Reestructuración del Municipio
“La comunidad venía pidiendo un gesto de la política y el intendente ha sabido entenderlo”
Garay manifestó que “las reestructuraciones muchas veces son necesarias. Hay que repensar el Estado. Creo que muchas instituciones están en crisis y el Estado es una de ellas. Me parece importante verlo de antemano y cambiarlo, no sobre los hechos consumados decir ‘cómo no nos dimos cuenta’ o ‘cómo no leímos las urnas’. Estamos a tiempo”.
“Pensar que uno tiene que venir a romper determinadas estructuras y zonas de confort no es muy grato. A mí no me toca dar buenas noticias como nos gusta, como inaugurar obras. La Jefatura de Gabinete hoy tiene un rol complejo. Muchas veces los compañeros y compañeras lo entienden y otras no. Lo importante es tener el mensaje claro con la planta permanente. Son muchas áreas”, expresó.
Asimismo, reconoció que “genera incomodidad, muchas veces, pero si se pone a la gente en contexto y se explica que esto no es un capricho; que debemos retomar algunas lógicas que hemos perdido; que el empleado municipal tiene que sentirse parte del Estado y defender los puestos de trabajo”.
Sobre esto, remarcó: “No es sólo discutir la paritaria y el aumento de sueldo. Es necesario que sean parte de estas mesas y de esta reestructuración. Venimos avanzando en acomodar muchas cosas, sobre todo las vinculadas con las áreas y el personal. Implica muchas horas de poner la palabra y de explicar, pero lo vamos llevando bastante bien”.
La jefa de Gabinete municipal insistió en la importancia de optimizar los recursos para hacer más eficiente la llegada a los vecinos y se diferenció de quienes apoyan la eliminación del Estado: “Nosotros no somos libertarios, no venimos a romper el Estado. Creemos en un Estado eficiente y óptimo para la comunidad. No sólo pagamos sueldos, sino que tenemos que garantizar una cantidad de servicios. Hay una parte que debemos discutir, y es el modelo económico y financiero”.
Por ello, entendió que esta reestructuración “implica un cambio de criterio. No es solamente reacomodar una estructura o poner un nombre más armónico, sino con las políticas públicas. Muchas de las actividades que se venían llevando por varias secretarías eran ‘expos’ y ‘ferias’. Tal vez tenían distintas temáticas, pero el mismo Municipio hacía tres actividades con la misma temática. No puede seguirse, porque ocupan espacios, sobre todo los deportivos. Finalmente, no tenía un rédito como tal para la economía de esas personas. Ahora lo va a llevar adelante una sola secretaría, se va a unificar y, en definitiva, es el Municipio el que estará presente”.
“Cuando había recursos podíamos hacer, generar y había actividades de sobra. Hoy esos recursos no están. El achique de la coparticipación o no cumplir en tiempo y forma es plata que no tenemos para ejecutar. Hoy, en este contexto en el que el dinero no sobra para los Estados, hay que optimizar. No podemos tener tres ferias distintas de tres secretarías distintas”, comentó.
“Es más que cambiar una estructura orgánica. Tiene que ver con el Estado que queremos, con las políticas públicas y con optimizar el recurso financiero y humano”.
A modo de ejemplo, dijo: “Hoy empezó la escuela y te piden un certificado de buena salud. Si hace algún deporte, te lo piden de nuevo. Si hace alguna actividad distinta, de vuelta ¿Por qué lo piden 4 o 5 veces y saturan el sistema de salud, cuando el certificado dura un año? Me parece que eso es lo que demanda la comunidad. La modernización tiene que ver con unificar los trámites. Hay un montón de pasos agilizados”.
También reconoció que es necesaria una revisión puertas adentro: “Estamos haciendo un trabajo interno de reestructuración y nuevas prácticas. A veces no son las correctas ni las mejores. Uno habla y habla, repite y repite, y después aparece un móvil en una rampa de discapacitados. Arruinó el trabajo en tres segundos. Eso pasa, porque hay una inmensidad de trabajadores y áreas y es imposible fiscalizar uno a uno. Para eso necesitamos un discurso claro y que todos tomen conciencia real de que todos somos el Estado, desde el intendente hasta el último”.
Consultada por las prioridades para este 2026, indicó: “Lo primero es el reordenamiento interno. No es fácil, arrancamos con esta reestructuración. Seguiremos tomando medidas. Las decisiones deben tomarse y tenemos que avanzar. Las primeras bajas fueron de los funcionarios y de las plantas permanentes, no de los pasantes, porque son los últimos que deberían ser afectados”.
“Alguno dijo ‘esto no es de peronista’. No sé qué es de peronista o no es de peronista. Yo entiendo que tenemos una responsabilidad institucional, que la gente ha votado por tercera vez a este intendente y espera que esté a la altura de las circunstancias. A algunos les parecerá bien y a otros mal. Reordenar para adentro lleva tiempo, tiene sus tensiones y lleva muchas horas de poner en contexto. Uno tiene que conocer mucho para entender de qué está hablando”, siguió.
Además, destacó que “la comunidad va viendo que la obra pública se reactivó, que se están repavimentando las calles. Hemos salido fuertemente a poner en valor los espacios públicos, las plazas y los espacios verdes. Creo que la gente lo sigue demandando. Hay problemas que podremos solucionar y otros que no. Ante la limitación de un problema estructural, no podemos dejar de ir a poner la cara y hablar con la gente”.
“También hay que aprender a decir que no. Que no podemos en estos tiempos. Lo que no podemos hacer es escondernos de la gente o dejar de estar donde tenemos que estar. Esas cosas también son para poner la palabra”.
Por otro lado, habló sobre las intenciones de avanzar en la unidad del peronismo fueguino: “Creo que es posible. Todos y todas somos hombres y mujeres de la política y entienden el momento que se está viviendo. Quienes no lo interpreten, posiblemente se quedarán en este momento. Lo que pasó, pasó, es muy difícil corregir hacia atrás. Esto no quiere decir que el domingo nos vamos todos a comer pasta. Lo que nos tiene que unir es el malestar del pueblo de Tierra del Fuego con toda la dirigencia. Tenemos que volvernos a juntar, ponernos de acuerdo y salir de todo esto”.
“La semana pasada Pichetto se volvió a juntar con Cristina y con Moreno. No son panqueques, son dirigentes con mucho peso y han tenido responsabilidades muy importantes. Están viendo que, si el peronismo no se junta y no se pone de acuerdo, esto va a seguir avanzando. Esta ola libertaria seguirá avanzando”, mencionó.
Para cerrar, dijo: “No está bien que nos crucemos quienes tenemos responsabilidad y no nos saludemos. No va más. Habla de una inmadurez política que no está bien. En estos días vi el respeto mutuo. Podemos opinar distinto, pero nos tenemos que respetar en esa diferencia. Creo que es el camino, el primer paso”.
“El llamado a la unidad es el puntapié para tener un diálogo institucional de gestión”, culminó.