Presupuesto provincial 2025
“Es necesario que transitemos un proceso de sostenibilidad fiscal”
Devita recordó que tienen “la obligación constitucional de presentar el presupuesto antes del 31 de agosto. En ese sentido, construimos nuestro propio escenario macroeconómico. Tomamos los informes REM, de consultoras independientes y del FMI. Formamos un presupuesto con una proyección inflacionaria del 50%. Tomamos eso porque todos los datos del INDEC daban que la inflación está bajando”.
En esta línea, señaló que “tener una inflación de 2,7% es un éxito de gestión. Por eso pensamos que el 50% estaría bien. Cuando se presentó el proyecto de Presupuesto nacional nos encontramos con un contexto distinto, porque proyectan una inflación del 18% y el tipo de cambio de $1200”.
“No vamos a contradecir las proyecciones del Ejecutivo. Además, estamos adheridos a la Ley de Responsabilidad Fiscal. Cuando tomamos esto, el presupuesto equilibrado pasó a ser deficitario, porque impacta de lleno en los recursos que preveíamos recibir”, adelantó.
Asimismo, subrayó que “los servicios mínimos del Estado provincial no se vieron resentidos. Por lo que nos contaba la doctora Judit Di Giglio, el Estado nacional no ha enviado los medicamentos de alto costo. Nosotros no tenemos la insensibilidad de cortar los tratamientos quimioterápicos. Decidimos cubrirlos”.
Respecto a la situación salarial, indicó que “en el transcurso de este año dimos incrementos por encima de la inflación. De diciembre hasta ahora superó el 111%, que es la inflación patagónica. Hay sectores que podrán estar más o menos de acuerdo. En algunos momentos nos sentamos y las propuestas son bien recibidas, otras veces no. Siempre proponemos algo. Puede gustar o no, pero propusimos”.
“Lo mismo con los servicios esenciales. No hay personas que no sean recibidas en un hospital, o que no tengan tratamiento”, continuó.
El Ministro puso en valor que han “eficientizado algunos gastos. Nos queda un camino muy duro, porque tendremos menos recursos que este año. Son presupuestos de suma cero, porque lo que ingresa es lo que se puede gastar”.
Consultado por la asistencia a vecinos y vecinas, detalló: “Estamos gastando 2 mil millones de pesos, y llegamos a más de 80 mil fueguinos. 40 mil toman la copa de leche en los colegios; 10 mil están en comedores; damos alimentos al servicio penitenciario y a personas en situación de vulnerabilidad”.
Además, aseveró que “el Gobernador no está dispuesto a modificarlo. El gasto de contención social no puede reducirse, porque implicaría ampliar la brecha de personas que se caerían del sistema. No hay nadie que disfrute de pedir una bolsa de alimentos para poder comer”.
También se refirió a las trabas de Nación a la hora de acceder a endeudamientos: “Lo primero que espero es destrabar el tema y ver si puedo trabajar con algún legislador oficialista. Destaco el rol de Natalia Gracianía que siempre está a disposición. Nos ha pedido que trabajemos sobre el salario de las fuerzas de seguridad. Siempre fue muy respetuosa”.
“Ayer sugerí que podríamos hacer un viaje conjunto para explicar que no se perjudica a un Gobierno, sino a toda una población. Dejaron vencer un endeudamiento de 5 mil millones de pesos. Nuestro porcentaje de endeudamiento era de un 6,9% sobre nuestros ingresos, y para el 2025 iría al 3,9. Estamos muy por debajo de lo permitido”, comentó.
El funcionario explicó que lo que resta “es un trabajo intra e inter Poder Ejecutivo, porque para todos es igual. Pudimos trabajar con todos los sectores. Cuando dijimos ‘hasta acá’, todos entendieron. Veremos el año que viene cuando haya más austeridad. El desafío es afianzar el trabajo en equipo y entender que los recursos serán los que tengamos. Se tendrán que distribuir siempre con prioridad a Salud, Educación y Seguridad. Esas serán siempre las prioridades, además de la contención social”.
Francisco Devita también repasó el trabajo territorial del Ministerio de Economía: “lo consideramos fundamental, porque tenemos programas de ejecución que tienen que ver con la vida diaria de los vecinos. Está bueno entender la lógica de lo que sucede día a día. Cuando empezás a hablar de los subsidios del gas y demás, surgen otras cosas como la canasta básica y cómo adquirir productos a precios más accesibles. Eso nos lleva a tomar decisiones como la del Programa de Fortalecimiento al Consumo”.
Por último, puso en valor “esto de dar charlas de educación financiera. Hicimos una alianza con Junior Achievement, que no representó gastos para el Tesoro. Implicó tener la posibilidad de que haya becas para jóvenes desde los 11 para que aprendan cuestiones de educación financiera como gastos o presupuesto. Luego de los 14 marcamos una ruta para, a partir de los 17, empezar a hablar de la bancarización, los créditos y el perfil de inversor”.
“Sabíamos que hicimos mucho. Por eso gran parte de la presentación de presupuesto consistió en contar qué acciones desarrollamos y consideramos hitos. Además de qué esperamos para el 2025, con acciones que queremos replicar o superar”, cerró.