Vuelos a la Antártida
“Este proyecto que estamos haciendo los fueguinos ya se ha tomado como política de Estado”
En esta línea, Mella hizo un repaso histórico de las gestiones que debieron realizar hasta lograr la habilitación de una iniciativa que, por lo que comentó, lleva más de 12 años: “Con la empresa de helicópteros llevamos más de 20 años. Desarrollamos un producto para Ushuaia y Tierra del Fuego casi único durante muchos años. Empezamos a mirar la Antártida como un objetivo. Siempre fue difícil, porque Argentina tenía una sola pista habilitada, pero restringida. Se podía usar, pero se necesitaban muchos permisos”, contó.
Y agregó: “Cuando en el 2013 se crea el Comando Conjunto Antártico, Argentina vuelve a mirar la Antártida. La Base Petrel ya tenía una pista de aterrizaje, que estuvo abandonada durante muchos años e inició el proceso de recuperarla como una base conjunta antártica. Recién en 2024, a raíz de que una de las empresas fueguinas quería generar conectividad antártica, se abrió una pequeña puerta. Ahí entramos con nuestro proyecto. No nos autorizan el turismo, sino vuelos humanitarios y sanitarios”.
Mella recordó que, luego de obtener los helicópteros, comenzaron a “incursionar en la conectividad patagónica con inversión exclusivamente privada. Compramos un jet para todo lo que sea conectividad en el sur americano. Pensamos que ese avión nos iba a dar resultados para la Antártida. Era un avión que podía operar, pero con muchas limitaciones. Apareció el famoso ‘Rey del Aire’. Es un B200. Lo compramos con mucho esfuerzo y lo configuramos como avión ambulancia o sanitario de alta complejidad. Le incorporamos elementos médicos y tenemos un convenio con la Clínica San Jorge que presta el servicio”.
Posteriormente, a fines del 2025, lograron la autorización para “los primeros dos vuelos, porque tenemos que capacitar las tripulaciones y conocer la zona. Con mucha preocupación por todos los actores antárticos. Nosotros tenemos un manual de operaciones en el que tenemos que escribir qué vamos a hacer y cómo lo vamos a hacer. El avión seguía en configuración de pasajeros. Desde marzo hasta hace un mes la nave estuvo en reformas para incorporar equipos para un avión sanitario y con todas las habilitaciones que corresponden a la ANAC para un avión sanitario”.
“Armado el avión, empezamos a volver a la carga sobre el tema de los pedidos. Dijimos que no podemos pedir vuelo por vuelo. Necesitamos una operación constante, porque tenemos que entrenar a las tripulaciones, a los médicos y enfermeros. El clima es muy variable y hay que capacitarse. Entre septiembre y fines de marzo del 2027 nos autorizaron a realizar 14 vuelos de entrenamiento”, destacó.
El empresario aseveró que “se está trabajando con mucho criterio en desarrollar la base conjunta Petrel. Se está haciendo una muy buena pista de aterrizaje. Nuestro avión es para operar en pistas no preparadas. Puede aterrizar en cualquier tipo, pero están trabajando en hacer una para que entren aviones más grandes, como el Hércules”.
También atribuyó la responsabilidad de las demoras a las administraciones nacionales y su burocracia: “Al clima uno lo prevé, pero no sabe por dónde sale la burocracia. Con esta administración, se ha logrado que redujeran cuestiones burocráticas con las que había que dar muchas vueltas y no había respuestas. Porque no dicen ‘no’. Ahora tenemos comunicación directa con la licenciada Paola Di Chiaro y también tenemos comunicación directa con el contraalmirante Mangiaterra”.
“Nos están mirando con buenos ojos. En las reuniones del Tratado Antártico manifestaron que Argentina tiene un avión sanitario instalado en Ushuaia. Este proyecto que estamos haciendo los fueguinos ya se ha tomado como política de Estado”.
Respecto al número, explicó: “Son 14 vuelos porque dijimos de evaluar un vuelo cada 15 días. Nuestra empresa tiene escuela de vuelo, empresa de trabajo aéreo, de transporte aéreo y de transporte aéreo sanitario. A los papelitos los tenemos todos. Ahora se está desarrollando Petrel como un aeródromo. Ahora es un lugar ‘apto denunciado’. No tiene todos los servicios. Por eso es que vamos paso a paso”.
“Hay varias empresas queriendo desarrollar el proyecto de turismo antártico por avión. Hay que ver qué decide Argentina desde la política antártica. Nosotros podemos manejar entre 4 y 8 pasajeros. Nuestro impacto es menos que mínimo. Luego, habrá que ver si a nivel nacional Argentina quiere que hagamos turismo antártico con aviones, o no. Hay muchas aristas que tienen que ver las personas que están muy capacitadas en función del Tratado Antártico y los compromisos internacionales”, indicó.
También opinó sobre el anuncio de la construcción de la Base Naval Integrada en Ushuaia: “Es un proyecto que tiene más de 30 años. La Base Naval Integrada, el Polo Logístico Antártico y la Base Conjunta Petrel son un eje de desarrollo tremendo para Tierra del Fuego. Es un anuncio del presidente. Están hablando de que en enero empiezan los trabajos. Hay muchos empresarios locales dispuestos a invertir en estos proyectos. Lo que nunca hubo fue una claridad política de la provincia o de la Nación en estos desarrollos”.
Mella señaló que “hasta la década del 80 Argentina era uno de los pocos que estaba en la Antártida. A partir de ahí empezamos a retroceder. Esperemos que Tierra del Fuego empiece a mirar la Antártida con otros ojos. Vemos que la parte institucional no ve más allá de la escuela en Base Esperanza, a la que tampoco se le da mucho apoyo. Acá hay muchas empresas que colaboran hace muchos años con donaciones”.
“Seguimos generando conectividad patagónica y antártica. Con los helicópteros siempre a disposición y no solo del turismo, sino para todo lo que sean rescates, colaborar con la sociedad, los montañistas y demás”.
Finalmente, opinó sobre la iniciativa (todavía no tratada por la Legislatura) para implementar un seguro para actividades de montaña que permita hacer frente a los costos de la Comisión de Auxilio: “La mayoría de los rescatados son locales y algunos nacionales. La gente que viene de afuera, los internacionales, tiene seguro en su mayoría. Lo que hay que destacar es a la Comisión de Auxilio que lo hace ad honorem. Lo hacen con equipo propio. El helicóptero es una herramienta más que colabora con ellos”.
“La Comisión de Auxilio es una asociación de voluntades. Hay compañías de seguro locales que han consultado hace años cómo generarlo. Los que tienen que legislar tienen que ver a los que saben hacerlo y no buscar librespensadores”, cerró.