Zona Austral Resiliente
“Hay que instalar la cultura sísmica y empezar a hablar de autoprotección”
En declaraciones a Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, el secretario de Protección Civil de la Provincia, Pedro Franco, habló sobre el proyecto binacional “Zona Austral Resiliente”, una iniciativa estratégica entre Argentina y Chile para fortalecer las capacidades de respuesta, prevención e integración comunitaria frente a riesgos sísmicos y de tsunami en la región compartida.
El funcionario habló sobre la importancia de incorporar la “cultura sísmica” en la población para transformar “el desconocimiento, el temor, el miedo y la psicosis que pueden generar eventos naturales como estos”.
En esta línea, recordó que Zona Austral Resiliente se inició “el año pasado después del evento que tuvimos en mayo en el pasaje de Drake. Si bien no fue en nuestra región, se sintieron los movimientos en algunas partes de la provincia. A raíz de eso, el gobernador inició la etapa de los contactos necesarios hasta que finalmente surgen este proyecto. Hoy estamos en esta etapa en la que se están viendo aspectos fundamentales e intercambio de conocimiento con Chile”.
Además, mencionó que “hace poco el INPRES volvió a determinar áreas y posiciona a la provincia como una zona sísmica de clase 3. Es un índice alto. No es para alarmar, ni para generar psicosis colectiva, sino para que estas iniciativas empiecen a prepararnos como comunidad. Nosotros consumimos mucho lo que pasa en otros países y nos asustamos. La realidad es que hay que estar preparados con conocimiento y educación”.
Además, aclaró que “no necesariamente si hay un sismo tiene que haber un tsunami. Tierra del Fuego tiene muy baja probabilidad de que ocurra este fenómeno. Puede ocurrir que un movimiento sísmico genere una remoción en masa, un aluvión o el desprendimiento de alguna ladera, que caiga al agua y eso genere alguna ola. Nosotros estamos preparándonos para determinar zonas inundables”.
“Este trabajo debe ser mancomunado entre el Estado y la comunidad”.
Franco también explicó que, ante un evento sísmico, los planes de acción se dividen en tres partes: el antes, el durante y el después. Sobre “el antes”, indicó: “uno trabaja en la planificación. Es empezar por lo más básico: debo preguntarme si mi casa es antisísmica”.
“No necesariamente debo evacuar. Muchas veces adentro es más seguro que salir corriendo y exponerme a la peligrosidad del exterior. ¿Qué pasa si a una parte de la familia la agarra en la escuela, a otra en un gimnasio y a otra en el trabajo? ¿Qué hacemos? Son cuestiones que uno no dimensiona o no observa. Dentro del plan familiar tenemos que empezar a hablar de esto y dejarlo registrado”, siguió.
Sobre el accionar durante el evento sísmico, el secretario de Protección Civil señaló: “Si bien hoy hay un desarrollo en la ciudad y cada vez hay más edificios de muchos pisos, la gran mayoría de las casas no tiene esas características. Meterse debajo de la mesa no va a soportar que caigan toneladas. Va a soportar el televisor, los plafones de luces o la alacena. Si tengo la posibilidad de cortar los suministros, bienvenido sea. Por eso el tema es el entrenamiento comunitario”.
Mientras que “después viene el tema de evaluar los daños, si algún miembro del grupo familiar tuvo un accidente o la asistencia. No es un accidente o un choque de vehículos en una esquina donde rápidamente llegan bomberos, la ambulancia y Defensa Civil. Será un evento de gran magnitud y las prioridades no serán para todas iguales. Esta condición de autoprotección debe estar instalada”.
En cuanto a la experiencia del país vecino, Franco recordó que “Chile estaba preparado para el riesgo sísmico, pero no tanto para el tsunami. El 27 de febrero del 2010, a causa de un tsunami, tuvieron más de 100 mil fallecidos. A partir de eso empezó la prevención combinada. Una de las cosas es que vamos a definir líneas de seguridad, no puntos de encuentro. Va a ser más dinámico decir ‘vayan a la calle Deloqui’ y que toda sea la línea de seguridad”.
También fue consultado por el proyecto para realizar un simulacro comunitario: “Tiene su trabajo, su planificación previa. En el último que me tocó participar como veedor, la región antártica y de Magallanes chilena movilizó 40 mil personas en las cinco provincias. Nos llevará un tiempo hacer todo un simulacro comunitario. Estamos planificando un recorte muy pequeño”.
“Queremos que sea un simulacro masivo y habilitar un recorte importante donde estén involucrados las escuelas, los comercios, las comisarías y todas las infraestructuras críticas”.
A su vez, mencionó que “después del 2010, a Chile le llevó 14 años concretar acciones específicas. Tuvieron que modificar su legislación y su planificación. La gente es muy escéptica o le causa miedo. Lleva un montón de tiempo y de proceso”.
Respecto a los números de contacto, precisó que “para todo lo que sean situaciones exclusivas de salud, el 107 es la línea directa. Para seguridad pública, es el 911, donde atiende la Policía”.
Finalmente, el funcionario se refirió al cierre de la temporada invernal y puso en valor el trabajo que se llevó adelante: “Ayer fue el último día del operativo Invierno Seguro, una herramienta de gestión operativa del Gobierno de la provincia. Se articula con muchas instituciones del Ejecutivo nacional, provincial y municipal. Entre otras cosas, este operativo invierno tiene la obligación y responsabilidad de control sobre la ruta. El operativo invierno también aplica en otros ámbitos, como el tema del monóxido y recomendaciones al hacer trekking. También está la parte operativa de los puestos fijos o la utilización de redes, que tiene muy buena llegada”.
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