Industria
“Estamos al 50% del pico máximo de empleo del 2012, con 6500 puestos de trabajo directos”
En esta línea, Devita planteó que “hay mucha pérdida de puestos de trabajo indirectos. Cuando el consumo es restrictivo y el poder adquisitivo se pulveriza, la gente va directamente a productos de primera necesidad. Hay cuestiones de consumo masivo que podrían comprarse, pero no alcanza el dinero para hacerlo”.
“Todos teníamos planificado un repunte de ventas para este momento, porque entendíamos que el mundial podía generarlo. No sucedió. En algunos casos puntuales hubo un repunte, pero hubo que hacer muchas promociones, por lo que tampoco son rentables. El resultado fue inferior si comparamos con el interanual”, comentó.
Asimismo, recordó que “en marzo tuve un encuentro con UIF, AFARTE y CAFIN para escuchar propuestas de trabajo y marcar una agenda conjunta. Hace poquito tuvimos una reunión para mostrarles algunos proyectos que estamos proponiendo. Por supuesto vamos a llevarlo al seno de la Secretaría de Industria de la Nación”.
Devita planteó que “hay un punto central, en el que todos tenemos que trabajar en la misma línea: la caída del antidumping de aires acondicionados. Este año con Tailandia y el año próximo con China. Se lo planteé a Pablo Lavigne. No están de acuerdo con mantener barreras arancelarias. Es su dogma y su forma de ver el país. Nosotros seguimos pensando que este contexto no es momento para sacarlas. Eso impactaría de lleno en la industria de aires acondicionados”.
“Estoy intentando generar encuentros con distintas fuerzas políticas para comentar esta situación y que estemos todos encolumnados para apoyar la extensión del antidumping. Las Cámaras están trabajando en un expediente administrativo para aportar documentación técnica que avale la necesidad de continuar con esto”.
Y agregó: “Estamos trabajando en el inicio de operaciones y la primera acreditación de origen al territorio continental. Queremos hacer de esos dos procesos uno solo. Cuando lo comenté, Lavigne estaba expectante. Comenzamos a trabajar la propuesta con uno de los secretarios que es abogado. Eso implicaría reducir cuestiones burocráticas, acelerar los plazos de acreditación de origen a un plazo de 45 a 60 días, eso implicaría una reducción del monto de garantías que debe pagarse. También queremos aplicar a un proceso de modernización de la Aduana respecto de las garantías, lo que también generaría menores costos para la industria. Nos interesa trabajar los dos en simultáneo”.
Según el funcionario, “hoy el subrégimen está cerrado. Hay productos con procesos productivos aprobados que son bastante cerrados, pero buscamos dinamizar esto y que haya posibilidad de nuevos productos sin toda la sustitución y esos tiempos. Hay una empresa que presentó una sustitución y tardaron como 4 años en responderles”.
“Buscamos acelerar plazos y que se pueda aprovechar la capacidad instalada para mantener los puestos de trabajo que tenemos en la actualidad. Siempre dando la discusión en el ámbito de la CAAE, sin saltar a nadie., Son algunas de las propuestas que trabajamos para pensar alternativas”.
Al mismo tiempo, manifestó que “tenemos que estar abiertos a más posibilidades, por eso propongo un cambio en las reglas de juego y que se puedan llevar estas discusiones directamente a la Comisión del Área Aduanera Especial. Donde haya una empresa que encontró un cliente que necesita producir un stock específico, pero que exista esa ventana de tiempo abierta en la que puedan producir y no tengan que esperar todo el proceso de análisis de la sustitución del producto. Por eso planteamos una alternativa distinta que pueda amoldarse a los tiempos que estamos transitando. Buscamos una herramienta que pueda adaptarse y ver cómo funcionaría”.
También alertó sobre las consecuencias en materia de empleo de la constante caída del consumo: “Al no terminar de despegar el consumo, es muy difícil que se produzcan nuevas unidades, porque tenés un stock que necesita venderse para seguir produciendo. No hay una expectativa de crecimiento real del consumo interno en el corto plazo. La capacidad de operación está al mínimo. Por eso siempre mencionamos que operamos con un nivel de empleo directo del 50% al momento pico, más todo el indirecto perdido”.
Finalmente, Devita opinó sobre la adhesión al RIGI: “Tengo mis reparos. No termino de ver cómo decantó en la actividad total de nuestro país. No veo el resultado concreto o la explosión de inversión que supuestamente iba a suceder. Entiendo que como alternativa pueda repensarse. Nosotros tenemos un régimen que tiene determinados beneficios. Como alternativa para generar nuevos puestos de trabajo, podría ser interesante siempre que sucediera”.
“Debería haber un control fuerte respecto de la propuesta que se presenta y cómo terminará impactando. Que no sean tres personas de mano de obra. Con los beneficios que tiene y la seguridad que genera, no termino de ver tantos resultados. Está bien que se dé una discusión y se analicen los resultados. No estuve en la comisión de la Legislatura, aunque tampoco me invitaron, para escuchar cuáles fueron los resultados, o cómo puede decantar”, cerró.