2026-08-07

AMED Salud&Bienestar

“Queremos que un paciente pueda ir y tratar ciertas patologías o hábitos desde distintas especialidades”

Consultadas por los orígenes del proyecto, las hermanas narraron cómo una profesión familiar se transformó en un centro de salud que suma nuevas especialidades y busca un abordaje integral y mayormente preventivo.

 

“Un poco nuestra casa fue el consultorio de nuestra mamá y algo más nos llamó. Es una carrera que suele estar en las familias”, explicó Emilia.

 

Mientras que Eugenia narró que “si bien la odontología es de la familia” hizo un “test vocacional en la EPET: Fue un proceso de 6 meses y en el diagnóstico una de las ramas era salud. Siempre me gustó el trabajo con personas. La odontología es una carrera independiente y con mucha autonomía. Eso me terminó de convencer”.  

 

Respecto al desafío de trabajar en familia, Eugenia comentó que luego de 6 años en el Hospital Regional Ushuaia, consideró que “estaba bueno encarar el proyecto. El primer año de trabajar juntas, Emi era muy solitaria y luego nos amalgamamos, porque somos distintas y nos complementamos. Después, las cosas se fueron dando”.

 

A su vez, ponderó el acompañamiento mutuo a la hora de sostener el proyecto: “La atención te lleva cierta energía y está esto de ir juntas. Se están sumando otras odontólogas al equipo, pero esto de ser dos en el proyecto está bueno”.

 

En cuanto a la oferta de AMED, Eugenia destacó que dan “una mirada importante a las infancias y adolescentes, más que nada por las especialidades que alojamos, pero la idea es integrar ciertas profesiones auxiliares como nutrición, psicología, psicopedagogía, fonoaudiología, odontología y ahora se sumaron terapias manuales”.

 

Queremos que un paciente pueda ir y tratar ciertas patologías o hábitos desde distintas especialidades. La idea es cuidar. Somos de la prevención.  A veces se llega tarde a ciertas patologías, por lo que cuanto menos tarde lleguemos va a ser mejor”, subrayó.

 

“Hay idea de incorporar nuevos profesionales y hacer talleres. Tenemos un sitio web activo. Buscamos que toda persona tenga acceso a la salud y la educación”.

 

A esto sumó que “hay un mundo a la hora de evaluar un paciente, ya sea adulto o niño. AMED nace de pensar desde una integralidad y trabajo en equipo. Las profesionales tienen su espacio y cierta independencia, lo que está bueno, porque les permite crecer y no sentirse invadido”.

 

Sobre los casos que llegan al consultorio y los impactos de la crisis económica y social en la prestación del servicio, Emilia reconoció que “hay de todo. Está el paciente que se casa con su odontólogo y el que busca en la cartilla de su prepaga. Todo este sistema estatal funciona, porque están trabajando y hay muchos profesionales, hay turnos, pero cuesta engranarlo, porque es más gente a la que se le da soporte. Desde el ámbito privado está todo más lento”.

 

“Antes venían a una consulta, se iban con los números y las facilidades de pago. Mi especialidad es la ortodoncia, que es más costosa y larga. Antes el sí era mucho más inmediato que hoy. Hay trabajo, pero también hay que buscarlo”, expuso.

 

Para cerrar, Eugenia ponderó el enfoque integral y la importancia de resignificar la práctica: “A veces el paciente viene y tuvo mil malas experiencias. Son tratamientos invasivos. Tratamos de que el espacio sea para estar más tranquilo. Buscamos que eso descontracture y muchas veces sucede sin querer. Ir cuesta”. 

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