Tecnología en el aula
“Alfabetizar en la IA y el uso de las tecnologías es tan importante como leer y escribir”
La presidenta de la Agencia de Innovación de Tierra del Fuego, Analía Cubino, visitó Mañanas Diferentes, en FM Espectáculo 93.1, y reflexionó sobre el rol de las diferentes herramientas tecnológicas dentro del aula, y la importancia de apropiarlas en el proceso de enseñanza, en vez de luchar contra ellas o prohibirlas.
Cubino entendió que “como todos los saltos tecnológicos, hay que atravesarlos. Hay muchas cosas que debemos saber y apropiarnos. Hoy hay formas para citar científicamente la inteligencia artificial en las Normas APA. La inteligencia artificial reemplazó a los programadores de nivel uno. Hay que pensar en qué cosas humanas no pueden ser reemplazadas”.
Y expuso: “Yo digo ‘celular sí’. Hay que hacer el ejercicio de lectura con los chicos. No digo que esté sólo el celular, pero no puede estar fuera. Puede ser una gran herramienta pedagógica para la búsqueda conjunta. Justamente hay que enseñar a ser responsables. Si no, parece que uno puede hacer cualquier cosa en la vida digital y el aula es la vida presencial negando la otra. Hay que usarla”.
“En su momento, el maestro tenía que saberse toda la biblioteca. Hoy tiene que ayudar a construir criterio y ciudadanía. Después vemos nuestras democracias temblar y romperse, porque no estamos pudiendo con una enseñanza de la ciudadanía. Hay un ejercicio ciudadano que tenemos que develar”, recordó.
La titular de la Agencia de Innovación explicó que “la IA, el teléfono y las herramientas tecnológicas nos permiten tener un aula diversa atendida de diversas maneras. Hoy tenemos hasta tres docentes en un aula, o más, porque hay acompañantes terapéuticos y del aprendizaje. Hay que dejar de creer que el aula es impoluta, frágil y que no puede entrar nada”.
Al mismo tiempo, manifestó que “hay que sacar la computadora del aula en algún momento y enseñar lógica. Somos de una generación que aprendió a usar el AutoCAD. En algún momento hay que repensar qué hay que enseñar para que los chicos estén preparados a cualquier cosa que venga en tecnología”.
“Creo que guardar un teléfono en una cajita no sirve. Hay que trabajar de otra manera todos los problemas de atención, y para eso hay que hacer estas transformaciones”.
Por otro lado, habló sobre las actividades que impulsan desde la Agencia y destacó el Aula Archi, que inauguraron con Newsan: “Archi es una placa electrónica que me permite programar algo, o hacer un robot, que puede ser una aspiradora o un lavarropas. Se fabrica en Tierra de Fuego, en Newsan. Los ingenieros e ingenieras han desarrollado una plataforma educativa, y es un modelo exportable para toda Argentina”.
Durante estas jornadas “los chicos empezaron programando, armando la placa. Crearon las estructuras de plástico de los robots. Empezamos con la franja de 8 a 12, pero después se sumaron de 7 y de 6. Río Grande y Tolhuin piden que esto se vaya instalando. Fueron como las olimpiadas de matemáticas. Es interesante, porque los chicos retoman la idea de aprender haciendo. Es mucho más significativo. No quieren faltar. Estábamos muy sorprendidos”.
Además, destacó que “el equipo de Newsan era gente joven y predispuesta a aprender. Formamos a los docentes con la empresa, con una determinada prerrogativa, para llegar a producir este robot. Ahora vamos a ir con un proyecto de sensores antisísmicos. Ya armamos el Club de Archi con los chicos. Uno hace las cosas y sabe que van a pegar. Estas alianzas con el sector privado son provechosas para retomar la idea de creer en el Estado. Ese vínculo está un poco distorsionado”.
“Newsan puso un aula con toda la tecnología. La que no es propia, la compraron para ponerla a disposición. Los chicos están fascinados. Sin darse cuenta aprenden coordenadas, física, matemáticas y cálculo. Todo eso en tres días, cinco días a la semana. Del lunes al viernes logran un producto. Ellos mismos dijeron que querían seguir viniendo, por eso armamos el Club”, ponderó.
