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“Gestión de Seguridad e Intervenciones Policiales”

“La Policía de Tierra del Fuego es la que tiene mejor imagen en su comunidad”

Durante su visita a Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, el senador nacional y rector del Instituto Vucetich, Sergio Berni, analizó la imagen de la Policía de Tierra del Fuego, en el marco del seminario-taller “Gestión de Seguridad e Intervenciones Policiales”, que dictan desde la casa de estudios, junto al Gobierno y la Municipalidad de Ushuaia.

jueves 16 de octubre de 2025
“La Policía de Tierra del Fuego es la que tiene mejor imagen en su comunidad”

Berni analizó que la imagen positiva de las fuerzas de seguridad fueguina no obedece solamente a “la disposición geográfica o cuestiones típicas de la actividad policial en lugares tan aislados”, sino a “la pureza de la Policía respecto a la corrupción. Siempre la imagen está vinculada a la corrupción, que tiene sus orígenes en el flagelo de la lucha contra el narcotráfico”.

 

“La Policía de Tierra del Fuego no se ha adherido a la Ley de Federalización. El narcotráfico es un delito federal, eso quiere decir que está en cabeza del Gobierno nacional, a través de sus cuatro fuerzas federales: Gendarmería, Prefectura, Policía Federal y Policía de Seguridad Aeroportuaria”, contó.

 

El exministro de Seguridad de la provincia de Buenos Aires explicó que “a partir del 2005 se decidió que intervengan las policías de las provincias. Se llevó adelante la Ley de Federalización, donde se autorizaba a las policías provinciales a sumarse a la lucha contra el narcotráfico. Lo que parecía una buena ley, terminó siendo un desastre y abrió la puerta a la corrupción. Las policías que no adhirieron, como la de Tierra del Fuego, quedaron inmunes a la corrupción policial por el narcotráfico”. 

 

“Cuando uno tiene que evaluar la actividad policial es a través de los índices delictivos. Tierra del Fuego es la provincia con mejores números en materia delictiva. No sólo con la tasa de homicidios, sino en los diferentes delitos contra las personas y la propiedad”, subrayó.

 

Asimismo, analizó el panorama actual en materia de seguridad y expuso que “cuando uno tiene que hablar en materia de seguridad, ve cómo el delito se va complejizando. En países con alta tasa de criminalidad, como México o Colombia, se puede ver que el delito es cada vez más complejo. Aparecen bandas cada vez más sofisticadas, con inteligencia, logística, armamento automático y un sistema de comunicaciones que hacen que el delito sea cada vez más complejo”.

 

Según Berni, “en Argentina el delito es cada vez más precario. Es cada vez más desorganizado. Hay actores que ingresan desde muy temprana edad y sin ningún tipo de experiencia. Antes te robaban, pero ahora te roban y te matan. Yo soy médico y tengo esa formación profesional. Cuando uno lee el expediente judicial, en todos los casos el homicidio es producto de la inexperiencia del delincuente, que se asusta y reacciona o no sabe manipular el arma. La mayoría refiere que se le ‘escapó el tiro’. Eso es una precarización del delito”.

 

Y agregó: “Lo importante es saber por qué en todos los países se habla de delitos cada vez más complejos, pero en Argentina son cada vez más precarios. La respuesta es que tenemos un Estado cada vez más precario. En la medida que el Estado se precariza, el delito tiene esta respuesta a la precarización estatal”. 

 

“Los tres pilares de la lucha contra el delito son: El control de fronteras, que no solamente tiene una relación con la lucha contra el narcotráfico, sino el ingreso o egreso de personas vinculadas al delito. En mi gestión, el narcotraficante más buscado era Meyendorff y lo detuvimos en un intento de ingresar al país”.

 

A modo de ejemplo, relató: “En el triple crimen no estábamos ante el cartel de Sinaloa, sino ante un grupo de personas muy precarias, que ingresaron al país con actividades delictivas previas en Perú y acá pasó desapercibido. El otro problema es la falta de capacidad de investigación de las fuerzas federales, producto de la gran desinversión y de no creer en el Estado. Tenemos un presidente que dice ‘vengo a destruir el Estado’ y eso significa ‘vengo a destruir, entre otras cosas, la capacidad del Estado para mantener el orden’”.

 

“Hace 15 días fue público el robo a la casa de Pampita. Los autores fueron una banda de chilenos, que pasaron por un Paso Internacional de manera ilegal. Si este Gobierno ni siquiera puede sostener el control de un paso habilitado, imaginemos el control de miles y miles de kilómetros de frontera. En el triple crimen los principales imputados se fugaron del país por las fronteras y nadie nunca se enteró. Fueron detenidos en Bolivia y en Perú y todavía buscan por dónde pasaron”, sumó.

 

“El control de fronteras está totalmente destruido. Estas son las mejores referencias del descontrol que son las fronteras”.

 

Como segundo punto, “tenés la alerta temprana, que es saber quienes entran y quienes salen, ligados a la actividad delictiva, para llevar adelante una mayor prevención. Hace poco en Ushuaia estuvo el vicepresidente del país más monitoreado del mundo, que es considerado terrorista. Vino a la Argentina, se tomó un vuelo, se subió a un barco, se subió a la Antártida, salió del país y el Gobierno nacional se enteró por un diario de Irán. Veamos la precariedad de la alerta temprana de este Gobierno”.

 

Respecto al tercer eje, Berni mencionó “la fragilidad de la investigación. El fentanilo contaminado fue una noticia tremenda. En abril el Hospital de La Plata hizo la denuncia de que las ampollas estaban contaminadas. El Gobierno tardó 5 meses en localizar las ampollas, que fueron fabricadas lícitamente y tenían trazabilidad. Fue una tragedia que costó más de 100 vidas para encontrar la totalidad de la droga contaminada. Cuando creyeron que había finalizado el decomiso, mandaron al ministro de Salud para decirle a la población que se quede tranquila y al otro día aparecieron 200 ampollas más en Mendoza”.

 

“Cuando tenés un Gobierno que se retira y un presidente que dice ‘vengo a destruir el Estado’, estas son las consecuencias. Se precarizan los sistemas de control de frontera, de alerta temprana e investigación y la consecuencia es un delito mucho más precario, no más complejo”.

 

Para cerrar, advirtió que “la situación económica es el principal factor en delitos menores. La gran crisis económica que atraviesa el país, más la falta de oportunidades y de incentivación a superarse, hacen que un chico diga ‘¿para qué voy a trabajar si me robo un celular y gano mucho más?’”.

 

“Ven a los padres que se toman dos colectivos, un tren y un subte, para trabajar y volver a las 20 para ganar lo que hacen ellos vendiendo droga en un día. Encima no tienen consecuencias penales. La policía los detiene, pero si son menores se entregan rápidamente a las familias”, culminó. 

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