Industria fueguina
“Si no se toman decisiones, hay sectores que no se van a poder recuperar en un tiempo corto o mediano”
Caballero planteó que el panorama “es complejo. No hablo sólo de Tierra del Fuego. La electrónica puede hacer otros esfuerzos para que el producto mejore. Siempre está la situación de visualizar qué te puede afectar. El año que viene tenemos el mundial. Nos debería ayudar en la situación nacional”.
Mientras que en lo textil, “si hablás con cámaras que batallaban sobre Tierra del Fuego, plantean que las ventas han bajado muchísimo y tienen importantes ingresos del exterior y no hay forma de competir. La gente está optando por cosas más baratas. Es complejo. No es tan fácil”.
El referente de la UIF expuso que, frente a las importaciones, “lo complejo de esto es definir con qué te quedás y fortalecés y cuál tenés que resguardar para que el impacto en esa transición buscada sea lógica. Parar una actividad en su totalidad es muy complejo ¿Qué pasa con ese empresario, esa pyme o ese trabajador?, ¿cómo logra insertarse en otros sectores rápidamente? Ese es el problema que noto. Las políticas públicas de Argentina tienen que estar direccionadas a lo que está sucediendo en el mundo”.
“Para dar un poco de tranquilidad, uno tiene que tomar medidas. Ya se hicieron muchas correcciones. El Gobierno nacional ha tomado medidas para facilitar que un producto pueda bajar de precio. Había decretos del 2007 que imponían mayores costos en la venta cuando algo se vendía directamente o a través de una red de comercialización. Estaba mal y está muy bueno que se haya corregido”, indicó.
En esta línea, fue consultado por el nuevo proceso productivo que permite adquirir kits con un ensamble más avanzado: “El empleo no va por el armado del plástico. El proceso está adecuado y las empresas tienen la posibilidad de fabricarlo de esa forma. Esto da una mejora de la adquisición de los kits. Un producto con tanto nivel de despiece empieza a encarecerse y termina con valores muy próximos al producto terminado en el exterior. Esto hace que la competencia sea más justa y el valor sea más competitivo”, explicó.
Por lo que expuso Caballero, “la expectativa es que los volúmenes de producción puedan mejorar. La idea es que se mejore el precio, que la gente pueda comprar y si hay más productos, habrá más empleo. Entiendo al gremio, pero la realidad es que hay que tomar medidas para que el producto se siga fabricando, porque la otra es perderlo”.
Consultado por la relación con el Gobierno nacional, dijo: “Algunos miembros más de asesores del ministerio y de carrera. Se trabajó con normalidad. Es cierto que hubo un impacto, porque eran las personas que venían y administraban la CAAE y tenían un control sobre qué cosas aprobar. Hay temas administrativos, burocráticos o industriales, que hacen a cambiar algún producto”.
“En definitiva, a nivel nacional, Pablo Lavigne está a cargo de la Secretaría de Industria. Hasta el momento, recién en febrero tendremos la próxima reunión de la Comisión del Área. Se sigue la comunicación, pero si hay que resolver algo se habla con el Estado nacional”, mencionó.
Al mismo tiempo, insistió en las dificultades de competir frente a los importados: “El Gobierno nacional te dice que un producto tiene que ser más barato en Argentina. No es lo mismo producir estos bienes en Vietnam, China o Corea, porque el desarrollo de la tecnología está en otros lugares y la fabricación tiene unas desventajas importantes”.
Caballero analizó que “el mundo está inserto en una cuarta revolución industrial. Todo lo que genera la industria en el mundo es tan inmediato, que no te podés quedar atrás. Tenemos que repensar qué tipo de industria queremos en el futuro inmediato. Lo habló Paolo Rocca, cuando dijo que, si el desarrollo del país estará basado en 3 o 4 pilares, no va a ser suficiente”.
“¿Cómo logramos la transición? Eso es lo difícil. En medio tenés las decisiones productivas ¿Cómo lográs reconvertir la tarea de una persona para un sector, para ir a otra? Seguramente tengas que contener otros sectores, para que eso no se desequilibre”.
“Lo que se pretende en Argentina es que las cosas salgan más baratas, que se pueda acceder más y que haya una inversión en mayor tecnología para ser más competitivos y exportar, tenés que ver cuántas medidas hay que tomar internamente. Si abro la importación, pero no corrijo las acciones que debo corregir, la competitividad no será óptima, ni la competencia tan justa”, subrayó.
En cuanto a la reforma laboral, el director ejecutivo de la UIF expuso que, “en su mayoría, el sector empresarial estaba reclamando una medida de este tipo, para ver una mejora en la posibilidad de inversión y que el empleo tenga otra mejora en el futuro. Eso lo hemos visto. No puedo dar un diagnóstico acabado. Un tema que planteaba en la Comisión del Área es la complementación industrial”.
“Si tengo una planta en condiciones productivas, pero no tengo la demanda y otra sí, hay que complementarse productivamente. A eso lo charlamos con el gremio. Si bien siempre acompañan, a veces están más rígidos”.
“Hoy la dinámica industrial hace que mejore las condiciones de producción y sea más competitivo. Es ver de qué manera puedo mejorar las condiciones complementándome con otra fábrica. Lo planteé. Se llama fasón”, dijo.
A modo de balance, Caballero mencionó que “la venta para el último mes no fue buena. Ha venido bajando. Es cierto que el sector industrial apostó a producir a niveles para tener el mercado abastecido, pero ha sido complejo”.
Mientras que, en líneas generales, calificó el 2025 como “un año complejo. Si uno mira los números de producción y empleo, han sido bastante estables, pero la realidad es que en Argentina hubo poca venta. Eso te pone en una situación compleja. Si uno mira las reuniones que hemos tenido en la UIA o en otros sectores, ha sido un año particular, porque se han hecho esfuerzos de muchos sectores. Esto no está solamente sujeto al poder adquisitivo que pueda estar deprimido, sino a situaciones de competencia”.
“Si vamos sólo a la industria de Tierra del Fuego, tenés que dividirla en dos sectores. Uno es el textil, que ha sido complejo, no sólo por la posibilidad de una competencia desde el exterior. Podemos entender que puede llegar a ser favorable para la comercialización, pero cuando hay sectores que producen tenés que ver de qué manera generás una transición para que se vayan acomodando, o de qué manera lográs que se vuelvan competitivos”, sentenció.
Para cerrar, se refirió a las expectativas para el 2026: “El mundial nos va a acompañar. En el rubro de celulares vamos a ver el impacto real del arancel cero. Tenemos todas las expectativas de los lanzamientos con los procesos nuevos, para lograr un producto más competitivo. El comercio hace un lazo con el sector industrial para mantener su venta. Si no, se van a dedicar a importar. Creo que las empresas están abocadas a mantener el régimen de comercialización que teníamos”.
“Los primeros tres meses del año no van a ser tan claros como uno podría pretender. Si mejora la economía, hablamos de una situación mucho menos compleja”, cerró.