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Sistema de salud

“Son más de 80 las personas sin obra social que transitan el tratamiento de quimioterapia en la provincia”

En declaraciones a Mañanas Diferentes, por FM Espectáculo 93.1, la ministra de Salud de la Provincia, Judit Di Giglio, expuso la situación que atraviesa el sistema de salud y puso en valor que el Estado continúa brindando tratamientos, incluso los de alto costo, aún frente a la crisis económica que se atraviesa.

jueves 31 de julio de 2025
“Son más de 80 las personas sin obra social que transitan el tratamiento de quimioterapia en la provincia”

La funcionaria señaló que “el sistema de salud de la provincia creció muchísimo en los últimos 20 años. Si pensamos en todas las cosas que hoy brindamos y pueden hacerse, como cirugías de alta complejidad y tratamientos oncológicos, cada vez son más las cuestiones que se resuelven en la provincia. Antes se derivaban. Que venga el profesional de afuera es lo que va a suceder cada vez más, pero tener el equipo es algo muy importante para toda la población”.

 

“En este momento, el sistema atraviesa una crisis financiera como en todo el país. Sobre todo los efectores de las obras sociales sufren una crisis de financiamiento. Cada vez son más las personas que no tienen obra social y este es un problema importantísimo. La persona sin obra social depende totalmente del Estado”, advirtió.

 

Además, indicó que “en los últimos 10 años la ciencia ha avanzado muchísimo en lo que respecta a tratamientos de alto costo. Esto también hace que las inversiones cada vez sean más altas”.

 

“Es otro motivo por el que las obras sociales y los financiadores tienen un aumento del gasto importante, sobre todo en lo que respecta a fármacos de alto costo. Si hablamos de profesionales, cada vez son menos los que rinden una residencia. Hubo cupos de pediatría o clínica general que no se cubrieron ni al 50%”, explicó.

 

“Hay un cambio enorme en la pirámide poblacional, con cada vez menos nacimientos y más adultos mayores. Esto afecta el sistema porque necesita otro tipo de profesionales. Son cambios que revolucionan el sistema, además de una crisis financiera enorme”.

 

Di Giglio aseveró que “el Estado es garante de salud. En una cirugía por malformación del corazón de un niño, la obra social no podía cubrir el costo del material, que era de alrededor de 50 millones. El garante es el Estado y compramos el dispositivo. Así sucede varias veces al mes. Con valores cada vez más o menos costosos, pero muchas veces hay prestadores que no pueden cubrir. Hay obras sociales que no tienen oficina en la provincia o está el caso de los monotributistas, que son rehenes y no pueden elegir una obra social que esté acá”.

 

Y destacó que “si a un paciente se le indica un tratamiento de alto costo, se le respeta. Nosotros conocemos a los profesionales y sabemos que lo hacen de una forma correcta. Estos pacientes tienen el mismo acceso que el de una prepaga. Muchas otras provincias no tienen esto”.

 

Según la ministra, “el acceso a un tratamiento quimioterápico es el mismo para cualquier paciente. No está limitado para el que no tiene obra social. Para quienes lo están transitando, es importante”.

 

No es una solución definitiva al problema de financiamiento. Creo que la obra social está trabajando, por un lado, en la gestión y revisar de qué manera se puede mejorar y ser más eficientes en los gastos y la manera de comprar. Obviamente, hay cosas que dejan de prestarse. Si uno pone el límite al número de sesiones de kinesiología, la persona que realizaba más se verá afectada, pero es lo correcto.

 

Consultada por la Ley de OSEF, Di Giglio dijo: “Todos, en los momentos en los que hay una pandemia económica, tenemos que revisar todo para ser cada día más eficientes en la gestión de los recursos humanos y financieros. No sé qué valores aporta la Ley, pero entiendo que todo financiamiento extra ayudará a resolver la situación de déficit que tiene la obra social de la provincia y todas las obras sociales”.

