"Estamos acá"
"Los pueblos originarios de Tierra del Fuego seguimos vivos"
Para Ojeda, hablar de los pueblos originarios desde las actuales divisiones entre Río Grande, Tolhuin y Ushuaia implica desconocer una historia territorial anterior a las fronteras administrativas. “Antes de las divisiones administrativas, de las fronteras y de los mapas impuestos, nuestros pueblos ya existían en este territorio”, sostuvo.
La edil subrayó que en Tierra del Fuego, previo a la presencia de mapas actuales, “existían recorridos, vínculos, intercambios, familias y una memoria compartida que atravesaba distintos puntos del territorio y los canales”.
Por ello, consideró que se debe dejar de pensar a los pueblos originarios exclusivamente desde categorías territoriales rígidas. “Soy Selk’nam de Ushuaia”, afirmó y amplió esa pertenencia “hacia una historia familiar que atraviesa toda la provincia”.
“Estamos en Ushuaia, en Tolhuin, en Río Grande; estamos en cada lugar donde nuestras familias han sostenido la memoria, la identidad y la lucha”, manifestó.
Asimismo, Ojeda advirtió que la presencia de una mirada que ubica al pueblo Selk’nam “únicamente en los libros de historia”: “No somos una fotografía antigua, un capítulo cerrado ni una referencia del pasado. Somos presente. Somos continuidad. Somos comunidad”, afirmó.
Además, alertó sobre el riesgo de reducir esas historias a etiquetas simples o interpretaciones realizadas desde miradas externas, sin incorporar la voz de las propias familias y comunidades. “Muchas veces se hace desde libros, conversatorios o discursos de personas que no conocen nuestra historia viva, nuestras familias ni nuestras comunidades”, señala.
En ese marco, sostuvo que cualquier conversación sobre la historia de los pueblos originarios debe contemplar procesos históricos como el despojo territorial, la violencia, las persecuciones, el silenciamiento y los intentos de exterminio.
Para la referente Selk’nam, detenerse únicamente en discusiones menores o en divisiones que fragmentan las identidades significa correr el eje de una historia marcada por profundas situaciones de violencia y resistencia.
La identidad Selk’nam, sostiene, no pertenece solamente a la historia que se enseña sobre Tierra del Fuego. También está presente en las familias, en las comunidades y en las nuevas generaciones.
Por eso, su reflexión propone modificar la manera en que se habla de los pueblos originarios: no solamente desde lo que fueron, sino desde lo que son. “Los pueblos originarios de Tierra del Fuego seguimos vivos, seguimos caminando y seguimos diciendo con firmeza: aquí estamos”.
La reivindicación alcanza también al pueblo Yagán y plantea la necesidad de reconocer la presencia contemporánea de ambos pueblos en la provincia: “La memoria no se divide”.