"El turno de farmacia debe usarse para medicamentos de urgencia, recetados en una guardia", indicó Gutiérrez
Por Radio Nacional Ushuaia, Gutiérrez explicó que "el turno empieza cuando otras farmacias cierran. Salvo un feriado o un domingo, el resto de los días la atención de turno comienza cuando queda una sola farmacia abierta. En ese rango, no tenemos más de 10 urgencias médicas. En invierno, como muchas 12. Solo el 10% o 15% viene con una urgencia real".
Respecto al horario de mayor dificultad, explicó que es "de 12 a 2 de la mañana. El resto de la madrugada vienen de a uno o de a dos. Depende de la zona de la farmacia: si es céntrica, va mucha gente; si está alejada del centro, disminuye la cantidad de gente".
En esta línea, Gutiérrez manifestó que lo ideal es que "la farmacia de turno quede para el paciente que realmente la necesita. Nos pasa con un test de embarazo o con pastillas anticonceptivas. Es un poco de solidaridad con el paciente que estuvo en la guardia o tiene a alguien enfermo. A veces hay otras personas que podrían haber esperado hasta las 8 de la mañana".
Respecto a la opción de contar con dos farmacias de turno, la titular del Colegio de Farmacéuticos de Río Grande, señaló que ya cuentan "con una combinación de farmacias cuando están distantes de los centros de salud. Convengamos que el Hospital y las clínicas privadas están en zonas céntricas. Cuando las farmacias de turno están alejadas del centro, se pone otra que está equidistante".
"La gente se queja porque tiene que hacer colas. Tratamos de educar al paciente y contarles que no vendemos remeras y zapatos. Los turnos siempre están atendidos por un farmacéutico. Toda farmacia tiene a un profesional las 24 horas, porque si no, no puede atender. No es un polirrubro al que voy a cualquier hora de la noche a comprar cualquier cosa. Es un profesional de la salud que está ahí para atenderlo", agregó.
Consultada por la Ordenanza Municipal N°3533/16, que establece que debe haber dos farmacias de turno abiertas durante todo el año, Gutiérrez explicó que son "un centro de salud de gestión privada y mucha gente lo toma como un comercio. Nosotros recurrimos a la Justicia para que los concejales entiendan que no es injerencia de ellos. Que nosotros dependemos del Ministerio de Salud y no pueden actuar sobre nuestro ejercicio profesional. La Justicia falló a nuestro favor".
En cuanto a los aumentos de los medicamentos, la profesional explicó que es por "un tema del dólar, de importaciones y por faltas. Básicamente hay una inflación que no se puede parar e impacta en los medicamentos. Hay faltantes de medicamentos. Ahora, por ejemplo, tenemos un problema con la dipirona, hay un faltante de frascos, difíciles de conseguir porque vienen del exterior".
Finalmente, se refirió a la posibilidad de contar con delivery de medicamentos y remarcó que "a la dispensa del medicamento la debe hacer el farmacéutico en la farmacia. En plena pandemia, por aislamiento, las farmacias salieron a cubrir esa necesidad enviando medicamentos al domicilio del paciente. Pero ahora esto debe hacerse en una farmacia, con un profesional que asegure lo que uno está solicitando. No puede haber delivery, no estamos pidiendo pizza".