En esta línea, Cubino contó que “ayer tuvimos reuniones con el sector de Pesca. Trabajamos con los distintos ejes de la matriz productiva, porque acompañamos el proceso de transformación educativa. Con las asociaciones de la sociedad civil y los sectores productivos nos reunimos para pensar los nuevos perfiles”.
Respecto a la construcción de estos saberes y herramientas propias, narró: “En Chile están determinando un banco de datos específico, sobre cómo quieren que sea la inteligencia artificial latinoamericana. Si tomo una IA entrenada en Inglaterra me va a decir que las Islas Malvinas no se llaman así. Tenemos que trabajar con los propios contenidos, entrenarlas. El docente tiene que usar las herramientas para dedicarle más tiempo a la presencialidad y que no impongamos una lógica vieja y obsoleta frente a los desafíos de la vida diaria”.
Consultada por el curso de Programación Web Full Stack, indicó: “Lo damos con Digital House. Se trata de una empresa creada por distintas empresas, que formaron sus recursos. Hoy forman y trabajan con Estados para generar recursos y desarrollar emprendedores tecnológicos. Es un perfil que trabaja todo lo que uno puede imaginar del frente y la página web. Pudimos dar 100 becas. Al principio costaba que se presentaran y ahora tuvimos mucha demanda. Cuesta sostener la cursada. Tenemos un programa de aceleración en la Bolsa de Talentos, de la que sacamos a parte de los becarios”.
Y, en cuanto a esta Bolsa de Talento, precisó: “Tomamos de los cursos que hemos dado con Globant, Argentina Programa, Digital House y Amazon. Somos la academia más austral del mundo en Cisco Net Academy, que está en 190 países y tiene 40 millones de entrenados. En Tierra del Fuego estamos entrenando. Tomamos esos perfiles y los postulamos en un ranking. Una empresa vendió ese proyecto de Bolsa a La Pampa”.
“Ahí se rankean. Hay más de 30 empresas que van buscando los perfiles que sirven para lo que buscan y los van incorporando. Ahí nos van diciendo lo que nos falta. Nosotros los mejoramos en inglés y en habilidades blandas, como negociación o liderazgo. Lo que deseamos es tener la primera start up fueguina. Ojalá tengamos nuestra Globant fueguina, para que empiece a crecer”, agregó.
Analía Cubino también habló sobre el trabajo de los Polos Creativos, y puso en valor que “hay una gran afluencia de personas mayores que van a aprender a usar el teléfono. Desde ahí, tenemos adultos y profesionales que van a aprender a usar un programa que muestra lo que diseñás como arquitecto en realidad inmersiva. Son sectores profesionales que necesitan aggiornarse a la tecnología”.
“Con la UNTDF vamos a empezar a trabajar juntos. Destinamos nuestra política pública a las mismas personas. Hay que aprovechar todo el recurso que el Estado ofrece en distintos niveles, para ofrecerlo más inteligentemente en nuestra tarea”, anunció.
En línea con esto último, entendió que “hay que juntar todas las fuerzas y ponernos a pensar en las transformaciones que requiere la educación. Como pensamos en la revolución industrial, que transformó al mundo, este momento es una revolución tecnológica. A su vez, es una revolución del conocimiento. Si no se democratiza, los ciudadanos corremos riesgos”.
“Por eso creo que la educación debe tener grandes marcos de referencia y ser más flexible. Hay una idea romántica de que la escuela resolverá algo a la manera de aquellos tiempos. La que queremos replicar es una escuela del siglo XVIII o XIX. Es importante que la educación pueda tomar lo que ocurre en el contexto”, siguió.
Por último, reflexionó sobre el rol de la educación en la democratización del conocimiento: “La educación pública toca la fibra íntima de la argentinidad. Toda la gente salió a defenderla. Un estadio de la educación al que accedían sólo las elites. Resguardaremos la educación pública como promotora del ascenso social. Por eso hay que pensar en todo lo que viene antes, porque no podemos darle a la universidad resolver todo lo que no hicieron la primaria y la secundaria”.
“Es una oportunidad para repensarnos y revisar lo que nos parecía bien de manera cosmética, pero no lo estaba”, culminó.
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