades tecnológicas, logísticas y humanas. No hay dudas de que tenemos cosas por corregir, pero la salida no es que nos quiten la protección y entre todo importado sin generar puestos de trabajo”, dijo.
Al mismo tiempo, Pérez preguntó: “¿Cuál es la lógica de hacer eso en un país industrial como Argentina?, ¿cómo se hace para competir con un producto chino y los costos que maneja esa economía? La situación es apremiante. Lo cierto es que, por el momento, las decisiones sólo están vinculadas a cómo se desmantela y destruye la industria fueguina”.
Consultado por su relación con el gobernador Gustavo Melella, aseveró que coinciden “en todo lo que tenga que ver con la defensa de la industria. Estamos preocupados por la situación de Río Grande. No digo que la situación de Ushuaia sea menos dificultosa, sino que nosotros vivimos al calor de la industria electrónica. Son momentos para entender que debemos avanzar hacia posiciones comunes de defensa de nuestra provincia, nuestra soberanía y nuestra industria. Estamos en contacto, con enorme preocupación”.
El intendente de Río Grande insistió en que “se toma una decisión que beneficia a Buenos Aires. Son personas que ahora pueden comprar celulares de alta gama sin pagar un solo impuesto. Hay que pensar a quienes representan ¿A Buenos Aires, a Tierra del Fuego o al Gobierno nacional? Nosotros siempre hemos tenido situaciones de dificultad. Siempre, todos los que teníamos alguna vinculación o cercanía con Gobiernos anteriores fuimos los primeros en plantear las discusiones para revertir decisiones”.
Por último, recordó que “se vivió una etapa en la que se protegió la industria, se desarrolló y se llegaron a tener casi 17 mil puestos de trabajo, cuando hoy tenemos 7 mil. Hay que hacerse cargo y responsable. Hay que decirle a la gente que están de acuerdo con la medida y con que se desmantele la industria. Tendrán que dar las respuestas”.
“Hace mucho que está instalada la idea de que si no tienen trabajo la gente de acá se vuelve a su provincia. Yo no creo que sea así. Mucha gente ha llegado, se ha arraigado y ha criado a sus hijos, que son fueguinos. Expulsarlos no es la salida. El Gobierno nacional se ha corrido de toda asistencia a cualquier grupo vulnerable. Quien tenga una necesidad en Tierra del Fuego no puede contar con la Nación. Es la realidad que estamos viviendo”, cerró.