Ludopatía infantil
“Muchos chicos quieren ganar dinero ya y rápido, y las apuestas generan esa ilusión”
El facultativo expresó que la situación “es triste, porque es un momento de vulneración de las infancias y de volcar problemas de los adultos en los chicos. Les estamos robando la atención, la infancia, la inocencia y el pedido de crecimiento”.
Y analizó: “Por un lado, el Estado y el mercado permiten que los chicos tengan billeteras virtuales, y que puedan comprar acciones; por otro, está la industria del entretenimiento, que ha hecho una campaña feroz. Uno ve las campañas con River, con Boca, con el fútbol y periodistas”.
“Empezó a llegar al consultorio un tipo de paciente que no existía. Yo me dedico a atender personas con adicciones de drogas y ludópatas desde el 2003. Son hombres y mujeres, de la quinta década. Nunca había visto pibes de 15 y 16 años con problemas de juego”, advirtió.
Además, manifestó que “detrás de la pantalla hay un mundo adulto, con negocios y repercusiones adultas. Cuando un pibe empieza a apostar, a veces gana, pero luego gana la compulsión y comienzan las deudas. Los chicos que desarrollan una adicción tienen una baja del rendimiento académico, ansiedad, y se desesperan por las deudas”.
“Hubo y hay suicidios y cuadros psiquiátricos, porque lo que parece un juego pasa a ser un mundo de adultos. Se desmoronan. Uno ve situaciones extremas, que suelen llegar tarde cuando hay deudas”.
Pavolvsky expuso que “hay muchos proyectos de Ley. Lo que ocurre es que transcurren los meses, el año va a cerrar, pero nada se sanciona. Algunos establecen obstáculos, como el caudal de publicidad o que las empresas legales tengan datos biométricos. Por supuesto, regular figuras como los influencers. Hay muchas cosas por hacer en un intento de regular. Hay una relación muy directa entre el volumen de la publicidad y el juego”.
Al mismo tiempo, precisó: “El 40% de los chicos en un aula está apostando. Un porcentaje va a desarrollar una adicción. La inmensa mayoría tiene un acceso casi irrestricto a la pornografía. Las redes sociales son un ámbito para monitorear mejor. No nos tenemos que olvidar de las estafas, del grooming y demás. Es un momento en el que nos encontramos con el lado b de las redes”.
También criticó que “se juega más fuerte en las personas excluidas del sistema; en quienes ven la posibilidad de salvar el día, la semana o el mes con el juego. Esto habla de la psicología del jugador. El fenómeno de las apuestas online pegó particularmente fuerte en países con ingresos bajos. Hay un fenómeno psicológico y del marketing. Hoy es más fácil jugar que conseguir una consulta de salud mental”.
Asimismo, enfatizó que “la familia jugadora influye. Los chicos hacen lo que ven, no lo que les decimos que deberían hacer. Hay muchos padres que bautizan a los chicos con alcohol, con cannabis y demás. El rol de los cuidadores siempre fue importante, y en esta época igual”.
Por último, hizo un repaso del contenido de su libro, y narró: “Venimos estudiando el fenómeno de las apuestas. No nos parecía un problema psicológico y psiquiátrico. Invitamos a personas de la industria de juego. También tenemos un capítulo de la historia. Los humanos juegan a esto hace años. También invitamos a un Gamer para que nos cuente cómo es el tema, desde antes de las apuestas. No es un tratado moral para que la gente no apueste, sino un libro para entender lo que sucede”.