2025-12-29

Fin de año

El Municipio de Río Grande recuerda la vigencia de la ordenanza que prohíbe la pirotecnia

El objetivo de esta normativa es garantizar la seguridad de vecinos y vecinas, así como también promover una convivencia más respetuosa, inclusiva y empática en Río Grande.

 

El uso de pirotecnia sonora impacta negativamente en la calidad de vida de muchas personas. Quienes presentan hipersensibilidad al sonido pueden experimentar dolor físico, angustia profunda o crisis emocionales ante ruidos fuertes e inesperados. Esta condición afecta, entre otros, a personas con Trastorno del Espectro Autista (TEA), adultos mayores y bebés.

 

En tal sentido, los estruendos provocados por la pirotecnia pueden alcanzar niveles de entre 140 y 170 decibeles, superando ampliamente el umbral de dolor humano, estimado en 80 dB. La exposición a estos ruidos puede generar pérdida súbita de audición, zumbidos persistentes o incluso la perforación del tímpano.

 

Asimismo, el oído de los animales es significativamente más sensible que el humano, lo que puede derivar en ataques de pánico, taquicardia, desorientación, accidentes al intentar huir o, en casos extremos, paros cardíacos.

 

Por otro lado, artículos como las “cañitas voladoras” y otros dispositivos pirotécnicos funcionan como proyectiles incontrolables que pueden caer sobre techos, depósitos de combustible o pastizales secos, provocando incendios y representando un riesgo tanto para la comunidad como para los bienes materiales.

 

Las lesiones ocasionadas por la pirotecnia también constituyen una grave problemática, ya que pueden dejar secuelas permanentes o resultar fatales. En muchos casos, los niños y niñas son los más afectados.

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