2026-07-27

Tolhuin

El Municipio llevó adelante el primer curso de Lengua de Señas Argentina

La instancia final marcó el cierre de seis encuentros de trabajo, donde de una inscripción de 72 personas, lo completaron 58 personas. Las y los participantes pudieron acercarse a conocimientos básicos de Lengua de Señas Argentina y reflexionar sobre la importancia de eliminar barreras en la comunicación cotidiana.

 

Durante el cierre, el director de Cultura del Municipio de Tolhuin, Alejandro Machuca, destacó el valor de haber compartido una primera experiencia de formación en esta temática. En ese sentido, remarcó que “incorporar herramientas para la comunicación resulta fundamental para ampliar la participación y generar mejores condiciones de encuentro entre vecinos y vecinas”.

 

Machuca también señaló que este tipo de propuestas abre un camino para nuevas instancias de formación y compartió el valor de “seguir fortaleciendo espacios que permitan a más personas sumarse, aprender y proponer nuevas actividades”.

 

El funcionario felicitó a quienes participaron del curso y destacó que la Casa de la Cultura permanece abierta para la comunidad. Además, planteó que cada persona que incorpora estas herramientas puede ayudar a derribar barreras en distintos ámbitos de la vida diaria, compartiendo lo aprendido con sus familias, espacios de trabajo, instituciones y vínculos cercanos.

 

Por su parte, la directora de Discapacidad, Johana Odiante, destacó que la propuesta surgió como respuesta a una demanda concreta de la comunidad. “Estamos muy contentos. Vamos a seguir haciéndolo, porque ese es el mensaje que nos dieron”, señaló.

 

Odiante valoró la disposición de quienes participaron y remarcó que aprender Lengua de Señas Argentina permite avanzar hacia una comunidad más inclusiva. “Felicitamos no solo por la disposición y la voluntad de aprender, sino porque con eso rompemos barreras para hacer de esto una comunidad realmente inclusiva”, expresó.

 

Durante el encuentro también se reconoció a personas de la comunidad que impulsaron la necesidad de contar con este tipo de espacios; quienes compartieron vivencias vinculadas a las dificultades que atraviesan las personas sordas o hipoacúsicas cuando la comunidad no cuenta con herramientas suficientes para comunicarse.

 

Odiante recordó que muchas de esas situaciones aparecen en la vida cotidiana: al realizar trámites, asistir a la escuela, buscar trabajo o pedir información en distintos espacios. Por eso, remarcó que este primer grupo de participantes no solo recibe un diploma de cierre, sino también una responsabilidad: multiplicar lo aprendido.

 

“Sean multiplicadores de esto. Vayan a donde vayan, puedan compartir que primero son personas, y después está la discapacidad; y que no hay una sola manera de hablar, hay un montón de maneras de comunicarse”, expresó la directora.

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