“¿Cómo te va, bichito?”
La historia de Lucía Aceto, la fueguina que conmovió a Arcor
Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, habló con Lucía Aceto, una joven fueguina que decidió perpetuar a su abuelo tatuándose un butter toffee de Arcor y la leyenda “¿Cómo te va, bichito?”. La historia llegó a la empresa, que decidió grabar una campaña publicitaria para el Día de los Abuelos.
Los butter toffee eran un ritual entre Lucía y su abuelo Lalo: “Cuando me veía me decía ‘¿Cómo estás, bichito?’ y después me decía ‘¿Querés un caramelito?’ y me convidaba un Butter Toffe.
Lalo era sanjuanino, hace 10 años se mudó a Ushuaia y falleció durante el 2023. Al ser la única nieta mujer, y la que vivía con su abuelo, Lucía tenía un vínculo estrecho con él.
Ya sabía que iba a tatuarse los caramelos favoritos de Lalo; también sabía que el saludo de su abuelo “¿Cómo te va, bichito?” iba a acompañar el dibujo, pero faltaba algo. Entonces buscó una agenda vieja, copió su letra, y completó el homenaje.
También supo, desde el primer momento, que quería tatuarse con Lucía Franzé, una reconocida artista bonaerense, dueña de Linnea Estudio. Cuando consiguió turno, viajó a Buenos Aires y cumplió la tarea.
La intención de Lucía fue tener algo que represente a Lalo para recordarlo todos los días, pero la historia fue más allá: La publicación de la tatuadora estalló en redes y, en unos días, sólo el post de X (Twitter) alcanzó 1.5 millones de vistas, más de 40 mil me gusta y comentarios de usuarios que contaban sus historias con sus abuelos.
Esto llegó a la empresa, que no dudó en contactarse con ambas implicadas: “Me escribieron para mandarme caramelos. Yo trataba de dejar lo dulce. Nos mandaron a mí y a la tatuadora. En marzo me volvieron a escribir, porque querían ver si podían hacer un video. En su momento me pareció un montón. No estoy acostumbrada a la exposición, y que me grabaran y me filmaran me parecía muchísimo”, contó Aceto.
Y agregó: “Vinieron en abril, diciendo que querían sacar la historia para el Día del Abuelo. Luego me dijeron que querían que conozca la fábrica en Córdoba. Cuando publicaron el video tomó mucha repercusión, con testimonios de la gente y sus abuelos”.
La joven fueguina entendió que la historia “toca cada fibra personal, por la relación que yo tenía con mi abuelo. Me gustaba leer los comentarios sobre las experiencias. Todos tenían algo”.
Actualmente, el video de Arcor en Instagram ya alcanzó más de 2.1 millones de reproducciones y cuenta con más de 300 comentarios que expresan su emoción o narran alguna anécdota con sus abuelos.
“Mi abuela me daba los de menta con chocolate”; “Mi papi me traía todos los viernes el famoso Bon o Bon. Debía adivinar en qué bolsillo del saco estaba, y me lo daba igual, gane o pierda”; “Todos los días me daba un peso, para que me compre un chocolatín Arcor blanco”, son algunos de los testimonios de esta historia que colocó el vínculo íntimo de una fueguina y su abuelo en el ojo de las redes.
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