Agenda federal
“Para el desarrollo productivo se necesita un desarrollo de mediano plazo”
El ministro analizó que en Argentina se observa “un modelo bastante centralista. Sin ir más lejos, en lo que corresponde a nuestra industria, la autoridad de aplicación es la Secretaría de Coordinación Productiva de la Nación. De repente nos enteramos, por un Boletín Oficial, que habían cambiado el proceso productivo de aires acondicionados pese a nuestro informe negativo. En cierta forma, si hay un Gobierno central que decide que podés hacer o no un producto en tu jurisdicción, la política productiva de las provincias queda relegada”.
Sobre esto, criticó a quienes ofrecen soluciones inmediatas sin análisis de fondo: “Escucho a muchos iluminados que dicen que el futuro es la producción de drones ¿de qué manera? Hoy no pueden ingresar nuevas empresas al régimen y, si querés un producto, son los que están autorizados y, en ese caso, hay que hacer una sustitución. Tendríamos que encontrar una provincia dentro de la provincia, dentro del subrégimen, que quiera cambiar su proceso productivo para cambiar un dron y que sea autorizado por Nación. A veces veo que se deja que no estamos haciendo absolutamente nada, lo que es una falacia. Que no estén de acuerdo es otro tema”.
En esta línea, Devita entendió que “tiene que haber una lógica de trabajo en conjunto y vectores de desarrollo de mediano plazo. Con eso, hay que trabajar con un marco más de cooperación que de competencia. Hoy las provincias competimos para ver si pueden traer un inversor y es complicado. Hay muchas que tienen condiciones estructurales mucho mejores que otras, entonces son las que captan determinadas inversiones. Habría que rescatar las ventajas competitivas de cada una de las provincias, con vectores de desarrollo claros”.
Además, planteó que “se puede cooperar para que partes de las cadenas de valor se hagan en las provincias y se arme una gran cadena de valor. Después, que el Gobierno nacional tenga un trabajo distinto: salir al mundo a buscar inversiones según las industrias que se fueron armando y tutelando en cada jurisdicción. Es un error no tener una política industrial activa. No se piensa en general”.
“Es un error cambiar el criterio cada cuatro años. Necesitamos tener un acuerdo federal productivo a mediano plazo para que, independientemente del Gobierno que esté, se puedan dejar vectores de desarrollo. Estamos trabajando en eso para que la persona que me suceda en el Ministerio de Producción pueda tener una agenda de trabajo que escape a nuestra gestión”, subrayó.
“El segundo gobierno de Cristina Kirchner fue totalmente distinto al de Mauricio Macri, que fue totalmente distinto al de Alberto Fernández, que fue totalmente distinto al de Javier Milei”.
Respecto a esta iniciativa del Ministerio de Producción y Ambiente fueguino, Devita explicó que buscan “dejar una guía respecto de un desarrollo futuro con vectores. Empezará a trabajar un economista local en ese tema. Va a empezar a abrir el juego a cámaras, juntarse con el sector privado y a hacer acuerdos y acciones concretas, porque hay muchas de las acciones que vamos a proponer y no las veremos en nuestra gestión. Nos parece adecuado marcar un norte para que quien se haga cargo posteriormente pueda decidir si le parece interesante o no, pero con un informe plasmado, donde haya intervención académica y empresarial”.
“Me parece perjudicial que estemos conformándonos con que haya un proceso productivo que se cambie completamente y nos quite todo el valor agregado dándole la razón a diputados de la Ciudad de Buenos Aires que dicen que somos meros ensambladores”, opinó.
El titular de la cartera productiva lamentó que “a los televisores, aires acondicionados y celulares se les quitó mucho valor agregado. Todo por un capricho de no entender que es necesario extender la política antidumping. Lo es, porque está demostrado que China tiene una práctica desleal y vende por debajo del costo. Es un capricho no extenderlo porque es una medida proteccionista y vos sos liberal. La medida no es netamente proteccionista, sino que propone que haya empresas que compitan en un pie de igualdad. Ese capricho genera que las empresas hayan presentado un proceso productivo distinto”.
