"La guardia urbana no está pensada como una fuerza policial, sino como una fuerza de asistencia", explicó Coto
En esta línea, recordó que "no dejamos de ser una ciudad turística y es parte de la oferta que debemos mejorar en términos de estándares de calidad. Una guardia urbana, como en San Miguel, que tomamos como modelo, o como en Pilar, no está pensada como una fuerza policial. Sino como una fuerza de asistencia que se encarga del velado de los edificios públicos. Hoy tenemos todo descentralizado y ese tipo de trabajo podría realizarse".
Asimismo, Coto expuso que "una de nuestras propuestas es la reducción de la burocratización en el municipio. Muchas de las funciones que podría tener una guardia urbana, respecto al control o la fiscalización en términos comerciales, la debe hacer el vecino. Proponemos que haya un vademécum, con un listado de las cosas a cumplir y que el Municipio se ocupe de fiscalizar. No que uno deba demostrar que las cosas se hacen bien, sino que el Estado Municipal sea el que se acerque.
Finalmente, indicó que intentan "que los vecinos escuchen nuestras propuestas, esperamos poder tener convencionales que lleven las ideas del espacio a la convención. Nosotros queremos ser parte de esta Carta Orgánica, frente a la Ushuaia del 2042. Queremos acercarnos a la ciudadanía y sentar nuestras ideas en una Convención que definirá el marco normativo de la ciudad en las próximas décadas".