 

“Es muy necesario planificar. Eso se trata de gestionar y optimizar los recursos. Somos un sistema. No tiene sentido tener la misma tecnología en una población tan pequeña. Optimizar recursos de biotecnología o humanos está muy bien. Ya se promulgó. No fue vetado ningún artículo, por lo que empezaremos a reglamentar la Ley, para hacerla efectiva, pero creo que es una herramienta que nos va a servir para seguir integrando el sistema de salud”, agregó.

 

Al mismo tiempo, puso en valor la existencia de estas herramientas de coordinación entre el efector público y los privados, y aclaró que “cuando crece el sistema de salud lo hace para toda la población, si toda la población tiene el mismo acceso y está planificado. Eso sucede en nuestra provincia. Todos tienen acceso al público y al privado”.

 

“Es una realidad que el Estado siempre estará presente en las prácticas menos rentables. Eso no va a cambiar y lo tendremos que afrontar, porque por algo somos el garante de la salud. Es una realidad. El camino es la integración”.  

 

Respecto a la falta de médicos, expresó: “Algo que nos preocupa mucho es el examen único de residencia. Es la manera de traer jóvenes para que echen raíces en la provincia. Dentro de la salud no hay banderas políticas. Los 23 ministros de salud estamos en contra de estas decisiones”.

 

“En pediatría no se anotó nadie. En medicina general no llegamos a cubrir cupos. Cubrimos los de salud mental. Esto es un grave problema para este momento y para el futuro. El residente hace que los equipos de salud sigan trabajando juntos y capacitándose juntos. Tener una residencia da una calidad superior al sistema”, lamentó.

 

Y aclaró: “Respecto a médicos que vengan o se vayan, hemos tenido, en los últimos 5 años, mucho flujo. En estos últimos meses no. Hay una crisis en todo el país. Las prepagas no elevan los valores de las consultas. Hay movimiento, se han ido médicos, pero han ingresado. Seguimos sosteniendo itinerantes en lugares en los que nunca pensamos que los tendríamos”.

 

En cuanto a este corrimiento de la Nación de las responsabilidades en materia de salud, contó: “SUMAR debe hacer más de un año que no hace transferencias a la Provincia. Yo hablo de lo pequeño nuestro que es el mundo de la salud. No recibíamos dinero, sino insumos de programas nacionales. Ahora no llegan y los tenemos que comprar. Lo mismo sucede con el REMEDIAR, en el que el botiquín cada vez es menor. Lo que no viene, hay que comprarlo”.

 

Por otro lado, se refirió al Centro de Salud Mental que construyen en Río Grande, y narró: “Hicimos un recorrido porque inició la obra. Cerramos los neuropsiquiátricos y las personas van a estar en diferentes dispositivos, que en la provincia no había. Los pacientes no tenían un lugar en el que atenderse. No podíamos, y no podemos, cumplir, desde que se sanciona la Ley. Uno de ellos es el Hospital de Día de Río Grande”.

 

A modo de ejemplo, manifestó: “Un paciente con una depresión severa se interna por un intento de suicidio. Tiene dificultades para socializar y no puede volver a su trabajo. Se le da el alta y pasa al Hospital de Día, en el que vuelve a estar con otras personas y le mostramos que puede tener ganas, para insertarlo en sus actividades diarias. Puede estar 3 meses y luego insertarse”.

 

Por último, Di Giglio detalló que “en Río Grande tenemos el hospital, los turnos de un psicólogo y psiquiatra y un pequeño centro de salud mental. La idea es tener un Hospital de Día. En Ushuaia existe uno y la idea es agrandarlo. Buscamos que el Ramón Carrillo sea la primera casa de medio camino de Río Grande y que el Centro de Salud Mental pueda tener talleres y consultorios”.

 

“Uno habla de lo que falta, pero hay viviendas asistidas y medicación a pacientes. Hacen un trabajo interdisciplinario increíble. Es algo exclusivamente de efector público”, cerró. 

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