Trata y explotación de personas
“La Fiscalía tiene que estar atenta a ver cómo reinventarse para estas nuevas modalidades de captación”
En esta línea, Splausky explicó que “el Comité de Lucha contra la Trata construye políticas públicas y se interioriza con los informes presentados por las provincias y los organismos. Esto, para actualizarnos y capacitarnos en las nuevas formas de captación. Este delito va mutando. Por ejemplo, se trata lo que tiene que ver con la tecnología y cómo ha transformado este delito. Las nuevas formas de captación son diferentes a las de antes. Los equipos debemos estar atentos”.
Respecto a las nuevas modalidades de las redes criminales, mencionó que “antes existían los prostíbulos, se allanaban y las mujeres estaban en esos lugares. Hoy es por medio de las redes. Por ejemplo, por Only Fans o los juegos y la ludopatía de los jóvenes. La juventud ingresa a jugar, no puede cortar, le prestan plata y como no pueden devolver les piden fotos o los hacen trabajar horas diarias. Pueden ser personas captadas y estando en su domicilio, produciendo contenido o utilizando esas fotos para la venta. Producen una dependencia de pibas. Hubo 14 chicas que trabajaron casi 3 años de esta manera”.
“Luego empiezan a consumir, se escapan de las familias y terminan captadas produciendo fotos pornográficas que se venden en otros lugares. Son cosas terribles y mucho más habituales de lo que imaginamos”, siguió.
La funcionaria se refirió a la situación local y comentó que “aparte de los delitos sexuales, hay mucha población migrante de provincias como Chaco, Corrientes o Misiones que vienen a trabajar a lugares descampados, como las turberas, en condiciones terribles. Hay que aclarar que una cosa es el delito de trata, pero hay un hilo muy delgado en la captación y la forma de explotación para ver si se constituye la trata o la explotación laboral. Es sometimiento o servidumbre, pero es la Justicia la que debe determinarlo”.
“Cuando hay indicios se realizan las denuncias e intervienen los equipos para los allanamientos o rescatar las personas. Luego, la Justicia Federal analiza o no la constitución del delito”.
Además, alertó que actualmente “no les sacan el documento, pero captan su celular. Acontecieron casos en los que el tratante ocupa el celular y se hace pasar por ella para comerciar con su cuerpo. La Fiscalía tiene que estar atenta a ver cómo debe reinventarse para estas modalidades nuevas de captación. La persona queda totalmente desarmada una vez que viene”.
“En el delito de trata intervienen tres ministerios: de Seguridad, de Justicia y de Capital Humano. Entre esos tres se construye esta política pública, junto a algunos organismos. Nosotros como provincia somos punto focal de trata”, narró.
Splausky lamentó que “todos los programas nacionales han caído y esta área no ha sido ajena. Se han realizado reclamos sistemáticos desde todas las provincias para que vuelvan las políticas públicas. El Consejo se ha reunido y hemos logrado que se establezca un programa de restitución de derechos. Estas víctimas recibirán un beneficio económico. Además, habrá una sistematización de datos cuantitativos y cualitativos para construir una política pública”.
Y agregó: “Nación se debería ocupar de las capacitaciones por el Consejo y lo viene haciendo. En agosto vendrá la presidenta del Comité de Lucha contra la Trata a capacitar a todas las áreas. También existen capacitaciones a nivel interno, como en la Fiscalía o los Juzgados. Ellos son los que deben captar”.
También advirtió sobre la captación de familias enteras por parte de estas redes criminales: “Son familias que vienen del interior. Hay matrimonios, hijos y hermanos. Varios se han restituido a sus provincias. Otros son hermanos. Vienen a trabajar a determinados lugares que están en proceso de investigación. Los hijos no han sido captados trabajando, pero son parte de la terrible explotación y las condiciones laborales terribles”.
“Es un delito federal con penas privativas de la libertad y un proceso investigativo largo. La Justicia empieza, por una denuncia u otros organismos que están investigando. Me llaman y me avisan que en cualquier momento saldrá un allanamiento y yo debo tener el equipo preparado, pero no me dicen nada más. Está todo bajo reserva. Ingresamos en el momento oportuno, ellos recaban los datos y nosotros acompañamos a las víctimas en su primera declaración”, expuso.
Para cerrar, mencionó que, en la mayoría de los casos, las personas rescatadas “no se identifican como víctimas. Empieza un trabajo muy silencioso. Muchas veces son víctimas desde los 11 años, vendidas por sus progenitores. Hay un período que se llama ‘de ablande’, en el que intentan escapar. Luego no, queda interiorizado en la mente que son un objeto y es su única forma de vivir. Son casos terribles que duran años”.