Cuidados familiares alternativos
“Trabajamos con alrededor de 50 familias que forman parte del programa de acogimiento”
En esta línea, expuso que “hace dos meses que necesitamos una familia por semana para cuidar a un niño, niña o adolescente. Hay muchos hogares que no tienen otros grupos familiares dentro de la ciudad, ni tíos, primos, abuelos o referentes afectivos. Al no haber, requerimos más familias de la comunidad”.
Ponce explicó que “hay temáticas respecto de las niñeces que hay que poner en los medios, para que la comunidad pueda revisar algunos prejuicios. Menciono esto porque desde no hace mucho hay una creencia popular de que el organismo de protección roba a los pibes de las familias”.
“Es importante mencionarlo, porque la tarea del organismo de protección tiene que ver con garantizar derechos y tomar medidas respecto a situaciones que atraviesan los niños y niñas en sus familias. Por vulneración y riesgo, ocurre que muchas veces deben retirarlos del escenario. Esto es traumático. No es cómodo para ninguna parte, pero es fundamental para proteger los derechos de los pibes”, siguió.
Asimismo, indicó que “frente a este escenario complejo, hay estrategias que tienen que ver con los cuidados familiares alternativos. Apelamos a la comunidad. Una persona disponible y dispuesta a cuidar, también es bienvenida. La Ley constituye un programa de acogimiento familiar. Tiene que ver con familias de la comunidad que pueden acoger por un tiempo estipulado. No es para siempre”.
“El requisito es que no haya antecedentes penales y que no formes parte de la lista de deudores de alimentos. Luego, hay un equipo que evalúa y está atento a los acompañamientos”.
Además, aclaró que “una familia armada lleva su tiempo. No alcanza con el amor y la disponibilidad. Un niño que estuvo en situaciones de riesgo y al día siguiente está con una familia de la comunidad, necesita acompañamiento”.
El funcionario contó que “cada vez que requerimos una familia, salimos a buscarla en el momento. Entendemos que es particular. Cuidar a un niño requiere de una organización familiar y económica. Si bien el Gobierno aporta un dinero para la canasta básica, muchas veces no alcanza. Hay familias que deben trabajar más horas y se restringe el tiempo de cuidado. Sabemos que la comunidad siempre está disponible, sobre todo en materia de cuidados”.
Al mismo tiempo, indicó que las tareas de cuidado requieren “que el Estado genere un apoyo económico a las familias que están cuidando. En este momento, hacemos incrementos pequeños, hasta este último cuando hicimos uno del 40%, que se incorporará a fin de mes. Vemos el diagnóstico de la Provincia respecto a los cuidados. Había que tomar una decisión. Era algo que se necesitaba fortalecer”.
Según lo que explicó, el cuidado es de 180 días, por normativa, pero “hay situaciones en las que no se puede” devolver al niño en ese plazo: “Por eso apelamos a los cuidados de la comunidad. Tenemos propuestas que tienen que ver con fortalecer la crianza y proyectos que permitan prevenir estas situaciones. El organismo interviene cuando la situación es inminente. Por eso apelamos a que se generen apoyos extras para que no se tenga que retirar a un niño de su familia de origen”.
Finalmente, habló sobre los requisitos para la inscripción: “Primero se debe tener disponibilidad en los hogares, y entender que estos cuidados van a requerir alguna rutina para los pibes. Esto implica la sostenibilidad de la escolaridad. Sobre todo, entender que estos cuidados tienen afectividad, pero no son una adopción. Hay un registro de adoptantes, que tiene otro proceso judicial. Es un trabajo activo el de la familia que cuida, porque requiere de un compromiso”.
“El organismo está ubicado en las 60 Viviendas, tira 3, casa 22. Allí pueden consultar para ser parte del programa de casas de acogida. Ahí el equipo los va a recibir y a ayudar a despejar dudas. En Río Grande estamos en Estrada 770, ahí también se pueden acercar”, cerró.