E insistió en que no está de acuerdo “con que uno sea más competitivo quitando valor. Hay un 50% de capacidad ociosa que no se está aprovechando. Se puede ser competitivo generando más productos. No es necesario quitar valor y ajustar. Se puede generar otro producto y distribuir los costos fijos”.
“Para el desarrollo productivo no es solamente la gestión provincial la que interviene. En el caso del subrégimen industrial todas las decisiones se terminan tomando a nivel nacional”.
Como respuesta a las iniciativas que buscan generar competitividad con la reducción de valor agregado, pese al impacto que tienen estas medidas en los puestos de trabajo, Devita comentó: “Hay otras propuestas que tenemos y tienen que ver con generar un régimen de fabricación acotada o flexible. Posibilitará que encuentres un nicho de mercado, lo presentes en la Comisión del Área Aduanera Especial y que decida. Hoy, la mayoría de la CAAE la tiene el Gobierno nacional. A la decisión la termina tomando Nación, pero le generás una herramienta de mayor dinamismo y modernización al subrégimen que es muy cerrado y no refleja el dinamismo de la época. No podés estar un año en decidir una sustitución de producto”.
Por otro lado, comentó que también fue invitado por los directivos de Mercado Libre “a compartir una jornada con mis pares de otras provincias. Éramos bastantes. Empezamos a discutir un poco los efectos de la aceleración del comercio electrónico. Es una realidad, guste a quien le guste”.
“Mercado Libre es una de las empresas que acelera los efectos del comercio electrónico. Nos mostraron distintos impactos que tuvieron y que también crearon empleo en desarrollo logístico. Hubo muy buenas consecuencias en Córdoba y Santa Fe, donde el 60% o 70% de los productos que se generan en esas provincias empezaron a salir al resto. Mi planteo es que está buenísimo que luego de gestiones que hicimos Mercado Libre pueda venir a Tierra del Fuego, pero yo quiero sacar productos al resto del país y hoy no está habilitada la posibilidad”, expresó.
Al mismo tiempo, indicó que tienen “una agenda de gestión que va en paralelo. He trabajado oportunamente con la Dirección Nacional de Aduanas. El otro día me reuní con el responsable de la Aduana de Ushuaia, porque necesitamos un régimen simplificado para sacar productos locales y que sea más sencillo. Que exista un pedido de un x, como la factura de lo que compraste electrónicamente, y que en 24 horas te autoricen a que puedas sacar tu producto de acá. Aceleramos la posibilidad de que haya menos trámites administrativos para que puedas sacar tu producto libremente. Es algo que nos tiene que unir independientemente de que seamos dos Gobiernos distintos”.
Consultado por esta iniciativa, el ministro señaló que “así como recibimos productos de China, no puede ser que no podamos sacarlos a Santa Cruz. Lo que yo pido es rapidez. Tenemos productos locales con algún grado de manufactura local, pequeña o mediana, que no puede sacarlos. Estamos intentando un régimen simplificado. Ganancias no van a pagar, porque están dentro de Tierra del Fuego, pero tal vez tengan que pagar el IVA de la operación, que se traslada al consumidor final. Luego, cada uno puede decidir si tener un punto de vista distinto. Para el otro, que todo el que tenga reventa pueda sacar el producto pagando IVA”.
También aclaró que las críticas a la provincia frente a esta posibilidad van a existir “porque estamos siempre en la mira por nuestros beneficios. No quiero que suceda como hoy, que parecería que no se puede sacar el producto y tenemos que conformarnos con un mercado de 200 mil habitantes. Quiero que se abra el juego y que estemos habilitados. Debemos trabajar en conjunto con la Aduana y el Ministerio de Producción y Ambiente para explicarles a los comerciantes. En mi gestión no hay ningún impedimento para trabajar con nadie”.
Finalmente, enfatizó: “Nuestra obligación es tratar de gestionar. Entiendo que la autoridad de aplicación es de la Nación y que ellos tienen la decisión final, pero mi obligación es seguir insistiendo en lo que entiendo que puede dinamizar nuestra producción”.