Hidrocarburos
Terra Ignis impulsa una nueva etapa energética en Tierra del Fuego con foco en inversión, empleo y remediación ambiental
La empresa provincial avanza en la consolidación de un modelo energético con participación estatal y operadores privados, garantizando la continuidad productiva en áreas hidrocarburíferas y poniendo en marcha un plan ambiental integral enfocado en la remediación de pasivos históricos.
La provincia de Tierra del Fuego avanza en la consolidación de una nueva etapa en su desarrollo energético a partir del proceso de cesión de áreas hidrocarburíferas y la incorporación de un nuevo operador que permita sostener la producción, recuperar niveles de actividad y proyectar nuevas inversiones en el sector.
Lejos de representar un cierre, el proceso marca un punto de inflexión. “Esto no es un final, sino el principio de una nueva etapa”, definió la gerenta legal e institucional de Terra Ignis Energía S.A., Verónica Tito, al describir la transición que se inicia tras la salida progresiva de YPF de las áreas convencionales.
El punto de partida fue la firma del contrato de cesión con YPF, de las áreas Lago Fuego, Los Chorrillos y Tierra del Fuego, aprobado por la Legislatura provincial junto con la prórroga de las concesiones por diez años, extendiendo su horizonte hasta 2037.
A partir de ese momento, Terra Ignis inició un proceso de búsqueda de operadores y socios estratégicos con el objetivo de garantizar la continuidad de la actividad en un contexto marcado por la desinversión y el declino natural de las áreas convencionales.
“Se había producido una desinversión en estas áreas que, sumada al declino natural, generaba cada vez menos producción”, explicó Tito, al justificar la necesidad de avanzar rápidamente en la selección de un operador.
El proceso comenzó en enero y convocó diez empresas y grupos inversores, que fueron evaluados a partir de múltiples variables: antecedentes técnicos, capacidad financiera, experiencia en la industria y, especialmente, propuestas de inversión y desarrollo.
El universo de interesados incluyó desde empresas con trayectoria en cuencas convencionales hasta nuevos actores surgidos en el contexto de reconfiguración del sector hidrocarburífero argentino.
La selección final se definió en base a un criterio central: la capacidad de sostener la actividad, recuperar producción e impulsar nuevas inversiones. “La intención es sostener la producción, pero también incrementarla en el tiempo, desarrollando el potencial que hoy no está siendo plenamente aprovechado”, señaló.
En ese marco, Terra Ignis firmó un acuerdo con Velitec S.A., que asumirá la operación de las áreas en una primera etapa transitoria, mientras se termina de estructurar la Unión Transitoria de Empresas (UTE) que regirá el esquema de largo plazo.
El contrato inicial prevé un período operativo acotado que permite garantizar la continuidad inmediata de la producción mientras se consolidan los aspectos contractuales definitivos.
“Era fundamental que la operación se iniciara rápidamente para no perder nivel de actividad”, indicó Tito.
Velitec es una empresa argentina con trayectoria en servicios de perforación, mantenimiento e intervención de pozos en la industria del petróleo y la minería, con presencia en distintas cuencas productivas del país, incluyendo Mendoza, Salta, Neuquén y Chubut. La compañía se especializa en el desarrollo de soluciones operativas, ingeniería y provisión de equipos, con experiencia en proyectos vinculados tanto a hidrocarburos como a litio, incluyendo perforación, recuperación de pozos y obras asociadas a infraestructura energética.
Uno de los aspectos centrales del acuerdo es la continuidad laboral. Velitec incorporará al personal proveniente de YPF vinculado a las áreas, asegurando la preservación del empleo y la transferencia de conocimiento operativo.
“El sostenimiento de la actividad y del trabajo es un eje indispensable en este proceso”, afirmó.
A su vez, el esquema prevé la posibilidad de incorporar nuevos socios en el futuro, en función de las necesidades de inversión y desarrollo.
“Este es un modelo dinámico, que puede incorporar nuevos actores a medida que se avance en el desarrollo de las áreas”.
En paralelo, la Empresa avanza en un plan integral de remediación ambiental asociado a la actividad hidrocarburífera, que actualmente se desarrolla en dos etapas.
En una primera etapa, se lleva adelante el cierre técnico de pozos que han cumplido su vida útil y no presentan productividad, mediante procedimientos controlados que garantizan su sellado definitivo y condiciones ambientales seguras. Estas tareas forman parte de una estrategia de ordenamiento productivo, que permite concentrar recursos en aquellos yacimientos con potencial.
En este marco, la Secretaría de Hidrocarburos supervisa un proceso planificado de abandono de pozos, que incluye tareas de punzado, cementación y verificación hasta su cierre en superficie, asegurando que queden completamente aislados y en condiciones ambientales adecuadas.
Cuando un pozo deja de ser productivo, no puede permanecer inactivo sin control, ya que su abandono forma parte del ciclo normal de la actividad y resulta necesario para asegurar su cierre adecuado, proteger el ambiente y concentrar los recursos en aquellos yacimientos que aún presentan potencial.
El plan contempla el cierre de 107 pozos sin productividad, en un esquema que se desarrolla en paralelo con la evaluación y reactivación de otros que aún presentan posibilidades de mejora productiva.
En una segunda etapa, se avanzará en la remediación de pasivos ambientales históricos.
El asesor ambiental de Terra Ignis, Sergio Federovitsky, explicó que ya se ha realizado la identificación y valorización de estos pasivos, junto con la definición de los procesos tecnológicos necesarios para su tratamiento y la identificación de las empresas que llevarán adelante estos trabajos.
“Ya estamos en condiciones de iniciar muy prontamente la remediación de los pasivos ambientales, con un dato central que es la decisión de construir un relleno de seguridad para el tratamiento de aquellos residuos que no puedan ser gestionados por otras vías”, señaló.
Esta infraestructura permitirá a la Provincia contar con un sistema propio para el tratamiento de residuos derivados de la actividad hidrocarburífera, consolidando un enfoque integral que combina producción, control y responsabilidad ambiental.
El proceso en marcha no solo apunta a garantizar la continuidad operativa de las áreas existentes, sino también a sentar las bases para una nueva etapa de desarrollo energético en la provincia.
“Se trata de maximizar el desarrollo de los recursos y atraer inversiones para sostener una actividad que es clave para la provincia”, concluyó Tito.
En ese horizonte, se contemplan nuevas oportunidades tanto en áreas en producción como en proyectos de exploración, consolidando un modelo que articula soberanía energética, desarrollo productivo y responsabilidad ambiental.
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