Buque de bandera británica en Ushuaia
“Hay cosas que están sucediendo absolutamente alejadas de la soberanía”
En esta línea, el funcionario instó a “las autoridades del puerto” a que “le expliquen a la sociedad fueguina por qué tomaron esta decisión tan alejada de los intereses nacionales y de la provincia de Tierra del Fuego. Para que haya una reacción en este sentido y terminar con esta intervención absolutamente ilegal que lleva adelante el Gobierno nacional”.
Es un buque petrolero que está cargando productos en la zona de Cuyen para trasladarlos hacia Estados Unidos. No hay ningún tipo de inconveniente con esta actividad económica, pero sí que se utilicen medios logísticos británicos. Máxime, cuando estamos a dos años para que se inicie la explotación de hidrocarburos en Malvinas.
“Estamos a nada de que el corazón económico de la isla, que hoy está constituido en más de un 55% por licencias ilegales de pesca, crezca exponencialmente con la explotación de petróleo con un ritmo de 5 mil a 7 mil barriles diarios. Con lo cual, la ecuación económica cambia por completo y la apertura de negociaciones que exige Argentina estará cada vez más lejos al pasar a tener unas Malvinas absolutamente superavitarias desde lo económico”, alertó.
Dachary apuntó de lleno contra la gestión de Javier Milei e hizo un repaso de las definiciones tomadas en estos años en contra de la lucha legítima y soberana de Argentina sobre las Islas Malvinas: “La incongruencia es enorme. Bajo esta administración se firmó el acuerdo Mondino-Lammy. Las islas Malvinas viven de las licencias ilegales de pesca y Argentina firmó un acuerdo de cooperación pesquera con Reino Unido. Si hay algo con lo que jamás deberías cooperar es con lo que te están robando. Parece historia antigua, pero el presidente se reunió con la autopercibida presidente de Kosovo, un país que Argentina no reconoce y hace ejercicios militares en Malvinas junto a tropas británicas”.
“Tenés incongruencias enormes que se llevan adelante. Desde el 2023 el Gobierno nacional tiene la posibilidad de terminar con este radar de capitales británicos en Tierra del Fuego. En estos días nos enteramos de que arbitrariamente mandaron a la venta 38 hectáreas ubicadas en el corazón de Ushuaia, que eran un activo estratégico. No son hechos aislados. Hay cosas que están sucediendo absolutamente alejadas de la soberanía”, siguió.
“Lo primero que tiene que hacer Argentina en clave estratégica, soberana y de Malvinas es ser coherente. Si no lo somos, es muy difícil pedir el apoyo a terceros países cuando no hay un tipo de argumentación”.
Además, expresó que “somos un país que votó a un señor que dijo que admiraba a Margaret Thatcher. Eso no iba a terminar bien. Si la soberanía tiene verdaderamente un peso de causa nacional; si vamos a honrar la máxima norma de la Constitución, que es la cláusula transitoria primera, la forma en la que vamos a proteger los intereses nacionales y vamos a velar por los ejercicios soberanos debería ser un determinante al elegir nuestras autoridades”.
El secretario de Asuntos Internacionales insistió en la gravedad de que un barco de guerra venga de Malvinas “a otra parte de Tierra del Fuego, entra en aguas jurisdiccionales y no recibimos ningún aviso desde el Ministerio de Defensa. Pero hubo un tuit de la Cancillería cuando terminó el partido del Mundial. Fue una vergüenza lo que pasó. En ese contexto, Reino Unido incumplió unos acuerdos que son absolutamente nocivos para Argentina, como los Acuerdos de Madrid I y II. Estábamos en perfectas condiciones de darlos por finalizados y buscar relacionamiento mucho más justo, más ecuánime y no tan lesivo. En estos acuerdos se legitimó la controversia de pasar de 200 mil metros cuadrados a 2 millones de metros cuadrados, y se instituyó el paraguas de soberanía que dice que Reino Unido es nuestro amigo”.
Al mismo tiempo, entendió que “está clarísimo que el Atlántico Sur y la Antártida son las zonas de mayor trascendencia geopolítica, que es donde se encuentra nuestra provincia. Tenemos que bregar por una coherencia. Más allá de que haya una sintonía política entre el Gobierno de Tierra del Fuego, el Gobierno nacional o lo que suceda el año que viene, el país necesita una forma de manejarse con estos temas”.
“No sabemos cómo podemos terminar. Ayer tuvimos un barco británico amarrado en el puerto de Ushuaia, a 500 metros del monumento de Malvinas. Es una locura. Está pasando en tiempo real, como si nada, y no hubo ningún tipo de explicación. En un puerto ilegalmente intervenido y judicializado en la Corte Suprema”.
A su vez, anunció que desde la Provincia “se están buscando alternativas legales para que esto no vuelva a suceder y evaluar si hay alguna posibilidad de judicialización de la acción, por incumplimiento a normativas nacionales y provinciales. Se llevaría a la Justicia al puerto. También a las empresas con las que tienen vinculación. Hay una complejidad jurídica amplia, por eso evaluamos alternativas para avanzar con esta lógica. Total no es una empresa importante, es importantísima, pero tiene que primar un sentido común de no apelar a recursos de un país que 500 kilómetros al este te está saqueando, militarizando y robando tu petróleo”.
“Nosotros nos imaginábamos que esto tenía una afectación enorme en la incertidumbre de los trabajadores y trabajadoras, en la actividad económica o en el perfil estratégico del puerto. Pero jamás pensamos que el puerto mute a un prestador de servicios para embarcaciones británicas”, sentenció.
Andrés Dachary alertó sobre las consecuencias de que la gestión nacional no acate la normativa vigente y remarcó: “Es gravísimo lo que estamos pasando. Fíjense lo que pasó en el Congreso con el financiamiento universitario y para los discapacitados. Se logró por insistencia, un hecho inédito. Hacía 30 años que no se insistía una Ley y la incumplieron. Como si cumplir una ley fuese una discrecionalidad. Esa no discrecionalidad la aplicaron acá interviniendo un órgano netamente provincial”.
“Uno se preocupa en primera persona por lo que pasa en nuestra provincia, pero es netamente aplicable a otras provincias en las que el Gobierno nacional decida intervenir cualquier organismo de manera completamente ilegal e inconstitucional total ‘que lo judicialicen y veremos cuándo se resuelve’. No terminamos de dimensionar la gravedad de la situación”, manifestó.
Para cerrar, consideró que “hay que dejar cualquier tipo de bandería política o interna y encolumnarnos en la defensa de la soberanía argentina y la jurisdicción provincial”.