AFS Argentina
“En Ushuaia tenemos una matriz mínima de 6 anuales”
En contacto con Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, el referente de AFS Ushuaia, David Espinoza, habló sobre los intercambios estudiantiles que llevan adelante y brindó detalles del funcionamiento de la ONG.
En esta línea, explicó que “es una organización no gubernamental a base de voluntarios. AFS significa American Field Service. Era un servicio de ambulancias que surgió durante la primera guerra mundial, que ayudaba a cualquiera en el campo de batalla, sin importar la nacionalidad”.
“Cuando terminó la guerra, decidieron seguir generando lazos en el mundo, entonces empezaron a ofrecer intercambios culturales entre universidades. El concepto es que si yo conozco tu cultura y vos la mía, vamos a entender por qué nos comportamos de determinada manera y a aceptarnos. Llega la segunda Guerra Mundial, vuelven a hacer lo mismo, y cuando termina continúan con los intercambios de universidades”, narró.
“Están en más de 70 países, somos más de 5 mil comités y 8 mil voluntarios. Viajan unos 800 estudiantes de Argentina y viene un número similar”.
Asimismo, precisó que “viene una chica en febrero y, los otros 5, en agosto. Mucho se da por el boca en boca. Las familias tienen que cubrir cama, comida y cariño. Tiene que ser uno más. Si comen todos en la mesa, tiene que estar ahí. Si comen pasta con la abuela, tiene que comer pasta con la abuela y si el castigo de los chicos es no usar el celular, él no debe usarlo. Cualquier comida de la casa va por cuenta de la familia, pero los artículos personales y salidas son del estudiante”.
Sobre los requisitos, Espinoza indicó que “hay países que aceptan desde los 15, otros desde los 17. Pueden arrancar los papeles antes, para viajar cuando cumplan los 15 años. Es recomendable, porque los cupos para los países se van achicando. Los requisitos no son muchos. Es un programa pago. A los chicos se les toma un examen de cultura general”.
“Dependiendo del país te van a pedir una base del idioma o que estudies, sobre todo porque tenés que ir a la escuela y vivir en una casa de familia. Pueden llegar a pedirlo. En Japón y China los programas son sí o sí anuales. En otros, pueden irse 3 meses, 6 meses o un año”, continuó.
Respecto a los países más elegidos, dijo: “Muchos eligen Italia y Estados Unidos. Pueden ir a República Checa, Grecia, Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Reino Unido, Chile, España, México, Portugal, entre otros. En Ushuaia vemos el perfil de los chicos. Muchos eligen Argentina, pensando en Buenos Aires, Salta y el calor”.
“Cuando se postulan hacen una carta de presentación, cómo les va en la escuela, cuál es su rutina y si son alérgicos. Si el estudiante quiere viajar y habla inglés, lo hace solo. Si no, lo acompañamos”, agregó.
Espinoza aclaró que “el estudiante viene a aprender. Algo que nos diferencia del resto de las organizaciones, es la figura del consejero. Acompañan al estudiante y, aunque sea una vez al mes, se estudia y se ve en qué etapa está. Entendemos que pasan por crisis, pero tratamos que las superen, aprendan y decidan quedarse. Se trata de que no se vayan”.
“No pueden hacer dedo. No pueden manejar vehículos motorizados, ni drogarse o estar en contextos de drogas. No pueden quedar libres en la escuela, porque tienen una visa de estudios. Si se rompe cualquiera, se devuelve a su país”.
Por otro lado, aclaró que tratan “de que la familia que recibe elija el colegio. No podemos enviarlos a privados, porque la organización no lo paga y la familia no debe pagarlo. También dependemos de las vacantes. Entonces vamos a Supervisión y en base a las vacantes, vemos cómo los acomodamos”.
Según Espinoza, desde la Provincia “les consiguen un colegio, pero no los acomodan. Tuvimos una familia que hospedaba a una chica suiza. Los chicos iban al José Martí, pero no había vacante. Entonces la enviaron al Eva Duarte, en el Pipo”.
Finalmente, comentó que “en Instagram y Facebook estamos como AFS Ushuaia. Nos pueden escribir en esas redes sociales. Si no, pueden buscar afs.org.ar, que los envía a la página nacional y luego los derivan a nosotros”.
“Tenemos una estudiante brasileña, que se llama Gabriela. Le gusta el vóley, es muy independiente, trabaja y estudia. Estamos buscando familia. Si no le consiguiéramos familia, se deja el perfil para que pueda ir a otra unidad de Argentina”, cerró.
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