Paridad de género
“Uno pretende que se llegue dejando de lado prejuicios y evaluando la idoneidad”
En esta línea, Battaini comentó: “Hace 33 años que hacemos estos encuentros. Desde la creación del AMJA, Carmen Argibay decía que no era tan importante la realización de congresos o espacios exclusivamente académicos, sino de encuentros de mujeres para contar nuestras experiencias y hacer el testeo de cómo veníamos en nuestros objetivos”.
Según la jueza, “los objetivos de AMJA no son exclusivamente en protección del género femenino. Lo que pretende es que no existan más las desigualdades de otro tipo. Por eso el panel de apertura se llamaba ‘¿La ilusión de la igualdad?’. Yo enfoqué mi aporte desde el marco de la ilusión a la transformación. Para que exista igualdad real en todo lo que sean estereotipos debe haber un trabajo constante. Nunca vamos a poder decir ‘meta alcanzada’, porque la sociedad evoluciona y se generan nuevos estereotipos”.
Asimismo, expuso que no se busca que el lugar de las mujeres sólo se habilite por cupos, sino que se eliminen las barreras sostenidas por prejuicios vinculados al género: “No se trata de pretender que la mujer llegue, sino de que nos dejen llegar y no nos pongan límites. Van a ver cómo vamos a llegar todas. La presencia irrita, porque parece decorativa. Las mujeres debemos poder tener voz, miradas diferentes y hacernos preguntas: tenemos que poder transformar y decidir en función de nuestro propio impacto en la sociedad”.
“Uno pretende que se llegue dejando de lado prejuicios y evaluando la idoneidad. No queremos que se nos nombre exclusivamente por ser mujeres”.
Asimismo, aseguró que trabajan “juntos todo lo que tiene que ver con perspectivas de género y de vulnerabilidades. Se trabaja en decidir en función de los contextos. La Ley es un marco que debemos tener, pero no es sin evaluar los contextos”.
Respecto a esta necesidad de “evaluar contextos”, ejemplificó: “Hubo un caso de un tribunal mayoritariamente de mujeres que condenó a una mujer por matar a su pareja, con el máximo de la pena prevista en el Código Penal. Cuando el Superior Tribunal de esa provincia, netamente masculino, revé esa sentencia, advierte que mató en uso legítimo del ejercicio de su derecho de defensa. Cuando elabora el contexto de la arbitrariedad, uno queda impactado. El tema fue de una manera muy grave: la pareja era alcohólica y su hijito de 7 años, para evitar que vuelva a pegarle a su madre, sacó un cuchillo y quería matar al padre. La mujer se lo saca de la mano, el hombre se abalanza y ella se defiende. El tribunal, netamente masculino, la absolvió. Son los contextos los que nos tienen que dar la certeza para decidir de una forma u otra”.
Además, aseveró que Tierra del Fuego está “muy bien en materia de equilibrio. En algunos casos superamos el porcentaje. Hay otras provincias, como Corrientes, que tienen porcentajes interesantes de incorporación de funcionarias, juezas, empleados y agentes judiciales, pero la Corte no tiene ninguna mujer. Todas las Cortes, excepto Corrientes, han integrado mujeres en sus composiciones”.
Al mismo tiempo, Battaini habló sobre la necesidad de incorporar mujeres a la Corte Suprema de Justicia y recordó que “cuando ingresaron Elena (Inés Highton de Nolasco) y Cármen (María Argibay), cambió. Se incorporaron dependencias que antes no existían, se abrió la oficina de Acceso a Justicia, la de la Mujer y la de Violencia. Fue creación de ellas dos. Son otras miradas. Es todo positivo”.
La presidenta del STJ fueguino también opinó sobre “Líderes del Fin del Mundo”, un encuentro organizado por la Cámara de Comercio de Ushuaia para pensar, debatir y consensuar una agenda de desarrollo para Tierra del Fuego: “Me pareció una buena idea. Yo siempre favorezco el diálogo y los consensos. Creo que conocernos o reconocernos en nuestros roles y actividad nos ayuda a elegir caminos que pueden colaborar a tener un impacto en la sociedad. Fue motivante”.
“Nos dejó muchas preguntas que necesitan respuestas colectivas. Ha quedado bien claro que pocos pueden acceder a determinadas posibilidades que otros no, y que lo ideal sería contagiar a que cada uno asuma mayores compromisos, responsabilidades y desafíos, tanto en el privado como en el público. Fue positivo”, valoró.
Para cerrar, destacó la importancia de incorporar dinámicas grupales que permitan repensar nuevas alternativas, y ejemplificó con la experiencia Poder Judicial: “Cuando empezamos a no tener vergüenza por hacer algo totalmente diferente a lo que hacemos, empezamos a comprender que existen otros caminos y posibilidades para dar respuestas. Eso nos ha servido muchísimo para enfrentar la innovación, no solo tecnológica: Es darnos el permiso para tener otras miradas y cuestionar nuestras certezas”.