Plaza Bolivia
“Defender la soberanía no es discriminar una familia boliviana, paraguaya o peruana”
La edil entendió que “es importante poner las cosas en su lugar y con respeto. Nadie propone quitarle identidad a Ushuaia, borrar nuestra historia o poner una colectividad sobre otra. Es preocupante el debate que se generó con este video. Nuestra ciudad tiene una historia profundamente marcada por la diversidad. Tenemos monumentos, plazas y reconocimientos a distintas colectividades, como Perú, Croacia o Paraguay ¿Por qué cuando se trata de la comunidad boliviana aparece el enojo?”.
“Es una mirada xenófoba. La comunidad boliviana vive en Ushuaia, estudia, trabaja y cría a sus hijos. Es parte de la construcción de nuestra ciudad. Lo mismo podemos decir de la comunidad paraguaya. Una plaza no le quita identidad a nadie, al contrario: suma memoria, cultura, reconocimiento”, subrayó.
Asimismo, consideró que “lo que está en discusión no es el nombre, sino qué tipo de sociedad queremos ser; si una que excluye o una que reconoce, abraza o integra. No vemos una discusión sobre un espacio público, sino la persistencia de prejuicios que creíamos superados. Tenemos la responsabilidad de no mirar para otro lado cuando se difunden estos videos”.
Para Ojeda, “la gente que pone estas discusiones tan tontas no conoce lo que fue la construcción de Tierra del Fuego. No se está entregando una porción de tierra, sino que se hace un reconocimiento. Ponerle ‘Estado Plurinacional de Bolivia’ a una plaza no regala ni un metro de territorio. Es un reconocimiento simbólico. Sigue siendo pública, municipal, fueguina y argentina”.
La discusión se da en medio del debate por el proyecto de Propiedad Privada que impulsa la gestión de Javier Milei. La iniciativa reformaba la Ley de Tierras y eliminaba las restricciones para la compra de territorio por parte de personas y empresas extranjeras. Frente al rechazo de los bloques aliados, el oficialismo se vio forzado a realizar modificaciones.
La legislación vigente pone un tope del 15% al territorio rural de una provincia, municipio o país que puede quedar en manos extranjeras. Tras los cambios, el proyecto del ministro Federico Sturzenegger establecerá límites de entre el 20% y el 25%, según cada jurisdicción. Además, las provincias tendrán más participación en la autorización, regulación y rechazo de las operaciones. Si bien este último punto se presenta como un "gesto de apertura a cambios" por parte de la administración libertaria, solo va en línea con la Constitución Nacional, que en su artículo 124 reconoce a las provincias “el dominio originario de los recursos naturales existentes en su territorio”.
Al respecto, Ojeda consideró que “estas cuestiones nos tienen que encontrar a todos unidos defendiendo nuestro territorio y dejar de marcar estas conductas xenofóbicas. Es muy diferente a la discusión por la extranjerización de la tierra que se tratará en el Senado. Una cosa es ponerle nombre a una plaza y otra es entregar nuestro territorio. Ahí sí debemos dar un debate serio sobre soberanía, territorio o derechos naturales. Defender la soberanía es cuidar la tierra, los bienes comunes y nuestra capacidad de decidir como pueblo”.
Para cerrar, insistió en que “no hay que confundir un reconocimiento cultural con entrega territorial. Una plaza no vende tierra, pero una Ley que quita controles a la compra de campos por capitales extranjeros sí puede poner en riesgo la soberanía”.