Comercio
“Yo no estoy en contra de Mercado Libre”, aseguró Claudia Fernández
La representante de los comerciantes ushuaienses consideró que “ahora habrá que buscar la forma de ser diferente, para que compren acá. Todo desafío es bueno. Puede ser duro, pero como decían nuestros padres, un cachetazo a tiempo te ayuda a crecer un poco”.
Sobre las gestiones que realizan para mejorar la competitividad, contó: “Nos estamos reuniendo con los gerentes de bancos, porque es por zonas. Ellos dicen que con VISA pueden pagar en restaurantes con un porcentaje de descuento, pero eso no llega a Tierra del Fuego. Acá hay dos empresas que te hacen el descuento con MODO, el resto no”.
“Es cierto que cuesta mucho que se entienda que juntos es más fácil. Entonces, cada uno piensa que individualmente pueden lograr, porque hasta acá llegaron solos, pero cuánto mejor sería si nos reunimos todos”, marcó.
Además, adelantó: “El 6 de noviembre es el Día del Comercio, y desde la Cámara queremos que sea una semana de festejos para nuestros clientes. Miren cuándo empezamos para llegar con una cantidad importante. Más allá de festejarnos nosotros, tenemos que festejar a nuestros clientes”.
A modo de ejemplo, Fernández indicó: “El centro comercial a cielo abierto de San Martín es el único en el país que no funciona como centro comercial. Tuvimos un gerente, mientras lo pagó la Cámara, cuando tuvo que pagarlo el consorcio, se terminó. Se hizo, pelearon horrores y hoy se ven las ventajas”.
“El Centro de Valencia me manda permanentemente las cosas que hacen. Yo quisiera hacer el 1%. No hay uno que no tenga todas las bolsas iguales, con lo que ahorras plata, pero acá cada uno quiso su marca”, siguió.
Respecto a la temporada de cruceros, dijo: “Hubo muy pocas ventas, comparadas con la cantidad de turistas. La temporada de cruceros fue espectacular, pero este sector viene prearmado, entonces tiene la comida a bordo, a lo sumo toman un café. Salen del puerto, se suben al ómnibus, vuelven y el barco se va. Tenemos que ser creativos ahí, y darnos otra oportunidad”.
También habló sobre el rol de CAME en el desarrollo de las pymes del interior: “El apoyo de todos los compañeros del país es un incentivo para seguir con esto. No entendía qué es la gremial empresaria, y ahora encontré este gustito, que me hace ser tan apasionada”, valoró.
Y subrayó: “Llevamos la voz de las pymes a nivel nacional. Nosotros que somos del interior del interior, sabemos que cuesta llevar nuestra voz a Buenos Aires. Tomamos como estrategia trabajar juntos todos los de la Patagonia. Si vamos de a uno, las provincias grandes no nos dan bolilla. Trabajamos de forma directa con el Gobierno nacional”.
“Siempre me río porque el ministro Francos me ve y me dice ‘ya va a estar la luz’, porque yo me cruzo con él y le digo que necesitamos energía para producir. Le hablo como fueguina. No es desidia del Gobierno provincial, sino que es una cantidad de dinero que no se tiene y ellos pueden acompañarnos sin poner la plata”, narró.
También comentó: “Con Sturzenegger tuve una pelea muy grande, en la que lo invité a venir a vivir a casa y a producir acá. Para todos es muy fácil, y realmente hay que estar. Como tenemos nuestros problemas, también los tiene Jujuy. Tener una mesa nacional en la que se tratan los problemas del interior, es muy importante”.
“Cuando surgió la idea de privatizar las rutas, nosotros decíamos ‘es fantástico, pero las rutas patagónicas son poco tentadoras’. Ese es el lugar justo para decir lo que pasa”.
Fernández manifestó que estuvo “en el Senado y el Congreso hablando de Tierra del Fuego y defendiendo la Ley 19.640. No hay que pensarlo como algo económico. La Ley surgió como un problema geopolítico. No nos tenemos que olvidar de que somos la única provincia insular, bicontinental y en conflicto internacional, por las Malvinas. Me dicen que no puedo atacar al corazón”.
Y criticó: “Primero nos desautorizaban diciendo que éramos mantenidos. Yo digo que no lo somos. Me dicen que me quejo por pagar 80% más de sueldo, pero no pagamos IVA, pero el 931 mío vale más plata. El problema con Ganancias, por el que me deshabilitan, es que no aportamos, pero coparticipamos. Les digo que no lo hagan, pero que no me digan que me están manteniendo, porque nosotros ponemos más”.
Para cerrar, aseveró que no habla “de fábricas, ni de empresas, sino de las personas que viven en sus casas y se calientan con electricidad. No es fácil. Ellos explican que si tan libremente se firma, se endeuda el país, porque ellos tienen que ponerse como garantía. Yo les digo que a la deuda no la van a pagar ellos, sino nosotros”.